Entrevista con el autor de Guerreros del mañana

Guionista, colaborador en La voz del sur y uno de los editores de la revista  From Outer Space, entre otras varias ocupaciones, Joaquín Díaz Cáceres es autor de Guerreros del mañana, el libro publicado en la colección La generación del videoclub que traza un detalladísimo estudio, único en lengua española, sobre el subgénero de la ciencia ficción basado en el concepto de la «Tierra arruinada» y en otras visiones muy poco agradables del futuro de la civilización. Y es que las historias sobre posapocalipsis han formado una extensa filmografía desde que el cine es cine.

Empezando por Mad Max, la saga que quizás combina mejor el futurismo y la hecatombe, no hay película entre las analizadas que no resulte altamente pesimista, si bien, como señala el responsable de las páginas de Guerreros del mañana, debe también destacarse que siempre encontramos la presencia esperanzadora de personajes que, aun viviendo al límite, mantienen intactos su sentido de la ética. Su humanidad, en otras palabras. Y esa doble perspectiva quizás sea la razón por la cual tantos y tantos títulos concebidos según este esquema han interesado a los espectadores (y un poco menos a ciertos críticos) durante décadas.

El guía de este apasionante recorrido cinematográfico nos cuenta a continuación algunas de las claves de lo que les espera a los lectores, hablándonos de las motivaciones y  la génesis del proyecto, amén de otras cuestiones reveladoras relacionadas con el mismo.

Creo que la primera pregunta es casi obligada. ¿Recuerdas cuál fue la primera película que viste del subgénero al que has dedicado el libro? ¿Fue Mad Max?

Pues fue una peli de Mad Max, efectivamente, pero su segunda parte, Mad Max II: El guerrero de la carretera. Al menos es la primera del subgénero que recuerdo con claridad. Me fascinó aquella historia desarrollada en un tiempo y en un mundo en ruinas, y la figura de ese justiciero impertérrito y poderoso que protagonizaba Gibson… Desde entonces esos páramos desérticos y amenazantes me cautivaron. Wasteland forma parte, a partir de ese momento, de mi cultura audiovisual.

En cualquier caso, ¿cuándo empezaste a ser consciente de que te gustaba esta temática y empezaste a querer ver más y más películas que se adscribieran a ella?

A raíz de ese descubrimiento, comenzó a interesarme. Como en mi casa el reproductor de VHS entró tarde (siendo ya adolescente), intentaba ir a casa de amigos que tenían vídeo para alquilar películas del subgénero. También en casa de mi amigo Satu pasábamos horas y horas viendo el vídeo comunitario, y cuando programaban filmes posapocalípticos no faltaba nunca… De aquella época recuerdo los de Carpenter o las italianadas, que me flipaban porque, a fuerza de ser malas, te lo hacían pasar de rechupete. También las de la Cannon (sobre todo America 3000).

¿En qué momento y por qué te vino la idea del proyecto? ¿Pensaste hacer un repaso tan global y detallado ya desde el principio?

La idea llevaba rondándome algunos años. Había escrito varios guiones de cortos y algún largo posapocalíptico, y siempre había pensado que había poca literatura al respecto. Echaba en falta un estudio en español sobre la materia, cuando prácticamente todos los géneros y subgéneros cuentan con estudios relacionados. El impulso decisivo me lo dio Applehead, al confiar en mí para realizar un proyecto en el que también llevaban pensando mucho tiempo. Respecto al resultado final, al principio trabajé con una lista de alrededor de doscientas películas, pero terminé recopilando casi trescientas (rescatando algunos títulos de cinematografías tan desconocidas como la búlgara, la kazaja o la etíope). Quería hacer un recorrido tanto por la historia como por las distintas tendencias y los distintos códigos narrativos dentro de la temática. Y creo, sinceramente, que esto lo he podido conseguir. A partir de aquí, espero que éste sea el primero de muchos libros sobre un subgénero, sin ninguna duda, que merece reivindicarse.

¿Qué nos puedes contar de esos guiones?

Son guiones inéditos. Por cuestiones de presupuesto, no se han podido realizar. Asimismo, fui uno de los guionistas de Noctis Irae un cómic de zombis publicado en 2012.

De las cuatro, ¿cuál de las películas de Mad Max prefieres?

En el caso de esa saga tan mítica, elegir una sería como elegir un dedo para cortármelo. Me resulta imposible. Cada una es especial para mí. Mad Max Ies un hito y generó una explosión que fue esencial para toda la temática a partir de entonces. Sin ella no se habría dado todo ese fenómeno exploited videoclubero, y el desarrollo posterior hubiera sido muy distinto y, desde luego, mucho más reducido. Mad Max II, como te dije antes, fue la primera película adscrita al subgénero que recuerdo y le tengo un cariño especial y tremendamente nostálgico. A Mad Max III algunos críticos la catalogan como la más floja de toda la saga. Yo creo que tiene muchos valores y hallazgos que deben reivindicarse, aparte de una presencia tan rotunda y sugestiva como la de Tina Turner. Solo por la baja consideración que le tienen algunos, yo la defiendo a muerte. Y Mad Max: Furia en la carretera, pues, bajo mi punto de vista, es una de las mejores pelis de acción de la historia. Un auténtico espectáculo audiovisual que confirma a George Miller como el mejor director de acción de todos los tiempos. Sé que muchos me lapidarán por esto, pero estoy absolutamente convencido de esta afirmación.

¿Echaste de menos a Mel Gibson en Mad Max: Furia en la carretera? Curiosamente, la sustitución del actor es algo de lo que no se ha hablado mucho. ¿Habría cambiado la película, que tuvo una excelente acogida bastante unánime, estando Gibson en ella?

Voy a realizarte otro comentario que puede ser polémico, pero yo no lo eché de menos. Creo que Gibson tuvo su tiempo. Ahora hubiera sido imposible que pudiera realizar el papel de Max Rockatansky, y verlo en otro papel hubiera sido absurdo.  Para mí Furia en la carretera es un show completo de principio a fin, creo que no le falta nada…

De entre todas las filmografías nacionales o propuestas posteriores ¿qué tendencias o directores crees que recogieron mejor las ideas de Mad Max?

Las ideas y los planteamientos estéticos, narrativos y simbólicos desarrollados en el universo Mad Max se han imitado hasta la saciedad. Lo han hecho muchas cinematografías, desde la italiana, hasta la filipina, pasando por la hollywoodiense… Pero ninguna, a mi modo de ver, recoge con fidelidad el espíritu de los filmes de Miller. Hay alguna en la que percibo ciertas «aproximaciones», como en El guerrero del amanecer o en Los guerreros del sol, aunque no deja de ser una opinión bastante personal. Algunas italianas de los años ochenta trataron de copiar sin pudor alguno, pero su carácter exploited las convirtió casi en una parodia…

Por cierto, ¿cómo se te ocurrió organizar la estructura continente a continente? Me parece una idea buenísima. Me sorprendió leer sobre el subgénero en ¡Hispanoamérica o África!

En el proceso de documentación me di cuenta de que había filmes de cinematografías más desconocidas que eran muy interesantes. Destaco, por ejemplo Crumbs, una película etíope que está dirigida por un madrileño y que mezcla en su trama a nazis posmodernos con brujas y páramos desérticos. Una delicia. Además, estaban las pelis filipinas, las japonesas de animación, las soviéticas, las canadienses… Al final, todo ese proceso me llevó a organizar el material de forma geográfica, creo que ayuda a contextualizar mucho mejor toda la información.

Dices que te ha llevado un año y medio completar del libro. Supongo que antes habrías visto muchas películas, pero durante ese periodo mucho más. Impresiona la cantidad de títulos que has reunido ¿Cómo has trabajado? ¿Hacías fichas? ¡¿Y para encontrar algunas de las rarezas que citas?!

Trabajaba por continentes, ordenando las películas de forma cronológica, desde la más antigua hasta las más recientes, año a año. A partir de ahí mucha documentación, contrastar fuentes y ver todas las que podía. Algunas películas son inencontrables (¡y eso que he tirado de muchos amigos y las he buscado por los rincones más oscuros posibles!). Algunas rarezas las sigo buscando todavía y tengo el propósito de encontrarlas algún día. Aunque, sinceramente, muy pocas se han librado de que les echara un ojo.

De entre tus descubrimientos, ¿qué película te ha sorprendido para bien? ¿Y para mal?

Para mal, ninguna. Reconozco que tengo un paladar cinéfago bastante indulgente y omnívoro. Para bien, muchas. Destacando algunas de ellas: Turbo Kid, un homenaje ochentero absolutamente recomendable; TankGirl, que, a pesar de que pasó muy desapercibida en taquilla,es una película muy disfrutable; y, por último, Doomsday, El día del Juicio, una producción británica más reciente, del 2008,que es pura adrenalina. Escribir el libro también me ha ofrecido la posibilidad de redescubrir algunas películas que no veía desde mis tiempos en la Escuela de Cine, como Stalker de Andrei Tarkovsky, un filme que no es apto para todos los públicos y mezcla muchos elementos, pero que nos ofrece una atmósfera turbadora e hipnótica…

Un apartado muy revelador, por novedoso, es el que dedicas a España. ¿Cómo llegaste a estas películas? ¿Por qué crees que no existe en el cinéfilo esta idea de que existe un cine posapocalíptico español?

El cine español es un gran desconocido para la mayoría de españoles. En muchos géneros. Se ha explotado la visión, de forma malintencionada, de que el cine español es solo drama social, comedia, destape y Guerra Civil. Y no es así. El cine español es muy rico, diverso y, sobre todo, muy creativo. Muchos que se declaran tan patriotas de boquilla odian esta diversidad y este cine sin complejos y sin mordazas. Hay figuras como Paul Naschy o Jess Franco que el sector audiovisual español ha ninguneado. He recopilado casi dos decenas de títulos, pero seguro que hay alguno más por ahí, perdido en cualquier archivo o en cualquier filmoteca. De entre todas me interesa mucho Atolladero, por su sucia estética tan lograda. Invito a los lectores a que descubran todas estas películas y toda la diversidad y el talento de nuestro cine.

¿Crees que se han reflejado en el cine todas las ideas a las que puede dar pie el subgénero?

Creo que todos los caminos están transitados. En el subgénero, el fin del mundo ha llegado a causa de todo tipo de desastres y hecatombes (la ambiental, la atómica, la tecnológica…). Y la supervivencia a ese desastre la hemos visto ambientada en todo tipo de escenarios (desiertos, páramos helados, aguas infinitas, ciudades en ruinas…). De todas formas, esto no quiere decir que el subgénero ya no tenga nada que aportar.

¿Vas a ahondar en el tema o prefieres fijarte en otros diferentes para próximos trabajos?

Ahora estoy escribiendo un proyecto de guion de largo de terror, y ocupado con la edición del próximo número de la revista.

Para acabar, una pregunta y un comentario. ¿Qué futuro ves a estas pelis futuristas?

El subgénero pospocalíptico tiene todo el futuro por delante. Quizá la pandemia que estamos viviendo, y padeciendo, dé lugar a historias que podremos ver en un futuro no demasiado lejano.

De eso quería hablarte. Leí tu libro en las semanas más drásticas del confinamiento por la COVID 19 de esta primavera… Supongo que la coincidencia temporal de la publicación y la pandemia es algo que se te habrá pasado por la cabeza o que te habrán comentado más de una vez.

Está claro que mientras escribía Guerreros del Mañana no podía ni imaginar lo que se nos venía encima con esta maldita pandemia. Pero es indudable que toda esta situación resulta muy coincidente con muchas de las películas de las que hablo en el libro. Ojalá esta casualidad no se hubiera producido. Y ojalá acabe pronto y podamos encontrarnos de forma presencial y cercana con los lectores y poder intercambiar impresiones con ellos. El contacto social es algo que se echa mucho de menos…

Muchas gracias, Joaquín. Ha sido un placer hablar contigo.

Guerreros del mañana – Historia del cine Post-Apocalíptico de Joaquín Díaz Cáceres está disponible en librerías y en la página web de Applehead.

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