Por Marcelo Chaparro Santana

“Prince la imagen púrpura” es el primer libro en castellano que recopila, traduce y analiza todo el legado audiovisual del genio de Minneapolis. Con motivo de su primer aniversario de publicación compartimos con vosotros una separata especial.

Prince en el cine: guiños, menciones, musical incidental y bandas sonoras. De las más de setenta películas que han utilizado temas de este genial compositor, multi instrumentista y cinéfilo, analizamos trece para descubrir la conexión que cada canción tiene con el argumento, su papel en el hilo narrativo. Muchas de estas pelis son actualmente verdaderos clásicos del celuloide.

El mundo del cine hizo varias referencias a Prince, no solamente cuando ha usado su música en películas y cortometrajes, sino también al incluir en el guion algunos guiños al músico de Minneapolis, su personalidad y el mito en que se convirtió oficialmente en 1984 con Purple Rain. Por ejemplo, el director John Huges, (“el padrino de las películas de adolescentes”), le dedica algunos segundos en sus guiones. En Dieciseis velas (Sixteen Candles, 1984) mientras Molly Ringwald sube al autobús, la banda Los Geeks silban la canción «1999». En El club de los cinco (The Breakfast Club, 1985)el personaje de Ally Sheedy, Allison Reynolds, pasa el tiempo en detención condicional analizando la portada del álbum «1999», de Prince, que había extraído del casillero de un professor del instituto. ¿Sabes qué significa esto? ¡Que los profes también son humanos! le dice a su compañero de pandilla. Y en La mujer explosiva (Weird science, 1985) Hugues usa el tema «Private Joy» (en versión de la cantante Cheyne), para ambientar la escena en que las chicas se preparan para salir de fiesta.

Los guionistas han utilizado la marca Prince como reclamo dentro del guion. En una escena de Love Jones (Lovejones, Teodore Witcher, 1997) Darius pasa a su chica, Nina (Nia Long), un CD de los Isley Brothers. Cuando Nina lo mira incrédula, él reacciona diciendo: No me dejes traer más Cds, ¿vale? Porque comienzo con Prince y ese tío saca tres o cuatro en una sola semana; lo que significa que vendré a verte todos los días. En Romeo debe morir (Romeo Must Die, Andrzej Bartkowiak, 2000) Han Sing (Jet Li) entra en la habitación de Trish (Aaliyah) y ve el poster de Purple Rain en la pared, grita ahhhh! (el característico grito en falsete de Prince) ¡Tú también eres una freaky! Audrey, (Robin Wright) en El protegido (Unbreakable,M. Night Shyamalan, 2000) dice a su esposo, David, (Bruce Willis): ¿es que no sabes que mi cancion favorita es «Soft and Wet»? En The Last Boyscout el personaje de Bruce Willis dice a Damon Wayans:  mi hija me odia, pero adora a Prince. Wayans le responde con un irónico:  Yo, igual, y le suelta el grito en falsete. Es difícil olvidar a Chris Tucker como el policía sexy que dirige el tráfico al son de «Do Me Baby» en Hora punta 3 (Rush Hour 3, Brett Ratner, 2007)… bailando como Michael Jackson. Otros guiños que los fans recuerdan con cariño van desde la camiseta Purple Rain que lleva Cory Feldman en Los Goonies (The Goonies, Richard Donner, 1985); la mención a tal camiseta en Moonwalker de Michael Jackson; la postal de Prince que Pedro Almodovar metió en un cajón de la protagonista de Los abrazos rotos (2009); al sentido homenaje que Zack Snyder rinde a Prince y David Bowie en la portada del periódico «Metrópolis Post» de La liga de la Justicia (Justice League, Zack Snyder, 2017).  

Prince siempre se mostró celoso a la hora de autorizar su música para el cine, televisión o publicidad. Sin embargo, contamos un amplio número de directores de largos y cortometrajes que han usado su música en los más variados géneros y contextos – aunque generalmente el catálogo púrpura se use para ambientar escenas en bares, clubes y fiestas.

El primer director en usar su música fue el compañero de habitación universitaria de George Lucas, Randal Kleiser en Un amor de verano (Summer Lovers, 1982).  Kleiser había llegado a la cima de Hollywood con los clásicos Grease (1978) y El lago azul (The Blue Lagoon, 1980) y rodó dos secuencias de sexo y libertad con «Sexy Dancer» y «Sexuality», canciones publicadas muy recientemente. La última película que usó música de Prince, mientras él vivía, fue El equalizador (The Equalizer, Antoine Fuqua, 2014), dirigida por su amigo Fuqua, quien había rodado el icónico videoclip de «The Most Beautiful Girl in the World» veinte años atrás, en 1994.

Homenajes póstumos

Tras el fallecimiento del músico, Jeffrey Sundin, Matthew Vaughn o Spielberg Spielberg usaron su música en sus películas y varios proyectos comenzaron rápidamente a plantearse con la autorización del Prince Estate.[1] Entre los primeros que se barajan está una película de Paramount con Elizabeth Banks tras la cámara, sobre Under the Cherry Moon: también un musical de Universal Studios con canciones del catálogo púrpura al estilo Mamma Mia(Phyllida Lloyd, 2008) o Rocket Man (Dexter Fletcher, 2019); una serie biográfica documental de seis episodios para Netflix, un documental sobre las condiciones extrañas en que murió el artista; y un documental para el estreno de la plataforma Apple Music[2] sobre el mítico concierto del First Avenue en 1983.

Trece escenas de película con música de Prince (y su función en el hilo narrativo)

A continuación analizamos trece películas que han usado música de Prince, de entre más de setenta registradas en bases de datos especializadas en cine; estudiamos cómo apoyan la narrativa de la película. Entre ellas están la primera (1982) y la última (2014) en usar su música mientras Prince vivía, además de dos largometrajes que lo han hecho ya de forma póstuma. Nuestra selección incluye películas de distintos géneros (suspenso, policíaca, humor, drama, animación, eróticas). Incluso Shakespeare puede ambientarse con una canción de Prince sobre abandono y tragedia, familiar, por supuesto.  ¡Desde el corazón de Minnesota, aquí viene el Yoda púrpura! («Lay Down», Prince, 20ten, 2010).

1. «Sexy Dancer» y «Sexuality» en Un amor de verano (Summer Lovers, Randal Kleiser, 1982)


Una joven pareja viaja hasta Grecia para pasar sus vacaciones de verano. Cathy (Daryl Hannah) es una chica algo rígida y su novio Peter (Michel Pappas) está más abierto a probar nuevas experiencias. Conocen a una turista francesa llamada Lina (Valérie Quennessen) y su concepto del amor da un giro importante. «Sexuality» suena cuando el trio de amigos/amantes llega a Mykonos en un barco cargado de turistas de todo tipo. Homosexuales, heterosexuales, bisexuales, transgéneros y travestis de varias edades. La isla es una comunidad utópica donde el sexo libre es bienvenido y respetado. Mientras Prince suena, el barco llega a una isla nudista repleta de amor libre.

¡Arriba todos! Esta es vuestra vida, dejadme llevaros a otro mundo. No necesitáis dinero, ni ropa: sexualidad es lo único que necesitáis. Dejad que vuestros cuerpos sean libres. (“Sexuality”, Controversy, 1981. Minuto 00:45:00).

2. 1983 «D.M.S.R.» en Risky Business(Paul Brickman, 1983)

Joel (Tom Cruise) organiza una fiesta de trabajo en la mansión de sus padres. Lana (Rebbeca de Mornay) trae a sus amigas prostitutas, y Joel a sus amigos pijos, pues necesita hacer dinero rápido. En la habitación contigua a la fiesta, vemos a Joel siendo entrevistado por un oteador del prestigioso Princeton College, quien repasa su currículum estudiantil y le dice que no tiene talento para una carrera en gestión de empresas. De repente, entra Lana con un catre, dispuesta a seguir haciendo más dinero. El chico se pone sus gafas de sol Ray Ban Wayfarer y le suelta al oteador: «¿Sabe una cosa? Hay momentos en la vida en que hay que decir: ¡Qué coño, a la mierda todo, avancemos!»

Todos a la pista de baile, ¿a qué diablos habéis venido si no? A soltarse el pelo todo el mundo, aquí no hay polis con armas, no hay nada de qué huir. Todos los blancos, aplaudid. ¡Baile, música, sexo, romance! («D.M.S.R.», 1999, Warner Bros. Records, 1982. Minuto 01:27:13).

3. «Good Life» en Noches de neón (Bright Lights, Big City, James Bridges, 1988)

Jamie Conway (Michael J. Fox) y su novia Amanda (Phoebe Cates) llegan del pueblo a la gran ciudad. Jamie se convierte en un yuppie de éxito, pero recurre a la cocaína y otras drogas para llenar de sentido a una vida que se resquebraja: su novia lo deja, su madre muere. En una discoteca de Manhattan, su amigo de juergas Tad (Kiefer Sutherland) busca un camello que les traiga más drogas, mientras la gente está bailando, flirteando o yendo a los retretes, entre parejas y traficantes al acecho.

Jóvenes tecnicolor en una plaza funky. Suenan palabras eróticas cuando me besas ahí. La sinfonía Nº3 de Gustav Mahler suena en la cadena musical, soy como un yonki adolescente que ha pillado su china. («Good Life», Crystal Ball, NPG Records, 1998. Minuto 00:29:25).

4. «Kiss» en Pretty Woman. (Pretty Woman, Garry Marshall, 1990)

«Kiss» suena en la escena en la que Vivian (Julia Roberts) se da un baño de espuma mientras escucha a Prince en su walkman. Aferrada al grifo dorado de la bañera, desafina la canción a todo pulmón. Cuando se da cuenta que está siendo observada, pregunta a su cliente Edward (Richard Geere), sin pudor: “¿Acaso no te fascina Prince?”, a lo que el magnate responde, irónicamente: “Más que nada en el mundo”. En esta escena vemos a una prostituta que elige escuchar el tema/declaración de un gigoló de película (Under the Cherry Moon, Prince, 1986) cantando que el amor está por encima del dinero.

No tienes que decir palabrotas para impresionarme, nena. No seas muy lanzada, sé cómo quitarme la ropa. No tienes que ser rica para ser mi chica, ni tienes que ser cool para regir mi vida. Solo quiero tu tiempo extra y tu… beso.(«Kiss», Parade, 1986. Minuto 00:32:38).

5. 1995. «319» y «Ripopgodazippa» en Showgirls (Paul Verhoeven, 1995)

La joven y ambiciosa Nomi Malone (Elizabeth Berkley) viaja a Las Vegas para convertirse en una estrella, pero trabaja haciendo shows de pole dance[1] en el Cheetah’s. Entre el público ve a Cristal Cristal (Gina Gershon), Nomi se arranca el top y se desnuda de forma espasmódica al ritmo de la canción, tocándose de forma sugerente y lasciva. Por el intercambio de primeros planos entre las dos mujeres, pareceque Cristal canta la canción y Nomi cumple sus órdenes.

«Ripopgodazippa» suena cuando James (Glenn Plummer), bailarín del Avey Aley, invita a Nomi a su piso y le enseña una coreografía titulada “A Private Dancer” que dice haber escrito para ella.

Quítate la ropa, (chica) 319. Solo quiero chillar, gritar y gritar cuando dejas a tus dedos hacer el recorrido hacia dentro y fuera, por todos lados, chica 319.  )«319», The Gold Experience, NPG Records, Warner Bros., 1995. Minuto 00:23:14).

Pon tu muslo izquierdo en mi hombro. Ahora el derecho y mi presión arterial también sube con mi lengua hasta el borde de tu ropa interior dorada. Un tirón de dientes y a la silla va a dar. («Ripopgodazippa» Crystal Ball, NPG Records, 1998. Minuto 00:45:24).

6. Girl 6 (Spike Lee, 1996)

¿Cómo utilizó Spike Lee trece canciones de Prince para ambientar Girl 6, su alegoría al sexo telefónico? Lee tuvo carta blanca para acceder a todo el catálogo púrpura, sin ni una sola injerencia del genio de Minneapolis. Y no decepcionó. El neoyorkino ambientó la historia de Judy (Theresa Randle) con dos elementos potentes: la música de un gran letrista que cantó mucho al sexo (además de religión, ciencia, política y dignidad intelectual) y una historia paralela sobre una niña que cae en un ascensor y entra en coma, y que sirve de metáfora del infernal viaje de Judy a través de la contracultura del negocio del sexo telefónico.

Girl 6 B.S.O. (Warner Bros, 1996): She Spoke 2 Me, Pink Cashmere, Count The Days, Girls & Boys, The Screams Of Passion, Nasty Girl, Erotic City, Hot Thing, Adore, The Cross, How Come U Don’t Call Me Anymore, Don’t Talk 2 Strangers, Girl 6.

7. «When Doves Cry» en Romeo + Juliet de William Shakesperare (William Shakespeare’s Romeo and Juliet, Baz Luhrmann, 1996)

Romeo (Leonardo DiCaprio) confesa a Fray Lorenzo que ama a Julieta (Claire Danes) y que se han prometido amor eterno. Le pide que los case a la mayor brevedad possible y el párroco accede convencido de que es la única manera de convertir el odio entre los Capuleto y Montescu en paz duradera. El párroco pide consejo a la virgen María mientras un grupo de voces blancas, con un joven Quindon Tarver como principal, canta desde balcón del coro de la iglesia una canción que funciona como reflexión para el viejo vicario y el impetuoso joven.

“¿Cómo has podido abandonarme en un mundo tan frío? Quizá yo sea demasiado exigente, igual que mi padre. Quizás sea como mi madre: nunca está satisfecha. ¿Por qué nos gritamos el uno al otro?” («When Doves Cry», Purple Rain, Warner Bros. Records, 1984. Minuto 00:46:03).

8. «She’s Always in my Hair» en Scream 2 (Wes Craven, 1997)

Una pareja entra a un cine donde proyectan la película Stab. Los primeros versos de la canción de Prince retratan al protagonista Phil (Omar Epps) como un chico enamorado. Y en cuanto Maureen (Jada Pinkett) empieza a hablar, entendemos por qué: cuestiona la ausencia de protagonistas afroamericanos en el género de peliculas de terror, no entiende qué atractivo tiene ver a una chica blanca siendo apuñalada por blancos, aunque prefiere ver a Sandra Bullock antes que un largometraje sangriento. Ironiza con tener que ponerse una máscara que la sala de cine regala… porque es de color blanco.

«¿Cuándo te sacaste el Ph.D. en cine negro? » pregunta Phil, que parece encantado con todo lo que diga ella, quien responde: «Yo leo Entertainment Weekly, ¿ok? »

Cuando estoy a punto de rendirme, cuando mi rayo de sol se convierte en lluvia, cuando mis esperanzas y sueños van en la dirección equivocada, ella siempre está ahí diciéndome cuánto se preocupa por mí.   («She’s Always In My Hair», The Hits – The Bsides, Warner Bros., 1993. Minuto 00:00:0).

9. «Jungle Love» en Jay y Bob el silencioso contraatacan (Jay and Silent Bob Strike Back, Kevin Smith, 2000)

Dos amigos, Jay (Jason Mewes) y Bob (Kevin Smith), venden pequeñas dosis de droga a los jóvenes de la ciudad.  Jay pasa el rato rapeando la frase (Oh wee, oh wee, oh) que rima con (oh, weed: hierba en inglés). En la escena final, Jay invita a todos los espectadores que han ido al estreno mundial de «Bluntman and Chronic» (Hombre hierba y fumón) a opinar sobre la película, Hollywood y el cine de superhéroes. Pero la fiesta es al otro lado de la calle, con The Time interpretando su hit. Morris Day invita a los dos granujas a unirse a la banda en el escenario.

Se grabó un rap llamado “2001, It’s Morris Time”, para la banda sonora de Jay y Bob el silencioso contraatacan, un dúo entre Morris Day y Jason Mewes, pero se descartó en último momento.

He estado mirándote, creo que quiero conocerte. Ya te digo que soy un poco peligroso, nena, quiero enseñarte mi amor de la jungla. («Jungle Love», Ice Cream Castles, The Time, Warner Bros. Records, 1984. Minutos 00:01:27 y 01:34:27).

10. 2006. «Kiss» y «The Song of the Heart» en Happy Feet: rompiendo el hielo (Happy Feet, George Miller, 2006)

«Kiss» suena cuando los padres de Mumble, el pingüino protagonista, se conocen. Los amantes pingüinos se acercan, acoplan sus canciones, la música se convierte en amor, y el amor se convierte en un huevo.

«The Song of the Heart» suena en los créditos finales, cuando el valiente pingüinito (voz de Elijah Wood / Roger Pera) logra salvar a su colonia de una más que posible extinción por culpa de unos humanos que planeaban extraer petróleo en su helado reino. Mumble no sabe cantar como los demás, pero tiene a su favor otra habilidad que lo hace diferente: bailar claqué. Con su talento logra establecer comunicación con los seres humanos, quienes entienden su mensaje. «The Song of the Heart» ganó el Golden Globe a la Mejor Canción Original para una película en 2007.

Escucha la voz dentro de ti, pues es tu verdadero yo. Quizá tu canción sea diferente a las demás, pero eso no hace a nadie mejor ni peor que tú. Si no puedes sentir la música, entonces dale la vuelta a la fiesta bailando.

«The Song of the Heart» (Happy Feet Soundtrack, Atlantic Records, 2006). Minuto 01:38:00.

11. «Givin’Em What They Love» en The Equalizer, el protector (The Equalizer, Antoine Fuqua, 2014)

Teri (Chlöe Grace Moretz) es una joven prostituta que coincide en un bar nocturno con el héroe insomne Robert McCall (Denzel Washington), un hombre con un pasado que no logra dejar atrás. Cuando Teri se prepara para salir a las calles la canción complementa varios primeros planos que el director dedica al mundo de Teri: botas altas de cuero, minifalda de vinilo, rímel en exceso y pelucas de toda clase. Los pasos que Teri da sobre el pavimento húmedo siguen el ritmo del batería (Nate «Rocket» Wonder).

Soy más afilada que una cuchilla, mis ojos están hechos de láser, soy más atrevida que la verdad. Llevo mucho tiempo valiéndome por mí misma. Nunca he tenido miedo a morir. Miro a los hombres directamente a los ojos.

(«Givin’Em What They Love» Janelle Monáe y Prince, The Electric Lady, Bad Boy Records, 2013). Minuto 00:10:24).

12. «Let’s Go Crazy» en Kingsman, El Círculo de Oro (Kingsman, The GoldenCircle, Matthew Vaughn, 2017)

Suena en la primera secuencia de acción de la película, cuando Eggsy (Taron Egerton) es atacado al salir de la sede de los Kingsman por Charlie (Eward Holcroft), un aspirante a agente al que creían muerto. Comienzan una frenética lucha dentro del coche, a toda velocidad por Londres. Eggsy estrella la cabeza de Charlie contra la pantalla del equipo de sonido y comienzan la canción y la lucha. Eggsy se agarra con todas sus fuerzas a la puerta del maletero después de que Eggsy, de una patada, lo expulsa del coche. Logra entrar de nuevo al coche aprovechando un descuido de Charlie, que está atrapado por el potente solo de guitarra que está escuchando en la canción.

¿Vamos a permitir que el mal nos hunda? ¡No, no! Volvámonos locos. ¡Agarraos fuerte, chicos!¡Llévame lejos! («Let’s Go Crazy», Purple Rain, Warner Bros., 1984. Minuto 00:02:12).

13. 2018 «Mary Don’t You Weep» en Un infiltrado en el KKKlan (BlacKkKlansman, Spike Lee, 2018)

Suena en los créditos finales a manera de epílogo. El guion del videoclip narra una historia relacionada con el tema la película: las consecuencias de la cultura de odio y muerte sembrada por el Ku Klux Klan. La letra de la canción, un clásico del género Negro Spiritual, canta a Mary, una madre y esposa cuyo hijo y esposo ya no volverán a casa. El vídeo funciona a manera de spin off, vemos a una madre llorar la pérdida de su hijo, asesinado a tiros. El espíritu de la víctima recorre el salón, los pasillos, su habitación y llega hasta donde su madre llora. Dos ángeles le acompañan en su camino hacia la otra dimensión. En la escena, el muerto abraza a su madre, a quien vemos de pie sola, aferrándose con sus brazos… al vacío. «Mary Don’t You Weep» fue el primer sencillo y videoclip póstumo de Prince. Se estrenó en esta película. Spike Lee la escuchó y sintió que debía agregarla a la banda sonora.

Oh, María, no llores. María no te aflijas, por Dios, no te aflijas. Tengo un mal presentimiento, él no volverá nunca a casa «Mary Don’t You Weep» (Piano and a Microphone, Warner Music., 2018). Créditos finales.

Presentación virtual de “Prince: La imagen púrpura”, de Marcelo Chaparro Santana

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