Entrevista con el autor de Volviendo a Neverland

Applehead Team se enorgullece de tener un libro como Volviendo a Neverland en su catálogo. Su autor es el músico vigués Pablo Rodríguez Lago, también conocido como «Fei», y en él se dedica en analizar al detalle las acusaciones, los juicios en tribunales y la distintas campañas de desprestigio que pusieron y siguen poniendo en entredicho la figura de Michael Jackson, algo que sucedió en vida del artista, pero también después de su muerte, como demuestra el reciente documental Leaving Neverland de 2019. La intención de Rodríguez Lago es explicar de dónde viene la nefasta imagen de Jackson, proponiendo, además, una reflexión acerca del poder destructor que pueden llegar a tener los medios de comunicación y los intereses de las multinacionales relacionadas con el mundo del espectáculo y la información. En esta entrevista da algunas claves de lo que ha desarrollado en las páginas de Volviendo a Neverland y comenta cuestiones relacionadas con el origen del libro y otras posteriores a su publicación, prosiguiendo así su incansable labor de defensa del cantante.

Supongo que primero fuiste fan de Michael Jackson y después te convertiste en un defensor público de su persona. Cuéntanos, entonces, desde el principio: ¿cuándo empezaste a escuchar su música y por qué?

Cuando era pequeño lo único que sabía de Michael Jackson era que gritaba mucho en sus canciones y se echaba mano al paquete constantemente, porque había visto a mi primo imitarle en una cena de Navidad cantando algo que, luego, descubrí que se trataba de Billie Jean. Cuando tenía nueve años se me dio por husmear en el armario donde mi padre guardaba las cintas, y una me llamó poderosamente la atención: Michael Jackson: Thriller/Bad. La cogí y la puse en un viejo radiocasete mono donde escuchaba las cintas que tenía entonces (Mecano, Mano Negra, Bon Jovi, Killer Barbies y recopilatorios varios). En el momento en que empezó a sonar Wanna Be Startin’ Somethin’ el mundo se detuvo. Te lo juro. Dejé de escuchar en mono, la música se separó en mi cabeza y pude escuchar cada instrumento por separado. Fue lo más parecido a un orgasmo musical que he sentido en mi vida. Ahí empezó todo. Quemé esa cinta de tanto escucharla.

Un año más tarde se me dio por escuchar la cara B (no la había escuchado antes porque me gustaba demasiado la cara A), y entonces la descubrí… Liberian Girl se convirtió en la canción más bonita que había escuchado nunca, me transportaba a otro mundo. Eran las 2 de la madrugada, corrí a la habitación de mi padre para despertarle y que viniese a escucharla, porque aquello no era ni medio normal. Nunca olvidaré aquella estampa… Mi padre sentado en mi cama, en calzoncillos, completamente dormido y escuchando Liberian Girl a todo volumen conmigo. Surrealista. Un cuadro. Me dijo que era muy bonita y se fue a seguir durmiendo. Yo la escuché 500 veces más.

Tú además eres músico. Desde esa doble perspectiva de seguidor y artista, ¿qué papel hay que otorgarle a Jackson, en tu opinión, en el desarrollo de la historia de la música pop? ¿Qué lo diferenciaba del resto?

Michael Jackson fue el artista total. El título de Rey del Pop no le vino regalado. Michael había publicado 11 álbumes a la edad de 14 años, y 21 álbumes a la edad de 24. Y todavía no había llegado Thriller… Fue una vida dedicada al espectáculo, a superarse a sí mismo, reinventarse e innovar constantemente. Michael cantaba, componía, bailaba, producía y hasta dibujaba. Alimentaba el interés por su arte mostrándose misterioso y rompedor en lo estético. Era imposible no fijarse en él. Tenía algo único. Su personalidad era cambiante, se mostraba feroz y rabioso en el escenario, pero frágil y amigable cuando bajaba de él. Además, fue inmensamente humanitario. Michael supo cómo hechizar a generaciones a través de todo lo que hacía, porque sabía que era diferente y supo explotarlo. El resto del mundo nos quedamos hipnotizados por su presencia cada vez que aparecía en público y pensábamos: «¿De qué planeta habrá bajado esta vez?».

¿En qué momento diste el paso de significarte en defensa del cantante? No sé si fue justo con el estreno en 2019 de Leaving Neverland, el documental que te impulsó a escribir Volviendo a Neverland, pero intuyo que fue antes.

Todos los admiradores de Michael Jackson tienen que estar preparados para defender esta admiración. No es fácil seguir a una persona tan controvertida y salpicada por la polémica. Yo era un niño cuando descubrí que Michael había sido acusado de esas cosas tan horribles, y recuerdo haber sufrido un montón porque, como es normal, te asaltan las dudas. Entonces no había tanta información sobre ello, solo unos pocos artículos que encontrabas en un internet todavía muy rudimentario, así que muchos hicimos un acto de fe y confiamos en que una persona que se mostraba tan maravillosa no podía ser culpable de unos actos tan horrorosos.

Pero en 2003 fue acusado nuevamente y ahí sí que tuve la oportunidad de seguir el juicio día tras día, a través de foros de internet y noticias de la prensa. Empecé a enterarme de qué había pasado realmente. Se me despejaron todas las dudas sobre su persona. Las acusaciones fueron un montaje tan obvio que su inocencia fue muy fácil de demostrar para la defensa. Aquella familia mentía, y se probó.

El tema se olvidó durante casi 10 años hasta que Wade Robson cambió su versión y decidió demandar a Michael, ya muerto, y a sus empresas. No le di mucha importancia, y pensé que solo buscaba dinero. Las demandas se desestimaron y aquello parecía el fin de la historia.

Leaving Neverland fue la gota que colmó el vaso. Además, este documental apareció en medio de un contexto social en el que se perseguía sin tregua a abusadores famosos, motivado por el movimiento #MeToo y con todos los medios de comunicación a favor. La campaña de promoción de este documental fue implacable y creció como la espuma, no solo por la compañía de distribución de la propia película, sino por la difusión exponencial que estaba teniendo en internet a través de las redes sociales. Todo el mundo parecía estar dispuesto a condenar a Michael, y él ni siquiera estaba aquí para defenderse, algo que me parecía muy injusto. En ese momento investigué y publiqué un artículo en Facebook explicando todo lo que había descubierto sobre el tema. Me supo a poco, así que decidí recoger más información y publicar un vídeo en YouTube explicando por qué ese documental mentía descaradamente. El primer vídeo se viralizó enseguida y fue entonces cuando la editorial Applehead Team me ofreció publicar un libro sobre ello. Ese fue el comienzo de Volviendo a Neverland y el comienzo de unos meses de trabajo muy intenso para arrojar luz definitivamente sobre estas acusaciones.

Pero, ¿sabías con lo que te ibas a encontrar en el documental de HBO antes de verlo? ¿Existían ya rumores del enfoque que iba plantear?

Cuando se anunció su estreno en el Festival de Cine de Sundance, todavía no sabíamos nada más, solo que trataría las acusaciones. Algunos fans fueron a la proyección y nos avisaron de lo que se venía, así que nos pusimos manos a la obra y rebuscamos en los archivos de las demandas de Wade Robson y James Safechuck para destapar el fraude. Hubo muchas personas trabajando en esto, es decir, muchos admiradores y periodistas que tienen registrado cada documento y movimiento de la vida de Michael trabajaron día y noche para señalar cuáles eran exactamente todas las contradicciones de ese documental. Y las mentiras de Leaving Neverland empezaron a brotar, las incongruencias se contaban por decenas. En mi libro recojo cerca de sesenta, pero con el tiempo van apareciendo más.

Pero el escándalo que supone esta farsa no lo verás en ningún medio de comunicación importante. No están dispuestos a defender a un presunto pedófilo por muchas pruebas que haya, y les genera mucha más audiencia y clics las noticias que dan validez a esas acusaciones. De todas formas, la mayor parte de personas que trabajan en los medios tampoco saben los entresijos de este documental ni conocen el origen de las acusaciones, aunque deberían si van a hablar de ello. Así que nos toca a nosotros realizar esa labor.

¿Cuándo lo viste? ¿Qué recuerdas de ese momento?

Lo vi un mes después de su estreno, aproximadamente. Esa primera vez volví a tener dudas, porque me pareció muy emotivo. Pero el análisis racional de lo que decían seguía sin encajar. Aparecían llorando mientras contaban un hecho que era físicamente imposible que hubiese sucedido, las pruebas decían lo contrario. Así que decidí volver a verlo, pero esta vez sin sonido, solo leyendo los subtítulos. La experiencia fue completamente diferente, y en ese momento me di cuenta de que lo que me generaba esa angustia y pesar era la música de fondo y los efectos de sonido. Como técnico de sonido, te digo: lo primero que nos enseñan es que el 70% de las sensaciones que produce una película, se producen a través de lo que escuchamos. Y esa película es el ejemplo más claro de esto.

Cuando lo vi más veces, apuntando con lápiz y papel lo que decían, ya no me quedó la menor duda de que se trataba de un fraude. Dan Reed, el director, ha confesado tener más de 50 horas de metraje descartado. Ahí estaría la prueba de que esta película solo atiende a un guion torpemente elaborado. Pero, qué curioso, se niega a presentar este metraje en el proceso judicial derivado de estas acusaciones.

La tesis de tu libro es que la película, centrada exclusivamente en las declaraciones de Wade Robson y James Safechuck como supuestas víctimas de los abusos de Jackson cuando eran niños, no es otra cosa que el último eslabón de una cadena de acciones de acoso y derribo, iniciada en los años ochenta, contra la megaestrella.  Y te has dedicado a analizar dicha cadena hasta la actualidad. Pero antes te centras en un hecho de su biografía que es fundamental, con independencia de que uno después crea o no que fuera culpable de lo que se le acusaba. ¿Piensas que la gente es consciente de la infancia que pasó y los varios tipos de abuso que dicen que sufrió?

Yo creo que sí, que la gente es consciente de la infeliz infancia que tuvo. Creo que no cabe la menor duda de que Michael Jackson fue obligado a trabajar intensamente cuando era niño, bajo la severa mano dura de su padre. Personalmente, no creo que hubiese ningún tipo de abuso más que ese, no creo que hubiese abuso sexual de ningún tipo y no hay ningún indicio o testimonio sobre ello. Si lo hubo, se lo han llevado a la tumba. Pero incluso el bulo de que Michael fue castrado químicamente por su padre atiende a un rumor propagado por el médico que lo mató, una persona que solo conoció a Michael durante los últimos días de su vida. La autopsia de Jackson indica que tenía una producción normal de esperma.

Michael creció demasiado rápido. Actuaban en locales de dudosa reputación y él mismo contó en varias ocasiones cómo sus hermanos tenían relaciones sexuales con mujeres en la habitación en la que estaba él cuando tan solo era un niño. Su padre le humillaba a menudo por el tamaño de su nariz. Michael llegó a confesar en privado a comienzos de los noventa que el motivo principal de la cirugía estética de su nariz se debía a que no quería parecerse a su padre. Michael nunca renegó de su raza, pero sí de sus genes. No quería ser como su padre e hizo todo lo posible para alejarse de esa imagen.

Está claro que Michael nunca iba a ser una persona normal, era un saco de traumas infantiles que trató de resolver como pudo. Aunque una cosa también es clara: Michael Jackson era una persona bastante normal para lo que vivió, hasta que los medios empezaron a deshumanizarle y a tratarle como un monstruo. Cualquiera hubiese perdido la cabeza con el ataque constante y las burlas que recibía a diario de los medios de comunicación. Nosotros somos, en gran parte, responsables de su decadencia. Otros no hubiesen aguantado ni la mitad de lo que él tuvo que soportar.

Escribes en el libro que fundamentalmente las causas por las que se explicarían todos los procesos y acusaciones son el intento de aprovecharse de la descomunal fortuna que amasó y el racismo de la sociedad estadounidense, es decir, que en la psicología colectiva profunda de la población blanca era inconcebible que un cantante negro llegara a lo más alto. Habrá quien piense que esas no son razones suficientes para explicar casi tres décadas de supuesta persecución y de manipulación continuada de la verdad contra alguien tan poderoso. ¿Qué le responderías?

Para entender el racismo profundo enraizado en la sociedad americana no hay que irse muy lejos, solo hay que encender el televisor un día cualquiera. Pero el ejemplo de Michael va mucho más allá. Ya no se trata de un acto violento hacia una persona por el malestar que pueda generar el hecho de que sea negra, sino de que Michael llegó a ser la persona más poderosa de la industria cuando se hizo con el catálogo musical que poseía los derechos de distribución de las canciones de los Beatles y Elvis Presley, entre muchos otros, pisoteando al mismísimo Paul McCartney. Ese fue el punto de inflexión, el momento clave que justificó el odio hacia Michael Jackson y que se arraigó más aún por el hecho de que una persona negra estaba «humillando» a los dos héroes blancos de la música.

No solo eso. Michael, siendo el artista que más discos vendía del mundo, usó su arte para comunicar un mensaje político y social que ensalzaba el poder y la belleza de la raza negra. Lo podemos ver en la mitad de sus vídeos, en canciones como The Way You Make Me Feel, Liberian Girl, Black Or White, Remember The Time, Jam, They Don’t Care About Us, Ghosts y en muchas otras, por no hablar de los discursos en los que desafiaba a las grandes discográficas por haber desvirtuado a los músicos de raza negra a lo largo de la historia. Michael era consciente de que estos problemas estaban muy presentes en la sociedad norteamericana, por lo que incorporó un mensaje de protesta en sus vídeos y en las letras de sus canciones, llegando a mencionar explícitamente al Ku Klux Klan en algunos temas como Black Or White o D.S., y a acusar a ciertas personas de pertenecer a esta comunidad racista.

Michael Jackson cambió las reglas del juego. Obligó a la MTV, un canal musical con una clara posición racista por aquel entonces, a emitir vídeos de afroamericanos cuando solo apostaban por artistas de raza blanca, y fue un éxito tan rotundo que levantó muchas ampollas. Michael apoyó proyectos sociales y financió con el dinero de sus giras las becas para estudiantes de barrios negros. Recaudó más fondos que nadie para obras de caridad en África. Su vídeo de Black or White batió récords de audiencia siendo visto por más de 500 millones de personas simultáneamente. El poder de Michael Jackson para romper las barreras raciales en la cultura global se compara a menudo con la influencia que tuvieron en el mundo personas como Muhammad Ali, Nelson Mandela o Martin Luther King. Hasta los presidentes lo invitaban a la Casa Blanca para entregarle premios por el buen ejemplo que ofrecía a la sociedad americana. ¿De verdad alguien puede creer que el estadounidense medio blanco no sentiría envidia por todo lo que Michael estaba consiguiendo?

Un ejemplo muy claro de cómo se visibilizó este racismo en los medios fue el término «Wacko Jacko», usado por la prensa para nombrar a Michael. Este sobrenombre es un insulto racista y despectivo que proviene de Jacco Macacco, un famoso mono utilizado en las peleas en Londres a principios de la década de 1820. Posteriormente, este término fue usado para designar a los monos en general. A Michael Jackson, al ser afroamericano, se le comenzó a relacionar con ese nombre con la única intención de humillarle.  Le estaban comparando con un mono por ser negro, de manera literal.

Pero hay muchos más ejemplos. En 1989, la MTV otorgó el premio de vídeo del año a Neil Young por un videoclip en el que ridiculizaba a Michael Jackson y que competía con el propio Leave Me Alone del Rey del Pop. Si comparas ambos vídeos, puedes ver la sofisticación de uno y la ridiculez del otro, y puedes entender perfectamente que se trató de una humillación premeditada.

Un tiempo después, Michael Jackson fue invitado por la MTV a la gala de los VMA de 2002 para entregarle el premio al Artista del Milenio. Fue promocionado como tal a través de internet, y la gala se llenó de admiradores de Michael. Cuando el Rey del Pop subió al escenario, le dieron una tarta con un trofeo y esperaron a que pronunciase su discurso de agradecimiento. Pero la sorpresa vino cuando MTV negó que se tratase de un premio, sino un regalo de cumpleaños, haciendo que todo el planeta se volviese a reír del Michael una vez más.

En 2004, Eminem estrenó un vídeo en el que vejaba literalmente a Michael Jackson, se burlaba de su relación con los niños y hasta le vomitaba encima. Algunos canales lo prohibieron, pero la MTV le dio todavía más promoción a través de su cadena y lo nominó en sus premios.

Todo esto que acabo de describir, y hay muchísimo más, fue generando un poso de odio hacia su persona. La base de este odio podía parecer que eran sus excentricidades, pero estaba motivada principalmente por su origen, y la forma en que el público percibió a Michael Jackson terminó por influenciar en gran medida los relatos racistas que perpetuaron los medios.

Michael Jackson, a través de su música, no solo protestó por las injusticias que le enfrentaron con un sistema de justicia penal racialmente sesgado, sino que también estableció un vínculo entre esto y la opresión política, económica y militar de Estados Unidos. Es obvio que, en aquel momento, para algunas personas poderosas se tratase de alguien incómodo. Todos los intentos de cancelar su música y desprestigiarle tuvieron simplemente el objetivo de desviar su poderoso mensaje.

¿Crees que Michael Jackson era demasiado excéntrico y que eso de alguna manera le pasó factura?

Sí. Visto desde fuera, sí. Pero las personas de su entorno, amigos y empleados, lo describen como una persona mucho más normal de lo que parecía. Todos fueron conscientes de sus problemas de salud, de los motivos por los que hacía lo que hacía, de los dolores que sufría en su cuero cabelludo por el accidente de Pepsi, de por qué usaba sombrilla para protegerse del sol, de sus problemas de sueño, etc. Era una persona con muchas dificultades físicas que, sumados a unos cambios estéticos tan radicales, acabaron modificando la imagen de Michael significativamente.

Su estado emocional se fue debilitando durante sus últimos diez años de vida, y eso le jugó alguna que otra mala pasada. Había momentos en que se le podía ver fuera de sí, algo que empeoró aún más su imagen. Pero, ¿quién no estaría fuera de sí o con trastornos ansiosos y depresivos después de haber sido humillado e insultado durante tantos años por medio mundo? Era una carga difícil de aguantar. Michael confesó varias veces que no podía soportar la idea de que la gente pensase que era una maltratador de menores. Eso le atormentaba, y más conociendo la obsesión que tenía por la infancia y el cuidado de los más pequeños.

En Volviendo a Neverland hablas de mucha gente que estuvo implicada en las distintas acusaciones y en los varios procesos judiciales. Vas poniendo todo en orden cronológico, relacionando momentos y personas entre sí. En tu opinión ¿cuáles son los dos o tres hechos fundamentales que, sin ellos, si no hubieran sucedido, la historia de Michael Jackson habría sido diferente?

Se le puede echar la culpa a tantos factores, que es muy difícil resumir en pocas palabras. Creo que, principalmente, la primera acusación no se habría producido si Michael hubiese respondido a las llamadas de atención de Evan Chandler, padre del menor del caso de 1993. Michael absorbió a su familia (a su ex mujer y a los niños) e ignoró todos los reclamos de Evan. Los medios de comunicación ya hablaban de un posible romance entre Michael y la madre del niño, y los denominaban como «su nueva familia».  Evan, mientras tanto, solo percibía cómo se alejaban cada vez más de él e ignoraban sus llamadas de teléfono, mientras que Michael rehusaba sus propuestas de negocios. Evan llegó a confesar que las acusaciones se debieron a esto, al rechazo que sufrió por parte de todos ellos.

Después de esto, creo que Michael no estuvo bien asesorado y dejó de lado la prudencia a la hora de invitar a personas a su rancho. Los Arvizo tenían un amplio historial delictivo y de acusaciones falsas a sus espaldas, pero Michael no lo vio venir a tiempo. Nunca debes abrir tu casa a todo el mundo y de esa manera tan descuidada, menos aún si tu nombre es Michael Jackson y ya has tenido una denuncia por abuso de menores en el pasado.

También pienso que se fio demasiado de Martin Bashir, el periodista que filmó el documental Living with Michael Jackson. Después de todo el acoso mediático, los insultos y humillaciones que has sufrido por parte de la prensa británica durante tantos años, ¿metes a un periodista británico en tu casa durante ocho meses sin conocerlo de nada? Un movimiento muy arriesgado.

Ahora se están desvelando todos los engaños y falsificaciones que llevó a cabo Martin Bashir a lo largo de su carrera, y acaparan portadas en la prensa internacional. Los fans de Michael Jackson ya lo avisamos en su momento, pero los medios nos acusaron de fanatismo. Ahora son ellos los que comparten estas historias como si fuesen nuevas.

También pienso que fue demasiado ingenuo a la hora de relacionarse con los niños. No puedes pasearte por el mundo agarrado de la mano de un niño sin pensar que habrá gente que no lo entienda. Por mucho que esos chavales sean como de su familia, o por mucho que sean los hijos de tus amigos. Los ojos inocentes no ven nada extraño en esto, pero vivimos en un mundo que no es tan inocente. Entiendo las sospechas que pudieran generar en la gente esos comportamientos. Pero todo se queda en eso, en sospechas. La realidad no es tan horrible en este caso, por suerte.

Desde la posición de quien desconocía muchos aspectos del artista, sin tener ideas preconcebidas, ni buenas ni malas, reconozco que la lectura del libro me ha sorprendido constantemente. Sobre todo por la cantidad de cuestiones que la opinión publica da por ciertas sin más. Si te parece bien, haznos un comentario breve sobre alguna de las siguientes cuestiones.

  • ¿Michael Jackson se operó para «dejar de ser negro»?

No existe operación alguna para blanquear la piel. Michael Jackson sufría de vitíligo, una enfermedad autoinmune que despigmenta la melanina de manera irreversible. Usó cremas para aclarar un poco el tono de las manchas oscuras de su color de piel original, pero su cuerpo nunca dejó de ser como el de una vaca, con manchas negras y blancas. La autopsia de su cuerpo confirmó esta enfermedad.

  • ¿Pagó para no ir a juicio en el caso de 1993?

Sí y no. Es difícil resumir esta cuestión. Michael Jackson demandó por extorsión a los Chandler porque le habían pedido veinte millones de dólares y se negó a dárselos, y lo peleó durante ocho meses.  Hay dos tipos de procedimientos, los juicios civiles (que buscan una compensación económica) y los juicios penales o criminales (en los que el acusado puede acabar en prisión). Los Chandler no mostraron interés alguno en llevar a cabo un proceso penal. Los abogados de Michael Jackson pusieron hasta cuatro mociones para anteponer el proceso criminal al civil, ya que si se llevaba a cabo el proceso civil primero, su defensa quedaría expuesta para el posterior caso criminal. Pero les denegaron todas las peticiones.

Michael Jackson (y con él, todas las empresas relacionadas con su figura) perdía millones cada día, se había cancelado la gira, se estaban rompiendo contratos con empresas de publicidad y patrocinadores, y se venían abajo proyectos de todo tipo que generaban cientos de millones. Era el artista que más ingresos generaba en el mundo, hay que tenerlo en cuenta.

El proceso civil podía durar años y las pérdidas para Michael y sus asociados serían incontables, así que llegaron a un acuerdo civil porque era «el mal menor» y permitía a Michael tener un juicio criminal justo y en poco tiempo. En el acuerdo viene claramente expresado que no se trata de una admisión de culpabilidad y que se lleva a cabo para proteger los intereses de Michael Jackson y sus empresas, ya que sus ingresos se estaban viendo afectados por este proceso.

Los Chandler, en cuanto recibieron el dinero, decidieron abandonar el proceso criminal. ¿Qué padre pediría dinero a cambio de la libertad de una persona que abusó sexualmente de su hijo?

  • ¿Michael Jackson «dormía en su cama con niños»?

Lo único que sabemos es que Michael Jackson dormía en ocasiones con niños, sus familias, adultos, amigos y empleados (según testimonios). La habitación de Michael era de dos plantas, del tamaño de una casa, y solía estar abierta para quien decidiese quedarse a dormir en el rancho. En Neverland había más de sesenta empleados y agentes de seguridad, que estaban por todas partes. Si había un lugar seguro para un niño, ese era Neverland. Algunos de sus jefes de seguridad, como Bill Bray o Michael Laperruque, incluso fueron agentes de policía. ¿Qué pedófilo contrataría protección policial continua?

  • ¿Se encontró pornografía infantil en su casa?

No. La pornografía infantil es un delito. De haber sido cierto, habría sido detenido y condenado de inmediato. Los registros de lo que se encontró en Neverland vieron la luz en el juicio de 2005. En la habitación de Michael había revistas eróticas y pornográficas heterosexuales de curso totalmente legal, como Playboy, Penthouse, Hustler, etc.

  • ¿Qué pruebas presentadas por las acusaciones se dieron por válidas durante los distintos procesos?

Todas las presentadas fueron cuestionadas y desacreditadas por la defensa en cada uno de los procesos, y otras nunca fueron probadas. Pero lo interesante aquí no son las que no se pudieron probar, sino aquellas que se demostraron falsas, es decir, que eran mentiras. Si alguien quiere denunciar un hecho que vivió y pretende hacer justicia, ¿qué necesidad tiene de mentir? Y si además lo haces a la vez que pides dinero, la acusación pierde toda la credibilidad.

  • ¿Su matrimonio con Lisa Marie Presley y Deborah Rowe fueron montajes?

Eso solo lo pueden saber ellas. Lo que sí es cierto es que Lisa Marie describió su relación en muchas ocasiones y aseguró que había amor entre ellos y tenían relaciones sexuales normales. El matrimonio con Deborah Rowe, hasta donde yo sé, fue para que Michael pudiese tener a sus hijos.

  • ¿Era el padre biológico de sus hijos?

No lo sé, y me parece lo de menos. Eso solo lo pueden responder ellos. No creo que sea el padre biológico del hijo mayor, pero sí lo he pensado de sus otros dos hijos, ya que veo un parecido significativo, sobre todo en el pequeño.

  • ¿Es verdad que Thriller fue el disco más vendido de todos los tiempos? ¿Y que ha dejado de serlo?

Thriller sigue siendo el disco más vendido de todos los tiempos. Hace dos años fue superado en Estados Unidos por el grandes éxitos de los Eagles, pero las ventas de Thriller se multiplican cada Halloween y vuelve a vender cientos de miles de copias, así que lo más probable es que haya vuelto a tomar la delantera.

  • ¿Es verdad que todo lo relacionado con Jackson sigue generando decenas de millones al año?

Sí, Michael Jackson sigue siendo la estrella fallecida que más ingresos genera anualmente. Algunos años, después de su muerte, llegó incluso a ser la estrella viva o muerta que más ingresos obtuvo. Recientemente se ha publicado la lista de Forbes de este año, y vuelve a estar en el puesto número uno con 48 millones de dólares.

¿Crees que alguna vez se esclarecerán completamente las circunstancias de su muerte? Hablas de ella en el libro y das detalles, pero también da la sensación de que no entras de lleno en ello.

No creo que se conozca la verdad sobre las causas reales que provocaron su muerte. Michael tenía un cuerpo muy machacado y, aunque no tenía enfermedades graves,  estaba severamente envejecido. Todos sabían que no podría afrontar los cincuenta conciertos previstos, porque no podía ni siquiera acabar un ensayo completo. El médico que le mató, Conrad Murray, había sido contratado por la promotora de conciertos AEG Live, no por Michael Jackson. Se han escrito ríos de tinta sobre ello, porque hay demasiadas cosas que no encajan… Murray le administró el anestésico que acabó con su vida y se fue a hablar por teléfono durante media hora. Cuando volvió, Michael estaba en parada cardiorespiratoria, pero no llamó a emergencias hasta dos horas después. Desde que se trasladó el cadáver hasta que llegó la policía para empezar la investigación, pasaron ocho horas. Durante todo ese tiempo, los empleados de la casa camparon a sus anchas por el lugar del crimen, contaminando la escena y llevándose objetos.

El caso es que la promotora negó tener relación alguna con el médico, pero hay un contrato que dice lo contrario, además de cientos de correos al respecto. Al médico le cayeron cuatro años de condena por homicidio involuntario, pero apenas cumplió dos porque, al parecer, las cárceles estaban llenas.

Todo esto es muy extraño. Pero Michael tenía una deuda de más de 300 millones de dólares cuando murió, y quedaron saldadas en poco más de un año.

¿Quién te sorprendió de entre todas las personas que acusaron a Jackson?

El excocinero, Phillip LeMarque. Al igual que otros exempleados de Michael, nunca acudió a las autoridades para «confesar» lo que había visto, sin embargo vendió exclusivas a tabloides por mucho dinero (al igual que todos los demás). En el juicio de 2005 confesó que trató de vender por 100.000 dólares que había visto la mano de Michael Jackson en la entrepierna de Macaulay Culkin, y hasta llego a pedir 500.000 a cambio de afirmar que había visto la mano dentro de los pantalones del menor. Sin embargo, en el juicio y ante las autoridades reconoció que no vio nada realmente. Pues bien, el año pasado publicó un libro de cocina con las recetas favoritas de Jackson y una serie de novelas llamadas Bonjour Never Land. Un comportamiento muy razonable: ver cómo abusan de un menor y publicar un libro con las recetas favoritas del maltratador.

Y este es solo un ejemplo. Todos los ex empleados tienen historias similares que restan toda la credibilidad a sus acusaciones y confirman que su único interés era el dinero.

También destacaría, en segundo lugar, al padre del menor de 1993, Evan Chandler. Un año después del acuerdo millonario, quiso volver a sacar tajada y volvió a demandar a Michael por, según él, haberse saltado el acuerdo de silencio al proclamar su inocencia en la televisión. Evan Chandler, en su demanda, pidió como compensación poder grabar un disco de música llamado Evanstory en el que cantar canciones explícitamente sexuales sobre los abusos que Michael Jackson habría cometido con su hijo. Como es lógico, la demanda fue desestimada. Unos años más tarde, su hijo le demandó y consiguió una orden de alejamiento contra Evan por tratar de matarle con una pesa de gimnasio.

Ese es el nivel general de los acusadores de Michael Jackson.

Y al revés, ¿quién te ha sorprendido gratamente porque haya hecho una defensa pública del artista?

Hay muchos. En el juicio e 2005, la mayor parte de los testigos que llevó la fiscalía acabaron favoreciendo a Michael. La más contundente fue su ex mujer, Deborah Rowe, que acabó insultando al fiscal Tom Sneddon en medio de su declaración y aseguró que Michael era un gran padre para sus hijos.

Me sorprende mucho la intensidad con la que lo defienden algunos niños de esa época que pasaron mucho tiempo con Michael, como Macaulay Culkin, Brett Barnes o Emmanuel Lewis, por no hablar de otras personas más anónimas o antiguos empleados. Sin embargo, los que se llevan la palma en su defensa son algunos de sus sobrinos, que han empezado verdaderas cruzadas para devolverle el honor a su tío.

Después de que se haya publicado el libro, ¿han surgido nuevas acusaciones o defensas relacionadas con el documental? He leído que el director está preparando una secuela.

No, no ha habido nuevas acusaciones. Y esto es algo muy significativo, porque Leaving Neverland acaba con un llamamiento a todas las presuntas víctimas del Rey del Pop para que se manifiesten y se unan a esta causa. Con esta película se pretendía crear un #MeToo contra Michael Jackson, y lo que se consiguió fue un #MeNeither («yo tampoco»). Todos los que alzaron la voz, lo hicieron para defenderle y asegurar que no habían sido maltratados por él. Sinceramente, creo que esta película causó más daño que beneficio. Y es algo que ellos sabían de antemano.

¿Y hay acusaciones o defensas recientes en torno a Jackson, no relacionadas con el documental, que quieras destacar?

Si coges por separado cada acusación en su contra y analizas los hechos, lo único que vas a encontrar son testimonios desacreditados y de dudosa credibilidad, bien porque los autores se contradicen continuamente, bien porque nunca acudieron a las autoridades sino a abogados civiles para pedir dinero, bien porque directamente acudían a las revistas a vender «exclusivas». Esos son los engranajes de esta maquinaria que forman las acusaciones contra Michael Jackson. Para estudiar estos rumores hay que tener en cuenta tres factores. En primer lugar, hay que acudir al origen de esa acusación y a las formas en las que se produjo. En segundo lugar, hay que atender a los documentos legales, sean interrogatorios policiales o transcripciones de testimonios en los juicios. Y en tercer lugar, ¿cuánto dinero piden?

En cuanto a la defensa, además de ver a muchos de sus amigos personales de siempre compartir publicaciones defendiendo su inocencia, se ha podido ver una defensa pasiva pero igual de importante por parte de otras personas cercanas a él. Muchos artistas no han hablado directamente de su opinión sobre el asunto durante estos dos últimos años, pero han subido vídeos y fotos bailando y cantando sus canciones. Y esa es toda una declaración de intenciones en los tiempos que corren, porque saben que Michael está en el foco de la atención pública por las acusaciones, y cualquier movimiento es muy observado. Una imagen vale más que mil palabras.

También es cierto que otras celebridades, amigos de Michael, no han querido mojarse porque prefieren seguir lamiéndole el culo a la industria, cuando hasta hace dos años presumían de él y de cuánto les había influenciado en su trabajo.

Fuera de estos escándalos, ¿piensas que hizo algo mal en la manera que organizó su vida y su carrera?

Michael Jackson era un provocador nato. Sabía lo que ponía furioso a la prensa, y lo hacía. Algunos de sus rumores más sonados, como el de que dormía en una cámara hiperbárica o que quería comprar los huesos del Hombre Elefante, habían sido difundidos por su manager personal Frank Dileo y su propia gente. Creían que el misterio que rodeaba estas historias despertaría más interés en la gente. Era importante que hablasen de él, aunque fuese mal. Después, Michael azotaba a través de sus canciones a todos los que le habían insultado por estos y otros bulos. Aun así, no creo que Michael se hubiese imaginado alguna vez que todo esto tendría consecuencias tan graves.

Cuando Michael y Lisa Marie hicieron la entrevista con Diane Sawyer, esta le preguntó a él si seguiría permitiendo que los niños durmiesen en su cama, si iba a tener más cuidado, y Michael contestó desafiante: «¿Cuidado de qué? Por supuesto que les dejaré si ellos quieren». Ese enfrentamiento continuo con los medios solo hizo crecer la bola de basura que luego le cayó encima. No pudo entender que los medios, en su conjunto, tenían mucho más poder que él. Fue una guerra que Michael perdió y pagó con su vida. También pienso que la compra del catálogo de los Beatles le trajo tantos beneficios como problemas. Le dio tanto poder como disgustos. Pasar por encima de los artistas blancos más alabados del mundo tuvo un precio muy caro.

Por último, muchas de las amistades de Michael Jackson a partir del año 2000, más o menos, fueron un desastre absoluto y solo le llevaron a la ruina. Asesores que se aprovechaban de él, amigos excéntricos, negocios infructuosos, médicos con muy poca ética… Fue un tren en continuo descarrilamiento. Se expuso demasiado, sin control, abrió su casa a quien no debía y se dejó llevar.

De todas las cosas que destacarías, ¿cuál es el legado fundamental para la cultura popular que ha dejado Michael? Ese que, en tú opinión, nada ni nadie podrá enturbiar.

El legado más grande que ha dejado Michael fue su contribución humanitaria, que todavía sigue en marcha. Michael apoyó a más organizaciones benéficas que ninguna otra estrella en la historia y salvó la vida a cientos de personas, cada una con su propio testimonio personal. Aún a día de hoy siguen apareciendo nuevos relatos de gestos humanitarios por su parte, ya que una gran parte los hacía sin cámaras ni prensa. Ha trabajado con organizaciones benéficas para cumplir el último deseo de enfermos terminales, ha ayudado a curar el hambre en África… Pregúntale a cualquier ciudadano que vivió los años ochenta en Etiopía qué era el «pan de Michael».

Visitó más hospitales y orfanatos que escenarios. Siempre los visitaba en cada ciudad a la que viajaba, para hacer regalos y contribuir económicamente para mejorar la calidad con la que se atendía a los pacientes. Decía que la música solo era un canal para poder hacer todas esas cosas. Ese fue el verdadero legado de Michael, más allá de su contribución artística.

¿Tienes a la vista algún nuevo proyecto relacionado con su figura?

Están en marcha más trabajos con Applehead Team, pero todavía no puedo revelar de qué se tratan. También he escrito el guion para un documental. Estoy esperando a conseguir los medios para poder realizarlo. Toda esta lucha para devolver el honor y la dignidad a Michael Jackson durará lo que tenga que durar, y aquí estaremos para investigar lo que la prensa no se ha atrevido a hacer nunca.

Para acabar, dame una razón para que un seguidor suyo lea tu libro.

Si te gusta Michael y quieres tener más razones para seguir admirándole, este es tu libro. Si no eres fan de Michael, este también es tu libro, porque aquí él es lo de menos. En Volviendo a Neverland, el lector descubrirá cómo se ejecutó uno de los mayores linchamientos públicos de nuestra era. Esto no se trata de defenderlo, se trata de exponer cada una de las puñaladas que acabaron con su vida. Por eso su lectura es tan dura para algunos.

¿Y para que lo lea alguien que lo considera un monstruo?

Si alguien se atreve a opinar que era un monstruo, tiene que conocer debidamente todos los hechos que lo llevaron a pensar eso. En cuanto sepa lo que ocurrió, cambiará de opinión.

¿Y para alguien que nunca se ha interesado por su figura ni ha seguido las polémicas relacionadas con él?

Volviendo a Neverland es un libro de historia sobre la persona más influyente y famosa del mundo contemporáneo. Michael Jackson es un eslabón tan importante para nuestra cultura como la Coca-Cola, los Beatles o Mickey Mouse. Su vida fue apasionante, para lo bueno y para lo malo. Los hechos que se cuentan en este libro son el ejemplo más claro de que la realidad supera la ficción.

Volviendo a Neverland de Pablo Rodríguez Lago está disponible en librerías y en la página web de Applehead Team.

(Fotografías del autor: Iosua Rodríguez Seijo)

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