Se desestima por tercera vez la demanda millonaria que inspiró el documental ‘Leaving Neverland’

Por Pablo Rodríguez Lago «Fei»

El 26 de abril de 2021, la demanda de Wade Robson contra las empresas de Michael Jackson ha sido desestimada en un juicio sumario. La repercusión en los medios de comunicación ha sido contundente y acompasada: el juez ha determinado que las empresas del Rey del Pop no son responsables de las acusaciones de abuso de menores contra Jackson. Pero en el grueso de la noticia se asumía la veracidad de los hechos denunciados y se sentenciaba que, pese al gran número de evidencias de culpabilidad, el juez no podía pedir responsabilidades a MJJ Productions y MJJ Ventures por los hechos que hubiesen tenido lugar. Todos los medios de comunicación difundieron la misma plantilla, que tuvo su origen en el informe redactado por los diarios Variety y Hollywood Reporter.

Si bien es cierto que la acusación de negligencia fue rechazada porque no fue posible establecer un vínculo de responsabilidad con unas empresas fundadas con el único fin de la negociación musical, la manera en que se desarrolló esta demanda arrojó abundante luz sobre la autenticidad del relato de Robson, y los métodos que se siguieron para exponer los hechos apoyaron en gran medida la decisión del juez Young.

Partiendo de la base de que Wade Robson interpuso sus demandas millonarias justo el mismo día en que comenzaba el juicio contra la promotora AEG por la muerte de Michael Jackson, y no se hicieron públicas hasta el mismo día en que el Estate del cantante anunciaba su espectáculo musical en colaboración con Cirque du Soleil (donde el propio Wade Robson había sido rechazado como coreógrafo), y teniendo en cuenta las tretas que llevó a cabo para evitar el estatuto de limitaciones que le impedía efectuar estas demandas, podemos concluir que la credibilidad de las reclamaciones de Robson ha ido menguando a medida que se daban a conocer las artimañas que empleaba para dar consistencia a  su relato.

Todo lo que se explica a continuación vio la luz durante el proceso de estas demandas, y nunca ha sido recogido por los grandes medios de comunicación, que carecen de sentido crítico y de amplias miras informativas.

Wade Robson, para evitar las trabas legales que dejaban fuera de plazo la presentación de sus reclamaciones, afirmó que no conocía la existencia del Estate de Michael Jackson hasta el 4 de marzo de 2013. Pero durante el proceso se reveló que había estado negociando con el patrimonio del artista varios años antes. Se presentaron correos electrónicos e incluso se demostró que Robson había visitado las oficinas del Estate en 2011 para solicitar trabajo en el espectáculo tributo a Michael Jackson del Cirque du Soleil. Además, Wade también había participado en la publicación de un libro en homenaje a Jackson promovido por el Estate, en 2009.

Como justificación por no haber efectuado sus demandas antes, aseguró que, debido al trauma, pensaba que las relaciones íntimas entre un adulto y un menor no eran delito, y que no supo hasta los treinta años que los contactos físicos que, según Robson, había tenido con el cantante siendo niño (sexo oral, masturbación y todo tipo de tocamientos) habían sido abusos sexuales. Hay que tener muy en cuenta el marco de esta afirmación y recordar que Robson testificó a favor del músico en el juicio de 2005 por presuntos abusos sexuales y fue sometido a intensos interrogatorios con preguntas muy explícitas por parte de la fiscalía.

Durante el proceso, Robson no mencionó la existencia del borrador de un libro sobre los presuntos abusos que había escrito y tratado de vender a tres editores diferentes. Estos lo rechazaron porque pedía demasiado dinero. Robson también ocultó otros contactos a través de correo electrónico. En esas pruebas, que finalmente fue obligado a presentar tras varios intentos infructuosos, se reveló que Wade había estado intercambiando mensajes con su madre durante los meses anteriores a presentar su demanda, en los cuales ella le facilitaba información para recrear la historia de sus presuntos abusos. Wade ocultó igualmente que se había enviado a sí mismo correos con enlaces a webs anti-Jackson en las que se teorizaba sobre estos presuntos malos tratos de Michael hacia menores.

Robson afirmaba que las empresas de Michael habían sido fundadas con la finalidad de que Jackson contactara a menores y abusara de ellos, asegurando que el meet & greet en el que conoció al artista fue organizado con ese objetivo. Pero lo cierto es que ese acto fue gestionado por Pepsi, CBS Records y los grandes almacenes Target. Además, una de las compañías a las que demandaba, MJ Ventures, ni siquiera existía en ese momento.

La madre de Wade Robson también reveló que su hijo, realmente, solo habían estado con Michael Jackson cuatro veces en Neverland, pese a que Wade afirmaba que había sufrido abusos por parte del cantante «cientos de veces». El primero de esos abusos, según el demandante, habría ocurrido en el primer viaje a Neverland, cuando su familia lo dejó solo para irse a visitar el Gran Cañón. Sin embargo, en una declaración oficial, Joy Robson, la madre de Wade, afirmó que en ese viaje estaba presente toda la familia, incluido él. Todo esto, sin mencionar lo contradictorio que resultaba la contextualización de ese primer abuso, ya que Wade ofreció varias versiones a lo largo del tiempo: a veces decía que se había producido la primera noche, en otras ocasiones decía que en la segunda, y en otras que ocurrió cuando su familia se encontraba en el Gran Cañón.

Las intenciones de Wade Robson con su demanda eran claras: pedir una indemnización millonaria. Aseguraba que merecía que el patrimonio del artista le diera una compensación, ya que el trauma le impedía dedicarse al mundo del espectáculo, en el cual habría podido ser una estrella mundial, si no hubiera sido por los dolorosos recuerdos que siempre le acompañaban. Sin embargo, Wade había participado, hasta el momento en que inició los procesos, en programas de televisión imitando a Michael Jackson, bailando como él en sus clases de danza y trabajando en videoclips y cortometrajes.

Las contradicciones y mentiras probadas durante el proceso abarcan cientos de páginas. En este artículo solo mostramos la punta del iceberg y hacemos un repaso del comienzo de la lista, sin mencionar las casi tres docenas de testimonios que han respaldado la inocencia del cantante.

Sin duda, nadie esperaba las demandas de Wade Robson. Había defendido a Michael a ultranza en sus momentos de máxima debilidad y nadie se imaginaba que pudiese cambiar de historia y posicionarse en el lado contrario de la balanza. Pero, a la vista de estos hechos, el juez que llevó la demanda original de Robson concluyó que «ninguna persona que investigase su historia podría creerla jamás».

Hasta el día de hoy, dos jueces distintos del Tribunal Superior de Los Ángeles han otorgado hasta en tres ocasiones diferentes un juicio sumario en contra de las reclamaciones de Robson.

Estas fueron las palabras de Jonathan Steinsapir, abogado del Estate de Michael Jackson: «Wade Robson ha pasado los últimos ocho años impulsando frívolas reclamaciones en diferentes juicios contra el patrimonio de Michael Jackson y las compañías asociadas con él. Robson ha realizado casi tres docenas de declaraciones y ha presentado cientos de miles de documentos con los que intentaba probar sus afirmaciones. Ahora, un juez ha dictaminado una vez más que las afirmaciones de Robson no tienen fundamento alguno, que no es necesario un juicio y que su último caso ha sido desestimado».

En resumen, la desestimación de esta demanda no solo establece que las compañías de Jackson no tenían responsabilidad en el contacto que Wade hubiese podido tener con el músico, sino que revela que las acusaciones de Robson eran infundadas y las empresas de Jackson no eran una organización criminal de captación de menores. En todos estos años de litigio, los abogados de Robson no pudieron explicar de qué forma estas empresas habrían permitido estos presuntos abusos, pero lo que sí se probó fue que la relación de Wade Robson con Michael Jackson no tuvo nada que ver con las compañías del músico. Y, llegados a este punto, cabe preguntarse: si Wade tiene intención demandar a alguien por haber permitido estos presuntos malos tratos, ¿por qué no demanda a su madre? Si es verdad que Michael Jackson durmió con él, ella fue la única responsable de que su hijo pasara la noche con el músico. Ella fue la que mantuvo la relación con Jackson incluso después de las acusaciones de Jordan Chandler. Pero el hecho de que no tenga en cuenta a su madre en sus reclamos y sí haya interpuesto una demanda millonaria a unas empresas que probadamente no tuvieron vínculo alguno con esta relación, convierte a las acusaciones de Wade Robson en un castillo de naipes construido a base de mentiras, contradicciones y venganza.

Pedro Rodríguez Lago es el autor de Volviendo a Neverland: Todas las claves de las acusaciones contra Michael Jackson

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