Los vampiros fueron posiblemente las únicas criaturas de la noche que no lo pasaron muy bien durante los ochenta. Demonios, extraterrestres, psicópatas que hacían cuarto y mitad de adolescente, monstruos pegajosos y sanguinolentos… todos estos tuvieron suerte y reinaron en las pantallas de aquellos años. Pero los chupasangre, que habían tenido un papel estelar en el género de terror durante las décadas anteriores, perdieron el favor del público. Su presencia fue escasa y muy poco relevante hasta que tiempo después, entrados los noventa, volvieron de su tumba con energía en varias películas que, siendo diferentes entre sí, encajaban con los gustos de la época y renovaban el mito. Lo certificaron Entrevista con el vampiro (Neil Jordan, 1994) y The Adicction (Abel Ferrara, 1995).

Eso sí, conviene recordar que en el erial ochentero hubo asimismo cuatro oasis excepcionales, cuatro largometrajes a contracorriente que ya son parte de lo mejorcito de la cinematografía vampírica de todos los tiempos. Se trata de El ansia (Tony Scott, 1983), Noche de miedo (Tom Holland, 1985), Los viajeros de la noche (Kathryn Bigelow, 1987), Jóvenes ocultos (Joel Schumacher, 1987). De ellas, fue el filme de Tom Holland el que quizás supo mejor tender un puente cinéfilo entre los sabores añejos y las maneras modernas, añadiendo un componente humorístico, pero sin ningún ánimo desacralizador. Ahí estaba el personaje más recordado de la cinta y que concentraba gran parte de su esencia: Peter Vincent, interpretado por el gran Roddy McDowall, un cazavampiros televisivo y más falso que un duro de madera que pasaba a la acción… porque, al final, los monstruos eran reales.

En Applehead Team, como no podía ser de otra manera, nos encantan Noche de miedo y Tom Holland. Por eso este año os hemos ofrecido todo un «festival» de publicaciones:

Trufada de numerosas escenas que no pudimos ver en la película, la novelización nos ofrece una perspectiva tan diferente como fiel a la historia original.

Cómic basado en una nueva historia de Holland, se retoma al mítico personaje en el momento que acaba el largometraje.

12 páginas con los personajes y las escenas inolvidables de la película.

Cuatro relatos en los que el autor demuestra en el campo de la literatura por qué su nombre ya es parte de la historia del cine de terror moderno.

A finales de 2020, Holland anunció que estaba preparando Noche de Miedo 2: Resurrección, que será la secuela autentica de la primera parte, dejando de lado la que dirigió Tommy Lee Wallace en 1988. La espera, probablemente, se hará larga, así que aparte de disfrutar con los libros os proponemos un repaso a lo mejor de la filmografía del estadounidense como guionista y director:

Curso 1984 (1982)

Holland fue el autor de la idea y el guionista de esta obra de culto absoluta sobre institutos con alumnado problemático y profesores en plena batalla «pedagógica». Un ultraviolento delirio punk que marcó una época.

Psicosis II: El regreso de Norman (1983)

¿Quién pudo atreverse décadas después a hacer una secuela de una de las obras maestras del mismísimo Alfred Hitchcock? Tom Holland y el director Richard Franklin. Mucha gente la vio con malos ojos cuando se estrenó, pero lo cierto es que en la actualidad ha cambiado a mejor la consideración que se tiene de esta, sin duda original, segunda parte.

Noche de miedo (1985)

«This is Peter Vincent back once more with you…as host of Fright Night. I thought I’d let the vampires rest for a little while. Right, Charley?»

Muñeco diabólico (1988)

Clásico indiscutible, renovaba con acierto las historias sobre juguetes que hablan y hacen cosas malas, a la vez que regalaba el villano asesino más singular de la época, Chucky. Es una película estupenda por la que no pasan los años. Dio pie a una interesante saga que ofreció alguna grata sorpresa; también, como no podía faltar, hace poco tuvo un intrascendente remake.

«King of the Road» (1992) – Historias de la cripta

Holland ha participado en las antologías televisivas más conocidas, como Cuentos asombrosos o Masters of Horror, pero posiblemente su trabajo más recordado fue este episodio de Historias de la cripta protagonizado por Brad Pitt, que borda su papel de macarra de carretera.

Thinner (1998)

Adaptación de la novela homónima de Stephen King (que publicó en 1984 con su pseudónimo Richard Bachman), esta es la historia de un abogado con problemas de sobrepeso que, sin quererlo, está sometido a un plan de adelgazamiento demasiado drástico. Cosas que pasan por saltarse la ley… y por tener la mala suerte de que a uno le echen una maldición ancestral.

Rock, Papper, Scirrors (2019)

Último largometraje hasta la fecha de Holland tras las cámaras, aún no se ha estrenó en España. Una pena, porque este thriller psicológico con Michael Madsen y Tatum O’Neal promete bastante.

Spread the love
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
Wishlist 0
Continue Shopping