Frank y Pedro, Pedro y Frank: he aquí los dos pilares que sustentan Applehead Team. Para celebrar los siete años de vida que ha cumplido este mes la editorial, aprovechamos la oportunidad para hablar con ellos. En otras ocasiones han contado cómo nació su proyecto, sus primeros pasos y otras circunstancias, pero todavía faltan muchos secretos por desvelar que seguro que los seguidores del universo Applehead están deseando saber. Además, la apasionante aventura cultural que han promovido y compartido durante todo este tiempo vive un nuevo impulso que se va a traducir en una serie de novedades editoriales y sorpresas que se harán realidad en los próximos meses. Así que vamos allá con las preguntas.

¿Por qué este nombre? Por el catálogo de la editorial, sabemos que Michael Jackson es importante para los dos, así como la defensa de su figura, ¿pero por qué esta mención tan concreta y no otras en referencia al mismo artista o, ya puestos, a alguna figura del cine?

FRANK: Él fue quien nos inspiró a crear, a creer que los sueños se pueden hacer realidad. «Applehead» era un apodo cariñoso con el que algunos amigos de Michael Jackson se dirigían a él. Y ser seguidores de Michael era un punto fuerte de unión entre Pedro y yo que descubrimos cuando nos fuimos conociendo más. Así que utilizar «Applehead» en el nombre de la editorial fue una forma de agradecer toda la influencia que tiene en nosotros.

PEDRO: Y luego está el uso de la palabra «Team», que pusimos en inglés en concordancia con «Applehead», también porque siempre aspiramos a trabajar con gente de otros países, aunque al principio nos pudiera parecer algo difícil. Frank y yo teníamos claro desde el primer momento que, si queríamos llegar a alcanzar las metas que nos habíamos propuesto o las que pudieran surgir en el futuro, deberíamos formar un equipo de personas tan entusiastas como nosotros, que entendieran el proyecto, con las que nos sintiéramos cómodos trabajando y que pudieran aportar conocimientos o habilidades en las que nosotros dos flaqueábamos más. Y así ha sido: hemos empezado a crecer de verdad cuando hemos formado el equipo adecuado para ello

Vuestro primer libro, Cannon Films, iba a ser un fanzine, pero después cambiasteis de idea y lo convertisteis en un libro. ¿En qué momento visteis que era necesario cambiar el enfoque del proyecto?

FRANK: Yo ya había empezado a organizar el fanzine animado por el buen resultado de lo que fue el primer y único número de El club de los monstruos, dedicado a Jesús Franco, cuando Pedro me escribió para adherirse al proyecto.

PEDRO: Efectivamente. Vi una publicación en Facebook sobre esa intención de publicar algo dedicado a Cannon Films y no pude reprimirme: en cuanto lo leí me puse en contacto con la persona que administraba la página impulsora del proyecto, Nafra Colección, que resultó ser Frank. Ya habíamos interactuado alguna vez a raíz de su página, porque a ambos nos atrae mucho todo lo relativo a los videoclubs, pero realmente nos empezamos a conocer más a partir de que yo mismo me ofreciera para participar en ese fanzine.

FRANK: Yo ya contaba con algunos colaboradores y Pedro conocía a otros escritores que también se sumaron a la iniciativa. Al final, a medida que fuimos reuniendo material, nos dimos cuenta de que podíamos hacer algo mucho más ambicioso de lo que habíamos pensado en un principio. Y, de manera natural, lo que iba a ser un fanzine acabó transformándose en un libro de 400 páginas.

¿Y en qué momento se os ocurrió dar el salto, y pasar de un libro a toda una editorial?

FRANK: La primera edición del libro llevó como título La generación del videoclub Vol. 1: Cannon Films, lo que era, en parte, más o menos un reflejo de ese origen del libro como fanzine. Y lo sacamos con el sello de mi antigua tienda, Nafra Colección, y con el de la editorial malagueña Corazón Literario, que ya tenían experiencia previa en la publicación de libros y de donde provenía Emilio Díez. Esa primera edición fue un éxito, hasta tal punto que todavía hoy es uno de los libros que mejor aceptación han tenido en preventa de todos los que hemos sacado. Y, a pesar de que en ese momento no contábamos con distribuidora, se vendieron todos los ejemplares que sacamos. Como Pedro y yo nos entendimos tan bien y no parábamos de hablar de tantos libros que podríamos sacar en el futuro, decidimos que Applehead Team debería convertirse en una editorial por derecho propio, ya que queríamos movernos por terrenos que no terminaban de convencer a la gente de Corazón Literario. Emilio se unió a nosotros y durante unos años estuvimos los tres al frente del sello. Después se desligó de Applehead, pero al principio también fue un pilar importante en la creación de la editorial.

A pesar de que el origen del libro sobre Cannon Films fuera un fanzine, a veces incidís, me parece que con razón, en que el estilo fancinero no debe trasladarse a un libro. ¿Creéis que eso lo entienden los autores y los lectores?

PEDRO: Bueno, antes de nada, hemos de aclarar que no tenemos nada en contra de los fanzines. Son publicaciones hechas con mucho amor y algunas de ellas tienen tanto rigor y tanta calidad de contenidos como muchos libros, o incluso más. Cuando nos quejamos del «estilo fancinero» nos referimos concretamente a un tipo de fanzine donde no se cuidan demasiado los textos, incluso con faltas de ortografía, o donde todo lo que se escribe en ellos se basa en recuerdos o en lo primero que se encuentra en internet y no hay una investigación detrás. Eso nos parece bien, y es necesario que exista, porque todo el mundo tiene derecho a expresarse y no hay nada más bonito que hacerlo a través del papel. Pero no es lo que buscamos para nuestros libros. Es cierto que por las temáticas que tratamos, algunos autores y lectores podrían pensar que es un contenido más apropiado para fanzines, pero es simplemente porque no estamos acostumbrados a que existan libros sobre la IFD o la Filmark, sobre la Cannon, o publicaciones enteras dedicadas a sagas concretas de cine de terror, por ejemplo. Estas temáticas suelen ser recurrentes en fanzines, revistas o blogs, en forma de artículos, pero no es tan frecuente encontrar un libro completo dedicado a ellas. Y mucho menos que se lleve a cabo el esfuerzo de hacer entrevistas exclusivas, conseguir material fotográfico inédito, etc. Nuestra intención siempre ha sido ir mejorando y conseguir los libros que siempre hemos querido leer. Eso se traduce también en los propios formatos de nuestras publicaciones: con el paso del tiempo ha aumentado el tamaño de nuestros libros, hemos cambiado de un tipo de papel con brillo que nos parece más propio de revistas o de catálogos a un papel más grueso y mate que facilite la lectura de textos tan extensos… Ha sido un proceso de búsqueda, de aprendizaje y de ensayo y error hasta que nos hemos acercado a los libros con los que soñábamos. También en cuanto al diseño de las maquetaciones. Por eso no descartamos volver a maquetar algunos de nuestros libros más antiguos para darles una nueva imagen, añadir contenido y mejorarlos en la medida de lo posible.

Otra seña de identidad de Applehead Team es el interés por el mundo del videoclub, que, si no me equivoco, empieza por una pulsión coleccionista de las carátulas. ¿De dónde os viene?

FRANK: Para cualquier amante del cine de los ochenta y noventa, las carátulas de los videoclubs son tan importantes casi como las películas. Y si ya eres coleccionista pues ni te cuento. Yo me dediqué al coleccionismo de películas en diversos formatos de vídeo durante muchos años de manera profesional. Buscaba rarezas, compraba y vendía títulos, incluso llegaba a comprar videoclubs enteros que iban a cerrar. Es un mundo apasionante.

PEDRO: Precisamente, mi primer contacto con Nafra Colección fue gracias a un foro donde Frank subía carátulas. Para muchos de nosotros, los videoclubes eran templos a los que peregrinábamos y en los que encontrábamos la felicidad.

De ahí viene, imagino, la serie «Archivos Applehead», ¿verdad? Esta colección se ha convertido en otro de los rasgos distintivos de vuestro catálogo. No sé si existe algo parecido en el mercado español.

FRANK: Exacto, con «Archivos Applehead» queremos recuperar y mantener esas carátulas, que no se pierdan. Gracias a mi dedicación al coleccionismo tengo muchísimas carátulas escaneadas y gracias a estas publicaciones cualquiera puede disfrutar de esas maravillosas carátulas cuando quiera. Que nosotros sepamos, cuando lanzamos el primer número de «Archivos Applehead» no había ninguna otra publicación dedicada únicamente a carátulas de vídeo. Pero sí es cierto que de un tiempo a esta parte han aparecido varios lanzamientos con la misma premisa…

PEDRO: Es más, casi podríamos decir que nosotros «pagamos el pato», como se suele decir, porque hubo quien no entendió en un primer momento qué era esto de «Archivos Applehead» y se quejó de que eran libros sin textos. Nosotros en ningún momento dijimos que estos fueran libros. Pero a partir del número 3 tuvimos que dejar claro en la cubierta que era una publicación especial para coleccionistas, por si quedaba alguna duda, a pesar de que en los dos primeros números ya especificábamos que lo que había en el interior eran carátulas, fotocromos y guías originales. 

Vais por el volumen 10. ¿Hay algún plan maestro que os guíe? ¿Algún objetivo que querías cumplir con esta colección?

FRANK: Ya tenemos material recopilado para otra decena de números. Seguiremos hasta que dejen de interesar o cuando ya hayamos cubierto todas las temáticas que nos interesen.

Para acabar con este tema, una pregunta de las de mojarse: ¿cine en la sala cinematográfica o en casa?

FRANK: Cine en todas partes. Depende un poco de cada uno, de qué película veas y de muchas cosas. Pero al final lo importante es disfrutar de lo que te gusta de todas las formas posibles.

PEDRO: Estoy de acuerdo. Obviamente, el cine es el sitio donde vas a poder disfrutar mejor de cualquier película (siempre y cuando no haya público demasiado molesto en la sala, claro). Pero somos animales de videoclub y, por tanto, también estamos muy acostumbrados a disfrutar el cine en casa. Con las teles que tenemos ahora, los Blu-ray y los home cinemas, podemos disfrutar de nuestras películas favoritas en la tranquilidad de casa de una manera en la que nunca pudimos imaginar. Incluso te diré que, aunque esta práctica esté demonizada, yo no renuncio a ver películas en el móvil si no queda más remedio.

¿Sabíais más o menos las distintas colecciones que queríais poner en marcha o ha sido algo que habéis ido desarrollando con el tiempo?

FRANK: Todo ha salido de forma natural, desde el principio. Es como si estuviera programado y fuera pasando todo como debe pasar. Cuando trabajas en algo, te ilusiona y pones tanta energía y tiempo, todo pasa y viene de forma natural, incluidas las personas. Estás en la sintonía que necesitas.

PEDRO: Sí, digamos que hemos ido adaptándonos a las circunstancias y necesidades y las colecciones han ido surgiendo de manera natural. También hay libros que no pertenecen a ninguna colección concreta porque no creíamos que encajaran en ninguna de las que teníamos ni veíamos claro cómo englobarlos con otros títulos.

¿De cuál estáis más satisfechos?

FRANK: Cada libro, cada colección forma parte de un todo. «La generación del videoclub» o «Noche de lobos» podrían ser las que más encajan con idea original. Pero ahora Applehead es más que eso.

¿Hay alguna de ellas a la que quisierais darle un impulso particular?

PEDRO: Nos gustaría que funcionaran todas igual de bien, pero es cierto que algunas no han terminado de cuajar del todo, como la colección de bolsilibros «Temblores», de la que solo sacamos dos títulos cuya alta calidad no se vio reflejada en número de ventas o repercusión. Las colecciones «Zapping» y «Cineclub» tendrán nuevos títulos en los próximos meses con los que esperamos que se afiancen un poco más, aunque lo cierto es que las colecciones que mejor nos funcionan son «La generación del videoclub» y «Noche de lobos».

Todo el mundo está de acuerdo que habéis establecido un «sello Applehead» y supongo que es algo de lo que estáis orgullosos. Pero si ahora bajara un marciano que no hubiera leído jamás ningún libro de la editorial y no tuviera redes sociales con las que seguiros, ¿cómo le explicaríais en pocas palabras qué es Applehead Team, qué entendéis por cultura popular (¡o la cultura sin complejos!) y en qué se diferencian vuestros libros de otros?

FRANK: Es difícil explicar lo que es Applehead si no se conocen nuestros referentes. Tenemos muchas cosas en común, temáticas y forma de trabajar, con algunas de las productoras que admiramos: Cannon, Troma o Empire. Queremos mantener y preservar la cultura de la que la mayoría de editoriales no hablan, al menos en España. En ese sentido creo que somos muy diferentes al resto. No digo que sea mejor ni peor.

PEDRO: Y, sobre todo, por mucho que hablemos a menudo de cine de explotación, de bajo presupuesto o de serie B, no nos gusta mirar a nuestros objetos de estudio por encima del hombro. Eso es algo que tenemos muy en cuenta cuando recibimos un manuscrito. Para hacer chanza de según qué títulos o géneros ya hay otros medios y contextos (y no todo el mundo puede hacerlo de manera inteligente).

Una cosa muy bonita, como demuestran las fotos que publicáis habitualmente, es que soléis contactar con los artistas a los que están dedicados los libros o que han participado en las películas de las que se habla en ellos. Directores, actores, músicos… ¿Cómo os vino la idea?

FRANK: En casi todos los libros contamos con la colaboración, de alguna u otra forma, de los protagonistas de las obras, ya sean películas o lo que sea, por lo que pensamos que sería buena idea que se hicieran una foto con su ejemplar del libro para ayudar a la promoción. Con el tiempo, hemos acabado firmando contratos con algunos de ellos para publicar sus autobiografías o sus obras originales.

PEDRO: Y no solo como promoción, sino también como tributo a todos esos artistas de cualquier índole que se prestan a ser entrevistados, a enviarnos fotografías exclusivas, etc. Poder hacerles llegar los libros que les hemos dedicado y ver luego a John Carpenter, Joe Dante, Lamberto Bava, Mariano Ozores o muchos otros posando con nuestros libros es algo precioso y, la verdad, nos da un subidón difícil de explicar.

Algo parecido se puede decir del hecho de que siempre estáis tendiendo lazos con vuestros lectores y que cuidáis a los autores. Las redes sociales, los estupendos vídeos promocionales de los lanzamientos, el pódcast Appehead Radio que conduce el Reverendo Wilson, las entrevistas en vídeo o escritas, artículos en el blog, etc. ¿Qué más os gustaría hacer para agrandar y consolidar la comunidad Applehead?

FRANK: En un futuro nos gustaría participar de manera más activa en el pódcast para poder hablar no solo de nuestros libros y no ceñirnos a que el contenido solo sean entrevistas con nuestros autores. O puede que incluso mantengamos ese formato y creemos un programa aparte… Ya veremos.

PEDRO: También teníamos pensado iniciar proyecciones temáticas en salas de cine e incluso llegamos a poner en marcha el primer pase, que iba a estar dedicado a la película Cazafantasmas y al libro que publicamos sobre la saga, pero todo se paralizó debido a pandemia y todavía está por ver si podremos retomarlo algún día.

¿Qué buscáis en un autor que quiera publicar con vosotros? ¿Qué queréis leer y promocionar?

FRANK: Que conecte con nuestra idea de cómo hacer las cosas. Mucha gente propone cosas sin realmente estar preparados para hacerlas de forma profesional. Y también hay gente que ni sabe de qué va la editorial. Los que conocen nuestra filosofía conectan desde el principio con nosotros y eso se nota cuando nos escriben.

PEDRO: Y, como decía antes, nos gusta que los autores se impliquen en la investigación, en conseguir declaraciones e información exclusiva, en tratar los temas con rigurosidad (sin que ello signifique que deban estar desprovistos de humor, porque ambos factores no tienen por qué estar reñidos). Creemos que ese esfuerzo extra que tenemos que realizar tanto los autores como nosotros en nuestra función de editores es lo que nos puede diferenciar de otras editoriales que puedan tratar temas similares, porque no suelen hacerlo de maneras tan concretas ni tan profundas. Siempre es bueno alternar, y a veces publicamos libros un poco más, digamos, ligeros, pero nuestra aspiración es que cada libro que publiquemos sobre un tema concreto sea el libro definitivo sobre ello. Suena quizá demasiado ambicioso, pero esa ambición es la que nos ha hecho llegar hasta aquí.

Siete años habrán sido una fuente constante de aprendizaje, aparte de las dificultades y los grandes esfuerzos. No os puedo preguntar qué habéis aprendido, porque serán muchas cosas, pero si me gustaría que me dijerais, de todo eso, qué es lo que más valoráis. Un «me gusta mucho haber aprendido esto».

FRANK: Hemos aprendido muchas cosas y seguimos aprendiendo. Sobre todo, hemos aprendido a que eso que pensábamos que no se puede conseguir, sí se puede. A tener paciencia, a decir que «no», porque no siempre puede ser «sí», a valorar a la gente que tiene las mismas pasiones que nosotros y está dispuesta a luchar por el proyecto y que no quiere tener una experiencia de «editorial clásica», a que si alguien no confía en ti, mejor no perder el tiempo y cada uno por su lado, y a que hay mucha gente que opina sin tener ni idea de lo que está opinando.

PEDRO: Estos siete años han sido como un máster y quiero creer que todo lo que hemos aprendido durante este tiempo se refleja en nuestros libros y en nuestra manera de gestionar la editorial.

¿Algunas de las mejores satisfacciones que habéis tenido durante todo este tiempo? Contarnos algunas.

FRANK: Hacer los libros que siempre habíamos querido leer. Conocer a gente magnífica y trabajar con mucha gente que admiramos por sus películas, su música o sus libros.

PEDRO: Una de las mayores satisfacciones ha sido establecer una comunidad de amigos de Applehead formada tanto por autores como por lectores, en la que todos interactuamos y donde a veces surge una retroalimentación que acaba convirtiéndose en nuevos libros. Eso es siempre positivo. Y también, como expliqué antes, poder rendir tributo directamente a nuestros héroes de la cultura pop e incluso conocer a algunos de ellos, ya sea en persona o de manera virtual.

¿Algún arrepentimiento? ¿Algún error que, si pudierais volver atrás, os gustaría subsanar?

FRANK: Ninguno, todo, incluido los errores, forma parte del aprendizaje.

PEDRO: Hombre, siendo sinceros, algún quebradero de cabeza nos habríamos ahorrado alguna vez si hubiéramos pensado mejor las cosas, pero es que nos hemos dejado llevar por el entusiasmo y por el espíritu de Menahem Golan y Yoram Globus, queriendo abarcar demasiado o demasiado rápido. Con la experiencia y los años hemos aprendido a tomarnos las cosas con algo más de calma y perspectiva y eso ha sido positivo para la editorial.

Una curiosidad que seguro que muchos lectores se preguntan: ¿por qué no hacéis segundas ediciones?

FRANK: Aunque al principio sí que hicimos esto alguna vez, ya no nos gusta ir contando las ediciones, porque en realidad no funcionamos de esa manera, sino que nosotros seguimos imprimiendo ejemplares de nuestros libros mientras se sigan vendiendo, sin límite, mientras dure el contrato con el autor o autores y haya conformidad por ambas partes. Sí que vamos haciendo revisiones a medida que vamos reimprimiendo en el caso de que detectemos algún dato que hay que actualizar o alguna errata que hay que corregir. Pero eso de poner «segunda edición» como diciendo que ya has vendido todo no nos parece bien. El autor tiene derecho a que su libro se venda todo lo que se demande y no ponerle un límite. Incluso si un libro tarda en vender su primera tirada y a los meses se agota, aunque haya poca demanda hacemos más para que siempre haya disponibles, aunque sean pocos. Solo en unos pocos casos no hemos vuelto a hacer más porque no había demanda o había algunos ejemplares repartidos por librerías que no se terminaban de vender.

PEDRO: Y ahora cuando publicitamos que es una nueva edición es porque realmente lo es: porque se ha vuelto a maquetar, se ha añadido más contenido que no estaba anteriormente (texto, datos o fotografías), incluso se ha podido hacer una nueva portada. Son contados los casos en los que hemos hecho eso y tenemos planeado hacerlo más veces en el futuro, pero solo cuando consideremos que realmente se trata de una versión actualizada, ampliada o mejorada del libro, no simplemente ponerlo como herramienta publicitaria para intentar convencer a los lectores potenciales de que el libro es un éxito y que así piquen el anzuelo. ¿Si sacamos una tirada inicial de 200 ejemplares y se venden todos y volvemos a imprimir vamos a poner que es segunda edición? Nosotros no. Incluso puede que se haya duplicado la tirada inicial, pero si el contenido del libro sigue siendo el mismo, nosotros lo seguimos tratando como si fuera la primera edición.

¡Tampoco hacéis libro electrónico! ¿Alguna razón en particular?

FRANK: Simplemente no nos gusta. No descartamos hacerlo en un futuro. Incluso crear nuestra propia plataforma para nuestros libros electrónicos. Ya veremos.

PEDRO: Tiene mucho que ver con el tipo de libro que hacemos: trasladar nuestras maquetas (cada vez más elaboradas y con más páginas a color) a libros electrónicos hace que la percepción del libro cambie mucho. Pero no solo es una cuestión estética, también influye que muchas veces las imágenes que utilizamos van directamente ligadas al texto, y al volcar eso al formato electrónico se pierde esa sincronía. No obstante, como dice Frank, tampoco renunciamos a ello. Y a mí no me desagrada del todo el formato electrónico, incluso utilizo mi lector de ebooks para trabajar y leer manuscritos o anotar posibles correcciones y tal, pero el tipo de libros que publicamos nos gustan más en papel.

Cine, música, televisión, tebeos, videojuegos… ¿Algún campo artístico más que os gustaría plasmar en el futuro?

FRANK: Nos gustaría poder editar discos en vinilo. Discos ya descatalogados. Es algo que se ha pensado he incluso hemos gestionado parte de lo que sería el primer título. Pero será dentro de unos meses. También tenemos parado el tema de subir contenido a plataformas como Amazon Prime, pero no sabemos si continuaremos.

¿Vuestros deseos para los próximos siete años?

FRANK: Hacer realidad todos los proyectos que tenemos firmados y firmar muchos más. Y por supuesto, que funcionen, que nuestros lectores y lectoras nos sigan apoyando.

PEDRO: Y, sobre todo, seguir todos aquí dentro de siete años celebrando el catorce aniversario de Applehead.

Para vuestros y vuestras fans, un poco de cotilleo: ¿qué os gusta hacer en el tiempo libre cuando no estáis dándole duro al trabajo en la nave nodriza de Applehead Team?

FRANK: Pues básicamente de lo mismo que se compone Applehead: ver películas, series, jugar a videojuegos, escuchar música y leer libros.

PEDRO: Yo tengo la espina clavada de que me gustaría escribir más. Disfruto mucho editando libros, pero vengo de la escritura y me lo pasé en grande escribiendo Demons: La pesadilla retorna. Tengo varios proyectos en marcha que espero poder finalizar algún día, pero el Pedro editor no le da mucho tiempo al Pedro escritor para avanzar más rápido… y perdonad la pedantería de hablar sobre mí en tercera persona, jajaja.

Para acabar y para picaros, preguntas sobre gustos personales en las que, de nuevo, os tenéis que mojar. ¡Con valentía!: ¿Stallone o Schwarzenegger?

FRANK: Stallone. Sin duda. Ya no solo por su carrera, sino por todo lo que representa. El mensaje de superación que da constantemente. Y que conste que amo a Schwarzenegger.

PEDRO: Yo también soy más de Stallone. Creo que ha representado mejor que nadie la figura del underdog, que es algo con lo que siempre he empatizado más que con la imagen del triunfador nato. Pero me pasa como a Frank, también me encanta Schwarzenegger.

¿Norris o Van Damme?

FRANK: No puedo decir uno, aquí no.

PEDRO: Yo aquí lo tengo clarísimo: Van Damme. Sin despreciar a Norris. Pero lo mío con Van Damme está a otro nivel.

¿Los setenta o los ochenta?

FRANK: Los ochenta, aunque los setenta también fueron muy interesantes.

PEDRO: Por una cuestión meramente generacional, los ochenta. Pero en realidad casi todo lo que amamos de los ochenta empezó a gestarse en los setenta. De todos modos, y aquí me desmarco un poquito, como soy de 1980 y fui un adolescente en los noventa, no le tengo a esa década la manía que se le suene tener generalmente. Al contrario, creo que hay fenómenos culturales a finales de ese siglo que todavía tienen que ser estudiados y puestos en perspectiva.

¿Terror español o italiano?

FRANK: Lo siento pero… ¡¡italiano!! Todo el cine italiano de los setenta y ochenta es oro puro.

PEDRO: Italia, siempre Italia. Aunque a veces se tendían puentes muy interesantes entre ambas cinematografías, pero me quedo con la locura y la estética del cine de terror italiano.

¿Bud Spencer o Terence Hill?

FRANK: Me quedo con Bud aunque creo que el uno no sería lo mismo sin el otro.

PEDRO: Estoy de acuerdo, ambos se complementan muy bien y funcionan mejor en conjunto que por separado. Pero me quedo con Bud, aunque solo sea por gordo.

¿Queréis saludar o contarnos la última cosa antes de despedirnos?

FRANK: Tenemos muchos proyectos importantes en camino. Más de los que jamás podríamos haber imaginado y esperamos que sean del agrado de nuestros lectores y lectoras, que cada vez son más.

PEDRO: Nos gustaría transmitir nuestro agradecimiento a todos los lectores y autores que confían en nosotros, y también a todos los que formáis parte del Equipo Applehead, porque aunque Frank y yo nos llevemos el mérito (a veces, también, las collejas), no podríamos hacer todo esto sin nuestros cómplices habituales. 

¡Muchas gracias, chicos por esta entrevista! ¡Enhorabuena por estos siete años y por todo lo que habéis hecho en ese tiempo! ¡Feliz celebración Applehead Team!

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