Por Octavio López Sanjuán

Hace casi tres décadas un pequeño personaje azul y pixelizado comenzaba a correr por las estepas cuadriculadas de Green Hill Zone al son de una preciosa pero nostálgica melodía. Sin articular palabra, su actitud desafiante y el método de juego vertiginoso lo convirtieron en un icono de inmediato. Era 1991, y Sonic el erizo había llegado al mundo del videojuego.

            Cuando el éxito le dio la bienvenida al personaje, pronto adoptó nuevos compañeros. Primero Tails el zorro de dos colas, y luego Knuckles el echidna. Mientras tanto, el Dr. Ivo Robotnik era su eterno antagonista.

            Con el paso del tiempo y las nuevas generaciones de videoconsolas, Sonic habló, y su personalidad rebelde, heroica y carente de miedo, se desarrolló un poco más gracias a réplicas contundentes y una inagotable sed por la velocidad. Eso ocurría en los últimos años del siglo XX, y por entonces la franquicia se fue expandiendo, acogiendo también otros personajes tan queridos como el oscuro Shadow el erizo.

        Sonic la película (Sonic the Hedgehog, 2020), traslada al cine las trepidantes correrías del erizo mientras vemos el nacimiento de su rivalidad con el Dr. Robotnik, encarnado por otro de los iconos de los noventa, Jim Carrey. En esos treinta años de estelas supersónicas, músicas pegadizas y finales épicos, el erizo ha visto como numerosas producciones abordaban con mejor o peor fortuna su mundo. Recordémoslas como homenaje al estreno de su última encarnación en el séptimo arte:

Las aventuras de Sonic el erizo (Adventures of Sonic The Hedgehog, 1993)

opening castellano

A mediados de los noventa llegaba la primera serie de animación protagonizada por Sonic. Eran los tiempos en que Sonic The Hedgehog 2, de Mega Drive, se había lanzado recientemente, y por tanto, la serie estaba influida, de manera muy tenue, por dicho juego. Así, además de Sonic y su archienemigo Robotnik, tal como en el juego Tails era el coprotagonista, y los villanos eran Scratch (el gallo cibernético), Grounder (una suerte de robot con ruedas de tanque) y Coconut (un mono mecánico). Los tres rivalizaban tanto en estupidez como en rivalidad, pero de alguna manera los dos primeros establecieron el paradigma de los dos secuaces robóticos del villano, idea que se reciclaría una y otra vez durante toda la vida del erizo.

Sin embargo, lo que llamaba la atención de esta serie de 65 episodios, dejando un lado su estética simplista, era su humor absurdo junto a su furiosa y epiléptica dinámica, rasgos heredados de Ren & Stimpy y El coyote y el correcaminos. Esta vertiente hiper disparatada dejaba perplejos a los espectadores en un primer momento, pero lo cierto es que la peculiaridad de la serie y su desenfreno tenía su encanto. Y como He-Man antes que él, cada episodio finalizaba con un consejo del erizo azul sobre temas relacionados con la precaución y el saber estar.

Coproducida por nuestro canal Telecinco, en versión original Sonic contaba con no otro que Jaleel White —el mismísimo Steve Urkel de Cosas de casa— poniéndole voz al escurridizo erizo. Pero cuidado, el doblaje de España no se quedaba atrás, y en los papeles principales contábamos con la eterna voz adolescente de Rafael Alonso Naranjo Jr. como Sonic; al inolvidable Carlos Revilla (la primera voz de Homer Simpson y quien también dirigió el doblaje) o Chelo Vivares, quien dio vida a Espinete, como Tails. Expresiones como «odio a ese erizo» o el amor incondicional de Sonic por los perritos calientes, se popularizaron gracias a esta serie.

Años después, se llevó a cabo un especial de Navidad, que tuvo la difícil misión de rescatar el personaje de Sally, de la serie de animación posterior, rediseñarla e introducirla en la despreocupada trama.

Para concluir, la serie tuvo la suficiente aceptación como para que, en uno de los casos más curiosos de la retroalimentación de videojuegos, diese pie a su propio juego, Dr. Robotnik Mean Bean Machine. Sonic no aparecía en el juego, y el jugador tenía que enfrentarse a los diferentes engendros mecánicos del malévolo doctor. En realidad, se trataba una versión occidentalizada del Puyo Puyo, absorbiendo la contagiosa adicción de mecánicas de juego propias del Tetris y el Columns al mundo del orondo Dr. Robotnik.

Sonic el Erizo (Sonic The Hedgehog, 1993-1994)

opening americano

Prácticamente al mismo tiempo, llegaba la segunda serie de animación. Pero mientras que la anterior se emitía diariamente, esta se emitía los sábados por la mañana. En esta ocasión, ofrecía un contraste total con la primera, pues frente a la disparatada trama de la primera serie, ahora la nueva producción abogaba por una narración en un ambiente postapocalíptico, donde Sonic y un grupo de rebeldes conocidos como los luchadores de la libertad trataban de derrocar al Dr. Robotnik, que se había erigido líder del planeta Moebius. Allí, el villano había instaurado un régimen dictatorial repleto de maquinaria humeante y cableado centelleante, y muchos de los habitantes eran convertidos en robots para servirle.

También con una animación más elaborada y detallada, el sempiterno Tails acompañaba al erizo, pero también la princesa Sally, una joven zorra que era la heredera natural del trono que había usurpado Robotnik en su ascenso.

La serie contó con dos temporadas, sumando un total de veintiséis episodios, y pese a que estaba planeada una tercera —de hecho, se produce un cliffhanger en el último capítulo— la cadena ABC la canceló sin que se produjese esa continuación. El videojuego de Mega Drive Sonic Spinball, donde el erizo hace las veces de bola de pinball, está inspirado ligeramente en esta serie.

La versión original volvía a contar con Jaleel White como Sonic, si bien el resto de personajes sufrían cambios. El más significativo era Jim Cummings, que con su rota voz daba vida a este oscuro Robotnik. El doblaje castellano es ciertamente interesante, pues si bien se mantuvieron los actores de doblaje de la anterior, es portentoso comprobar el grado de versatilidad que tenía Carlos Revilla, ahora plasmando al redondeado villano con un poso de gravedad y tenebrosidad diametralmente opuesto a su primera encarnación.

Sonic the Hedgehog OVA (Sonikku za hejjihoggu, 1996)

trailer japonés

Si bien las anteriores series fueron un intento de dar vida catódica al erizo azul, la verdad es que dichas plasmaciones no guardaban un estrecho parecido con los videojuegos que adaptaban, optando en su lugar por crear nuevos universos con naturalezas divergentes.

            No sería hasta 1996 que llegaría desde Japón directamente de SEGA,  la compañía madre del erizo, la producción que más se asemejaba a las entregas infográficas de la época dorada de los 16 bits. Se trataba de una película de animación[1] dividida en dos partes, y de hecho, los diseños de los personajes obedecían al aspecto que presentaban en el videojuego Sonic The Hedgehog CD, de la plataforma SEGA CD. En este juego, al inicio y al final se incluían unos segmentos animados totalmente trepidantes. En este sentido, la primera intervención de Sonic en esta producción es uno de sus más energéticos e inolvidables momentos, corriendo al rescate de su inseparable Tails. Más tarde, durante la trama aparecían también Knuckles e incluso Metal Sonic, la versión robótica del héroe que había alcanzado mucha aceptación tras su intervención en el citado videojuego de SEGA CD.

            Por contra, la princesa humana Sara guardaba un lugar importante en la trama, iniciando un camino que rompía barreras entre especies como también haría el malogrado videojuego de 2006 titulado sencillamente Sonic The Hedgehog.

[1] Lo que se conoce como OVA (Original Video Animation), producciones animadas directamente pensadas para el mercado del video.

Sonic Underground (1999)

intro castellano

Una de las más estrafalarias y singulares muestras del universo catódico del erizo llegaba en 1999. Si bien no guardaba ninguna conexión argumental con nada de lo anterior, la producción partía con varios artistas procedentes de las dos primeras series del erizo, y por ende guardaba cierta relación con visual con ellas, especialmente en el aspecto del Dr. Robotnik y el ambiente derruido. No obstante, hay dos elementos que caracterizaron esta serie por encima de todo lo demás. La primera es que junto al erizo, protagonizaban la trama dos hermanos de Sonic, ideados para esta ficción. Así eran la púrpura Sonia y el verde Manic. El otro elemento a destacar es que se incluían en los diferentes episodios varios números musicales protagonizados por esta hermandad. Así, durante los cuarenta episodios que conformaban la producción, los tres hermanos hacían uso de tres medallones mágicos para convocar instrumentos musicales —que también podían ser empleados como armas— y ofrecer sus canciones a la par que trataban de frenar el avance del Dr. Robotnik.

            A pesar de tener su número de seguidores, estos nuevos conceptos no terminaron de funcionar bien entre el grueso de los seguidores. En opinión del que suscribe, Sonic es un personaje que da lo mejor de sí cuando se plasma, dentro de una medida, de manera solitaria. Si se excede la coralidad de personajes, se desluce el carisma innegable de este relámpago azul de zapatillas rojas, y precisamente es una de las cosas que ocurrieron en esta serie, amén de otros problemas.

            Fue la última serie, junto a las dos primeras, en ser realizada por DIC entertainment, y también la última intervención de Jaleel White como Sonic. Curiosamente, en España hemos tenido hasta tres doblajes de la serie, para su primer pase televisivo, luego para el canal KidsCo y recientemente para Netflix, con las respectivas voces de Jonathan López, Jaume Aguiló y Ángel de Gracia.

Sonic X (2003-2005)

intro americana

[1] Lo que se conoce como OVA (Original Video Animation), producciones animadas directamente pensadas para el mercado del video.

En los primeros años del siglo XXI llegaba una nueva serie desde Japón con el nombre de Sonic X. La trama narraba como Sonic y sus amigos eran transportados por culpa del mal uso de las esmeraldas del caos hasta nuestro mundo. Aquí, Sonic iniciaba una amistad muy especial con Chris, y juntos trataban de detener al Dr. Robotnik —alias Dr. Eggman— que ansiaba conquistar la Tierra.

            La serie parecía condensar de manera formidable la esencia de Sonic en los prometedores primeros capítulos, con secuencias de acción trepidantes y espectaculares, y una plasmación de las personalidades de los protagonistas y sus vínculos muy acertada (por ejemplo, la eterna desconfianza de Knuckles hacia Sonic). La eléctríca banda sonora hacía el resto, consiguiendo secuencias realmente disfrutables en los primeros cinco episodios. Lamentablemente, conforme se desarrollaban los acontecimientos, podríamos decir que la coralidad de personajes se adueñaba del conjunto, y Sonic pasaba a un segundo plano. Casi parecía el invitado especial en su propio programa.

            No obstante, algunos momentos claves de los episodios contenían una animación encomiable —como la primera vez que el erizo se transforma en Super Sonic— y además se tuvo la excelente idea de adaptar dos tramas espectaculares, procedentes de los videojuegos Sonic Adventure 1 y 2. Y las conclusiones de ambas narraciones fueron sensacionales, como en el caso de la última historia rescatando la canción icónica de Live & Learn que el grupo Crush 40 había compuesto originalmente para el correspondiente videojuego.

            La serie contaba inicialmente con 52 episodios —atención al lacrimógeno último episodio en que Chris y Sonic tiene que despedirse— pero tras unos meses se lanzó una tercera y última temporada, en la que una misteriosa criatura de aspecto vegetal llamada Cosmo era el centro de la narración.

            Musicalmente, cada capítulo se iniciaba con la furiosa canción Sonic Drive, cantada en japonés por Hideaki Takatori y Hironobu Kageyama, éste último una auténtica leyenda del anime, responsable también por ejemplo de la mítica Cha-La Head-Cha-La de Dragon Ball Z.

            La serie llegó a España con un doblaje capitaneado por Rafael Alonso Naranjo Jr. y Chelo Vivares, retomando los roles de Sonic y Tails con los que debutaron en la primera serie de 1993. Pero desafortunadamente, y como ocurrió en varios países, la serie llegó a nuestro país adulterada. Se censuraron escenas, se infantilizaron los diálogos y se sustituyó toda la excelente banda sonora por una más despersonalizada que subrayaba en demasía cualquier momento hasta resultar bochornosa. Gran parte de la fuerza de la serie se diluyó con esta decisión artística ideada por el canal 4Kids americano,  que se ocuparon de comprar la serie y adaptarla para su público.

Sonic Boom (2014-2017)

intro

Coproducida por Francia y Estados Unidos, recientemente llegaba esta serie con algunos de los rediseños de los personajes que más hicieron debatir al núcleo de seguidores, con el caso extremo de un fornido Knuckles. En cuanto a la narración, en sus 104 episodios se ofrecían historias sin muchas pretensiones y con un humor facilón pero efectivo que retrataba el día a día de Sonic y sus amigos. Según se desarrollaba la serie, fueron apareciendo personajes clásicos de la franquicia, como Metal Sonic o Shadow, en esta la primera serie de animación del erizo realizada íntegramente con animación por ordenador.

            A pesar de su controvertida reconversión del aspecto de los personajes, lo cierto es que Sonic Boom dio a pie a su vez a varios videojuegos y también a una serie de cómics que convirtió a la serie en una suerte de universo paralelo del erizo.

            Mientras que en la versión original era Roger Craig Smith quien interpretaba al erizo —en una vinculación que llevaba haciendo en sus videojuegos desde 2010— en el doblaje castellano ocurría algo muy similar. Era Ángel de Gracia quien daba voz a Sonic, rol que ya había realizado en los videojuegos inmediatamente anteriores y un papel que el actor de doblaje repite en la película, donde Luis Posada interpreta a su inseparable Jim Carrey como Robotnik.

Cameos y curiosidades

Recientemente, ha visto la luz una breve miniserie de seis capítulos titulada Sonic Mania Adventures. Gracias al éxito del videojuego Sonic Mania, que rescataba la forma de plasmar a Sonic de sus etapas iniciales en 16 bits, se lanzaban en internet unos pequeños segmentos animados que en total no sumaban más de doce minutos. Con una animación heredada directamente de lo presentado en Sonic The Hedgehog CD[1], los personajes permanecían mudos como en sus primeras encarnaciones, y se incorporaban personajes de aquella etapa clásica como el armadillo Mighty o la ardilla voladora Ray. Gracias a su aspecto simplista, la banda sonora del compositor Tee Lopes y su extremo parecido con las encarnaciones antiguas, bien podríamos decir que es la aproximación más pura al fenómeno.

serie completa

            De la misma naturaleza, en 2019 se lanzaba también en YouTube otra miniserie de animación para promocionar el videojuego de carreras Team Sonic Racing. La serie, de unos diez minutos de duración y dividida en dos capítulos, se titulaba Team Sonic Racing Overdrive, y mostraba una carrera entre los diferentes equipos.

serie completa

Como ha quedado patente, Sonic ha tenido intervenciones muy reseñables en sus casi treinta años de historia, pero muchas de ellas fueron en producciones ajenas a la franquicia. Así las cosas, en 1995, el erizo tenía un muy poco estelar cameo en Los Simpson, concretamente en el capítulo Marge, no seas orgullosa, episodio once de la séptima temporada. En la historia, cuando Bart se debate entre robar o no el videojuego Bonestorm de un centro comercial, es uno de los personajes del mundillo que aparecen en su imaginación a modo de ángeles y demonios. Por desgracia, bien se podría decir que es quien más alienta a Bart a cometer el acto delictivo. Con el paso de los años, el erizo tendría otras intervenciones en la serie de la familia amarilla, como aquella en que parodiando los famosos eslóganes de la primera serie sobre el buen comportamiento, expone a Sonic esperando al matrimonio para realizar ciertas actividades con su novia Amy, sobre en una valla publicitaria[2].

[1] Lo que viene a demostrar la enorme influencia que tuvo aquel videojuego y sus segmentos animados.

[2] En el episodio El Show de los 90, de la temporada 19.

Con todo, ha sido en el cine donde el erizo ha tenido sus más recientes y destacables intervenciones. Por ejemplo, no sólo el relámpago azul aparecía primero en Rompe Ralph (Wreck-It Ralph, Rich Moore, 2012) y después hacía de panel informativo en su secuela, sino que el enloquecido Robotnik era uno de los villanos que se sometían a terapia de grupo junto a Ralph en la primera entrega. Por último, los ojos más atentos podrán detectar su inconfundible figura en un fugaz cameo entre los personajes de Ready Player Oye (Steven Spielberg, 2018). Siendo el filme del director de Cincinnati toda una oda al mundo del videojuego y la cultura pop, no podía faltar a la cita uno de sus más incombustibles, queridos y venerados personajes.

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