Nacido en Alemania y con 170 millones de discos vendidos, Boney M. se convirtió en uno de los mayores exponentes de la música disco y en una de las bandas más influyentes del género. Bajo la meticulosa producción de Frank Farian y con el talento compositivo de Hans-Jörg Mayer, junto a un equipo de músicos excepcionales, dieron vida a algunos de los mayores éxitos de la época.
La clave de su sonido radicaba en la combinación única de la voz grave y rasgada de Farian, al estilo Barry White, con las inconfundibles voces femeninas de Liz Mitchell y Marcia Barrett. A esto se sumaba la electrizante presencia en vivo del grupo: el carismático y enérgico Bobby Farrell, encargado de interpretar las partes de Farian en los directos, complementaba a la perfección la dinámica con Liz, Marcia y Maizie Williams. Además, las impactantes portadas de sus discos y sensuales sesiones de fotos, capturadas por el fotógrafo Didi Zill, elevaron el misticismo de la banda a otro nivel.
Repasemos algunos de los mayores éxitos del grupo. ¡Prepárate para bailar!
Daddy Cool (Take the Heat off Me, 1976)
Tras el inesperado éxito de Baby Do You Wanna Bump (1975), surgió un problema: no existía un grupo como tal, ya que todas las voces habían sido grabadas por Frank Farian. La búsqueda de los artistas adecuados llevó a la formación definitiva de Boney M.
Con Liz Mitchell y Marcia Barrett al frente, en 1976 lanzaron Take the Heat off Me, su álbum debut, con Daddy Cool como uno de sus sencillos principales. La presentación en el programa alemán Musikladen el 18 de septiembre de 1976 fue un auténtico fenómeno. Curiosamente, la cara A del single era No Woman, No Cry, pero Farian decidió cambiar el orden al notar que en las discotecas la gente solo salía a bailar cuando sonaba Daddy Cool. Desde entonces, el tema se convirtió en el himno definitivo de Boney M.
Sunny (Take the Heat off Me, 1976)
Segundo sencillo del álbum debut y una muestra impecable de la producción de Farian. La instrumentación de cuerdas enfatiza el ritmo contagioso de la canción, mientras que la voz de Liz Mitchell lidera la melodía con su inconfundible estilo. Un clásico irresistible de Boney M.
Ma Baker (Love for Sale, 1977)
Con Love for Sale (1977), Boney M. subió la apuesta con una portada aún más provocativa (los cuatro integrantes posando solo con cadenas) y una serie de éxitos rotundos. Ma Baker fue uno de ellos, basado en una melodía tradicional tunecina. En sus presentaciones, el grupo adoptaba vestimentas de gánsteres para acompañar la temática de la canción. Décadas después, Lady Gaga rendiría un homenaje encubierto con Poker Face, un guiño que enorgulleció a Frank Farian.
Belfast (Love for Sale, 1977)
Si bien Liz Mitchell es la voz más reconocida de Boney M., en Belfast la potente interpretación de Marcia Barrett toma el protagonismo. Con un sonido más cercano al rock enérgico que al disco convencional, esta canción demuestra la versatilidad de la banda. Originalmente formaba parte del repertorio de Marcia como solista y Farian decidió recuperarla para el grupo.
Rasputin (Nightflight to Venus, 1978)
En 1978, Boney M. alcanzó su punto álgido con Nightflight to Venus, un álbum que los catapultó a la fama mundial. Rasputin se convirtió en uno de sus himnos, con una base rítmica inspirada en Dance with the Devil de Cozy Powell y un pegajoso estribillo que perdura hasta hoy.
En 2022, Rasputin se viralizó en TikTok, acumulando más de 22 mil millones de vistas y presentando a Boney M. a una nueva generación.
Rivers of Babylon (Nightflight to Venus, 1978)
Otro de los mayores éxitos del grupo, basado en un tema de The Melodians con letra inspirada en la Biblia. Farian consideró que la versión original tenía una producción deficiente y decidió transformarla en un himno disco. La apuesta fue un acierto: el single vendió casi 2 millones de copias solo en el Reino Unido y obtuvo 3 discos de platino.
Gotta Go Home (Oceans of Fantasy, 1979)
Incluido en Oceans of Fantasy, el cuarto álbum de Boney M., Gotta Go Home es un tema disco vibrante con un riff de rock inicial que rápidamente da paso a la pegajosa armonía vocal de Liz y Marcia. En 2010, el dúo Duck Sauce reutilizó la base para su éxito Barbra Streisand.
Kalimba de Luna (1984)
Para 1984, Boney M. había cambiado. La era disco había quedado atrás y el grupo experimentaba con nuevos sonidos. Con la salida de Bobby Farrell en 1982, su reemplazo, Reggie Tsiboe, aportó un aire renovado. Kalimba de Luna, versión de un tema de Tony Esposito, se convirtió en un inesperado éxito veraniego, destacando la poderosa voz de Tsiboe.
Happy Song (1984)
Con la reincorporación de Bobby Farrell, Boney M. se convirtió en quinteto y lanzó Happy Song, uno de sus últimos éxitos en las listas europeas. Pegadiza y con tintes eurodisco, la canción incluía un raro rap interpretado por Farrell, una de las pocas veces que su voz se grabó en un lanzamiento oficial de la banda. Tras el fracaso del álbum Eye Dance (1985), Farian decidió poner fin a Boney M., aunque sus miembros originales seguirían actuando por separado en los años siguientes.

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