Hacemos envíos de nuestros libros y camisetas a todo el mundo (We ship our books and T-shirts worldwide) y, además, ¡los envíos dentro de España son gratis!         Suscríbete a nuestra newsletter y síguenos en nuestras redes sociales para estar al día de todas las novedades.      Es fundamental acceder a las fichas de los libros para obtener toda la información, especialmente sobre los que están en preventa. Así podrás conocer detalles importantes, como las fechas previstas de lanzamiento.    Algunos títulos son exclusivos de nuestra web, al menos durante un período limitado de varios meses.

Si el séptimo arte estuvo presente en la vida de Enzo G. Castellari ya desde los primeros biberones, tal y como cuenta en El cineasta se rebela, muchos de los espectadores de sus películas vivieron algunas de sus primeras experiencias realmente gozosas delante de la pantalla precisamente gracias a esas cintas. El responsable de títulos como Keoma o Fuga del Bronx (y de otros muchos que triunfaron en cines de barrio durante los setenta, y en videoclubes durante los ochenta) es un maestro del mejor cine de acción cuya obra ha dado la vuelta al mundo e inspirado a directores posteriores como Quentin Tarantino, algo que queda bien plasmado en unas estupendas memorias escritas con nervio y sin rodeos, igual que su estilo cinematográfico. Además, rebosan de episodios personales protagonizados junto con grandes artistas italianos e internacionales, y, sobre todo, muestran un amor incondicional e imperecedero por todas las fases de la realización de una película, desde los preparativos previos a rodar hasta el trabajo en la sala de montaje, un lugar donde Castellari es inmensamente feliz. Este maestro del cine italiano de género se cuenta a sí mismo, y lo hace estupendamente bien, siguiendo paso por paso su filmografía, como se demuestra en los siguientes fragmentos de la obra, relativos a las primeras etapas de carrera ya como director:

Voy, le mato y vuelvo (1967)

«Los encargados del reparto del pan han escrito en sus bicicletas la frase: “¡Voy, le mato y vuelvo!”.

Los seguidores del futbol desenrollan en el estadio pancartas que dicen: “¡Voy, le mato y vuelvo!”.

En cualquier frase que contenga la palabra «voy», recibe como respuesta “… le mato y vuelvo!”.

¡Es puro jolgorio! Ese título ha quedado presente para siempre, y aún hoy se oye con frecuencia. Muchos titulares de periódico lo parafrasean continuamente, y eso por no hablar de las películas que lo imitan…».

Johnny el Vengador (Johnny Hamlet) (1968)

«En el viaje a España para elegir los exteriores, llegamos primero a Granada, después a Guadix y, al final, a Cuenca Minera. Esta última localidad es única. Hay rocas allí que parecen setas gigantescas. Durante millones de años, el agua ha corroído la base de estas montañas, transformado este increíble ambiente en un campo de setas tremendas, creando una escenografía ideal para esta lúgubre y sangrienta historia shakespeariana».

El largo día del águila (1969)

«Al poco llega el primer invitado: ¡es Sean Connery!

Es guapísimo, altísimo, elegantísimo y cordialísimo. Él sí acepta un licor. Nos presentan y, con mucha cortesía, finge interesarse por mi trabajo, sobre todo cuando le digo que dirigí el filme El largo día del águila

No The Battle of Britain… sino el falso, el de imitación. ¡Vamos, el italiano!

Se ríe y me explica que asistió a una discusión, justo con Levin y el productor del filme inglés, donde el primero se burlaba de su colega. Con todos los millones que costó y fue derrotado en taquilla por una pequeña película italiana… ¡Además con un tema tan british!

So you are the director… Very interesting…»

El rapto de Elena, la decente italiana (1972)

«Para realizar la divertida y espectacular persecución llega de París el grandísimo especialista Remy Julienne, un maestro sin igual en el cine europeo en las escenas automobilísticas. Preparamos juntos un storyboard de las acciones, el recorrido, los accidentes y las acrobacias. El primer día hacemos un buen número de estupendos momentos de acción. Para esto los franceses son realmente buenos. El segundo día, rodando en el EUR, está prevista la acrobacia más arriesgada y difícil, seguramente la más espectacular».

La policía detiene, la ley juzga (1973)

«Se estrena en el Empire de Roma el 20 de agosto. Llego a la sala con Stefania, y descubro que la proyectan como no recomendada para menores de catorce años. Increíble, no lo sabía. Llevo a casa a mi hija, que está muy desilusionada, esperando volver a tiempo para ver la película.

Cuando estoy de nuevo delante del cine, no hay nadie. Me cuesta aparcar: es extraño que haya tantos coches. Entro corriendo, compro la entrada y me meto al vuelo en la sala. Subo los peldaños de tres en tres, llego a la pesada cortina de terciopelo, la corro y, nada más entrar, ¡choco contra un muro de personas! El pasillo está lleno de gente. ¡Hay chicos sentados hasta en ambos lados de la pantalla, en el escenario! No he visto jamás nada parecido, no lo olvidaré. Me quedo detrás, en el fondo de la sala. Tiene lugar la primera persecución. No creo que se haya visto hasta el momento ninguna película con una tan apasionante y espectacular; y, además, al principio de la cinta».

Forajidos 77 (1976)

«A Romano Puppo le ponemos a interpretar un personaje real, el famoso Luciano Lutring, «el solista de la metralleta», un celebérrimo malhechor al que me encuentro, muchos años después, en un pequeño festival de cine policiaco celebrado en Cattolica. El exbandido es muy simpático, ya un contrastado «animal escénico», habilidísimo a la hora de generar carcajadas con los relatos de sus atracos gracias a que maneja los tiempos cómicos. Juntos, divertimos al público, que nos regalará un cálido aplauso».

Keoma (1976)

«Es muy clara la influencia de Bergman en la relación que Keoma establece con la Muerte. Cada conversación proviene de los recuerdos de mis películas preferidas; indico a John la secuencia exacta que me gustaría «recrear» y la adapta y traduce al inglés, intentando que sea lo más cercana posible a la fuente original y a mis peticiones y exigencias que veo en el relato.

Cada día una nueva escena. Cada día un escena inventada. Cada día una inspiración diferente. ¡¡Es muy excitante!!».

Spread the love
Wishlist 0
Continue Shopping