Entrevista con José Juan Tobal Cayuela, Javier Moragón y Anselmo G. López, autores de Jean-Michel Jarre: The Watcher

Aquí van tres declaraciones hechas por Jean-Michel Jarre en tres momentos diferentes de su exitosa carrera, que ha sobrepasado ya el medio siglo, desde que publicó sus primeros sencillos a caballo de las décadas de los sesenta y setenta. Número uno: «Hacer música electrónica es como cocinar, es mezclar frecuencias de manera muy sensorial». Número dos: «La música es pintura con sonidos». Y número tres: «Siempre he querido enviar un mensaje sobre el medio ambiente a través de mi música». Las tres frases nos sirven para hacer una caracterización urgente de una de las figuras fundamentales en la popularización de la música electrónica, quien todavía cuenta con un gran número de fieles aficionados. Sin embargo, para entender al autor francés del mítico disco Oxygène en toda su dimensión no bastan tres ni trescientas definiciones: solo es posible leyendo un libro como Jean-Michel Jarre: The Watcher. Sus páginas nos ofrecen la posibilidad de conocerlo a fondo, porque el estudio pormenorizado de la vida y la trayectoria de Jarre que ha trazado José Juan Tobal Cayuela en colaboración con Javier Moragón y Anselmo G. López es el más completo que se haya sido escrito hasta la fecha en español y, probablemente, en cualquier otro idioma. Charlamos con los tres escritores para que nos hablen de un libro que se ha publicado este año con una notable repercusión.

¿Recordáis la primera vez que escuchasteis a Jean-Michel Jarre? Es decir, la primera que lo escuchasteis sabiendo quién estaba detrás de esa música tan particular.

JOSÉ JUAN: Realmente no. Recuerdo perfectamente las melodías, pero no el momento exacto, pero tuvo que ser alrededor de 1993, cuando yo tenía cuatro años. Mi padre era, y es todavía, un gran seguidor de Jarre, y a raíz de las carreras ciclistas, su música empezó a sonar mucho en casa.

JAVIER: Sí, fue con el álbum recopilatorio Images. Mi hermano tenía una cinta sin nombre, que luego resultó ser Jarre Live, en la que había temas que me sonaban muchísimo y que, además, me encantaban. Luego supe que ese tipo era Jean-Michel Jarre. Corría el año 1991 cuando descubrí esa cinta y dio la casualidad que ese mismo año, en octubre, salió Images a la venta, en el que estaban prácticamente todos sus hits. Ahí ya me hice fan irredento hasta el día de hoy.

ANSELMO: En mi caso fue con un recopilatorio de la época y ni siquiera era un tema original, sino un remix de Chronologie 4 que salía en Eurodance 2. El tema original ya lo había oído machaconamente durante las retransmisiones del Giro de Italia de ese año.

José Juan Tobal Cayuela

Me llama mucho la atención la idea repetida por muchos de sus aficionados de que asocian no una sino varias piezas de este artista con distintos momentos de sus vidas. Buenos, malos, de todo tipo… ¿Es así también en vuestro caso?

JOSÉ JUAN: Sí, pero yo no creo que solo con Jarre, sino con cualquier otra música que hayamos escuchado. La música es realmente una caja de recuerdos. A veces, por distintas circunstancias, una melodía o un disco que escuchas te envuelve en el momento de tu vida que te encuentras, y eso genera esos imborrables recuerdos. Con Jarre, no en años recientes, pero sí en aquellas primeras tomas de contacto con mi padre, me recuerda una época feliz de mi vida, en donde todo era inocencia y felicidad, rodeado de los míos… Por eso que me trae nostalgia, añoranza y felicidad.

JAVIER: Por supuesto. La música de Jarre me ha acompañado desde los dieciseis años hasta el día de hoy, que tengo cuarenta y cinco. Así que imagínate la de momentos, buenos y malos, que he vivido acompañado de su música.

ANSELMO: No particularmente. En mi caso, la música de Jarre me ha acompañado muchas veces y casi de continuo, pero si hay alguien que sí asocio a momentos puntuales y determinantes de mi vida es Mike Oldfield, al que curiosamente le une un sutil y curioso hilo rojo con Jarre. 

¿Cómo o cuándo tuvisteis la idea de escribir sobre la figura de Jarre?

JOSÉ JUAN: Para mí fue un simple hecho de justicia. A raíz de publicar un libro sobre otro de mis ídolos y tener una muy mala experiencia tanto a la hora de escribirlo como de editarlo, quise quitarme la espinilla con otro. A pesar de que me gustan muchos grupos y solistas, era de justicia hacer uno de Jarre, porque era muy injusto que un músico de su importancia solo dispusiera de un libro en español, publicado hace veinte años y totalmente descatalogado.

JAVIER: Hay que decir que si no es por J.J., este libro jamás hubiera existido. Él fue su impulsor principal y quien tuvo la idea de hacerlo. Anselmo y yo vinimos después. Desde hacía mucho tiempo, yo tenía la idea, e incluso se la sugerí al autor de la genial biografía de Jarre del año 2000, Rubén Alonso, de continuar donde él lo dejó, pero por problemas de tiempo jamás dimos el paso. Un buen día me encuentro en el Foro de Fairlight Jarre, que antiguamente era el foro con más actividad jarrera casi del mundo, un mensaje de J.J. pidiendo ayuda para redactar una biografía de Jarre, y, ni corto ni perezoso, me embarqué ilusionadísimo en la aventura. No mucho más tarde llegó Anselmo. Creo que fue la mejor decisión que pude tomar, ya que creo que los tres formamos un tándem que funciona como un reloj. Todo lo teníamos muy estructurado, e incluso, cuando uno se desanimaba, los demás intentaban aupar al que se venía abajo. Ha sido un trabajo duro de recopilación de datos y redacción, pero extremadamente satisfactorio tanto por los resultados como por lo relacionado con las relaciones humanas.

JOSÉ JUAN: Mi primera idea fue contactar con alguien dentro del mundo «fan duro» de Jarre que pudiera guiarme con información sobre el músico, y el que respondió a mi llamada fue Javier. Y a Anselmo, por la amistad que nos une desde hace años por nuestra afición a Mike Oldfield, era de cajón tenerlo en este proyecto, porque sabía que con él el libro aún tendría más calidad.

ANSELMO: Yo creo que libros de estas características los pueden hacer perfectamente una sola persona. Pero añadiendo una o dos más, el conjunto siempre se enriquece, y eso se nota en el resultado final, ya que cada una de las partes aporta su personalidad y su conocimiento, lo cual influye en la calidad del producto presentado. En más de una ocasión ha habido puntos discordantes o cuestiones que no teníamos claras, y el hecho de ser tres y poder discutir sobre ello ayudaba a dar una respuesta lo más fidedigna posible al asunto que se trataba. Entre nosotros tres nos enriquecíamos y por tanto el libro también se enriquecía.

JAVIER: La idea de los tres era que fuera «el» libro sobre Jean-Michel Jarre, y para eso queríamos que fuera lo más completo posible. Que fuera directo, lleno de datos y que no se perdiera en demasiadas digresiones. Queríamos escribir el libro que, creemos, cualquier aficionado a Jarre hubiera deseado tener. Humildemente, yo estoy muy satisfecho con el resultado, aunque aún hay que pulir cosas. En ese sentido no hay problema, ya que seguimos escribiendo, y la idea es continuar con más capítulos hasta que Jarre diga: «Hasta aquí». En un plazo razonable de tiempo, saldrá una nueva edición del libro completamente revisada, corregida y aumentada.

¿A cuántas fuentes habéis recurrido?

JOSÉ JUAN: A bastantes. Y cada uno ha accedido a varias. Yo, por ejemplo, me guie por ese primer libro en español escrito sobre Jarre. Acudí a notas de prensa e información de diversas webs, de discos, de deuvedés… Todo lo que pudiera estar en mi mano para elaborarlo.

JAVIER: Libros, programas de conciertos, viejos recortes, viejas revistas de fans, cientos de entrevistas, reportajes, internet… Y, por supuesto, a recuerdos de toda una vida siguiendo a Jarre.

ANSELMO: Hoy en día en internet hay muchas cosas si se rebusca bien, pero la parte troncal del proyecto han sido nuestras propias «fuentes», es decir, nosotros mismos, por así decirlo. Internet ha sido más un apoyo o un instrumento para corroborar según qué dudas y ampliar algunas otras cosas. Cuando se anunció la autobiografía de Jarre, nosotros ya estábamos con el libro en marcha y pensamos que iba a ser un buen pilar de información. Por suerte o por desgracia no ha sido así, ya que el libro del propio Jarre y el nuestro distan bastante en cuanto a información, estructura y datos. De hecho, al final, ha sido una de las fuentes menos consultadas.

¿Qué parte de todo el proceso ha sido la más complicada de llevar a cabo?

JOSÉ JUAN: A mí, personalmente, me resultó duro la etapa final del libro, cuando básicamente todo estaba escrito, pero había que repasarlo. Al llevar más de un año escribiendo, volver a releer una y otra vez toda esa información resulta bastante agotador, pero supimos llevarlo de la mejor forma.

JAVIER: Para mí, la recopilación de datos. Esa era una de mis tareas principales. También fue complicado redactar y dar forma a esa ingente cantidad de datos, pero para eso éramos tres. Nos hemos pegado una currada importante.

ANSELMO: Para mí hubo un par de capítulos particularmente frustrantes, Chronologie, y el siguiente, el de Oxygene 7-13. Frustrantes no en el sentido malo, sino en el de que queríamos que saliesen perfectos ya que se relacionan, al menos en el caso de Chronologie, con unos años en los que Jarre brillaba de forma especial, años en los que sucedieron muchas cosas interesantes y que, por tanto, al haber muchos sucesos, se podría cometer algún fallo o no ser fieles a lo que realmente sucedía. Se intentó evitar hasta casi minimizar cualquier posible fallo. Ser tres ayudó una vez más a consensuar y esclarecer las cosas.

En el año o más que empleasteis de elaboración e inmersión total en la figura de Jarre, ¿os llevasteis alguna sorpresa? ¿Hubo algo con lo que, después de tantos años, aún dijerais: «Guau, ¿quién lo iba a decir?».

JOSÉ JUAN: A mí me sorprendieron muchas cosas. A veces era más lector que escritor, viendo la cantidad de datos que tanto Javi y Anselmo aportaban. En concreto, me resultó muy curioso indagar en sus primeros años, sobre todo en las vidas de sus padres, que fueron totalmente dispares y llenas de anécdotas y cosas interesantes.

JAVIER: A decir verdad, no mucho, ya que soy un auténtico frikardo en lo que a Jarre se refiere, así que más o menos ya sabía su vida y milagros.

Javier Moragón

En el libro se analizan punto por punto los altos y los bajos del artista. En vuestra opinión, ¿cuáles son, respectivamente, los dos extremos en la trayectoria de Jarre?

JOSÉ JUAN: Jarre ha tenido muchísimos puntos altos, pero habría que destacar posiblemente dos: la etapa de Oxygène y Equinoxe, cuando todo explotó a su alrededor, y a principios de los noventa, cuando lanzó Chronologie. Bajos también tuvo varios, y cada cual tendrá su punto de vista, pero es indudable que posiblemente el peor fue de 2007 a 2015, cuando tuvo un importante bache creativo. Y otro que a mí personalmente me pareció bajo fue a finales de los noventa, cuando le dio por hacer música demasiado chunda chunda para mi gusto.

JAVIER: En mi opinión, Jarre vivió un larguísimo punto álgido que va desde 1976 a 1997. A partir de 1998 y hasta 2015, empezó una lenta cuesta abajo que se empezó a acusar con su disco Metamorphoses, del año 2000, y que se agravó y tocó fondo en el desastroso año 2007, con el álbum Téo & Téa y el affaire Oxygène New Master Recording, sus movidas personales, su sequía creativa… Sin embargo, en 2015 Jarre volvió por todo lo alto con Electronica, un proyecto mastodóntico que es la envidia de cualquier músico, con esas colaboraciones de lujo. Volvió a recobrar el estatus de leyenda que había perdido.

ANSELMO: El más alto compositivamente hablando fue quizás la época de Oxygene y Equinox, con algún que otro flashazo de calidad a mediados de los noventa. Zoolook también fue un pelotazo de calidad impresionante, al que le siguió un oasis más o menos largo. La peor época, sin duda, fue todo lo que rodeó ese nefasto año 2007, como se puede leer en el libro, hasta ese resurgir de 2015, casi una década después, con Electronica y las continuaciones de Oxygène y Equinoxe.

Aprovecho que lo mencionas… ¿Qué valoración hacéis de las continuaciones de Oxygène?

ANSELMO: La primera continuación, Oxygène 7-13, de primeras me llamó la atención y me gustó bastante. Eran mis primeros años jarreros y, por tanto, cualquier cosa que publicase Jarre era oro para mí. Hasta  el Odyssey Through O2, un recopilatorio de remezclas, me llamaba la atención. Quizás con el tiempo esa emoción se ha ido aplacando poco a poco, pero sigo pensando que es un buen disco. Oxygene 3, no sé si se puede decir esto, pero… de primeras me pareció una soberana mierda, una tomadura de pelo brutal, un disco sacado de correprisas y con el único afán de hacer caja. Pero no sé, tenía algo que me invitaba a escucharlo una y otra vez hasta que algo hizo clic en mi mente y me cambió totalmente los esquemas… Ahora me parece un disco brutal, de lo mejor que ha hecho en años. Ea… cosas que pasan.

JAVIER: Oxygène 7-13 tiene para mí un significado especial, y me gusta prácticamente todo el disco. Respecto a Oxygène 3, en la primera escucha me quedé un poco diciendo: «Pero, ¿qué es esto?». Como le ha pasado a Anselmo y a mucha gente, luego le fui cogiendo el gustillo. Me parece un pedazo de disco. Sobre todo Oxygène 14, que me parece simplemente un tema tremendo.

JOSÉ JUAN: A mí personalmente no me gusta en demasía la primera secuela, posiblemente porque coincide con ese Jarre «maquinero» que no me encajaba mucho, aunque tiene grandes momentos. Sin embargo, y aún sabiendo que es un disco sacado casi de la manga, a mí me gustó mucho ese Oxygène 3. De hecho, es de mis discos favoritos.

Ya que estamos con eso, os quería preguntar por vuestro álbum favorito del músico.

JOSÉ JUAN: Tengo varios, pero de elegir uno, me quedaría con Equinoxe, que es una evolución de Oxygène, que ya de por sí es una obra maestra. Tiene momentos que me trasladan a una dimensión de disfrute y explosión musical única.

JAVIER: Metamorphoses. Fue un disco que tuvo muy mala acogida, porque no era el Jarre que la gente estaba acostumbrado a escuchar, pero precisamente por eso me gusta. Es un Jarre más arriesgado, con un sonido más actual y poderoso sin dejar de ser él mismo. Disfruto mucho con ese álbum, aunque también tengo debilidad por Chronologie, Équinoxe y su «continuación», Équinoxe Infinity, y por el doble disco Electronica, que me parece maravilloso.

ANSELMO: Chronologie, sin duda alguna. Para mí, el último disco de Jarre con ese toque de magia único.

Vamos a ir más allá. Os propongo que cada uno haga una antología con las siete canciones determinantes en su discografía.

JOSÉ JUAN

1. Oxygène 5 (Oxygène, 1976): La segunda parte de ese tema es básicamente espectacular.

2. Equinoxe 5 (Equinoxe, 1978): La melodía estuvo rondándome la cabeza durante meses, es increíble.

3. Magnetic Fields 2 (Magnetic Fields, 1981): Básicamente, inolvidable.

4. Arpegiator (The Concerts In China, 1982): La primera vez que la escuché, se me erizó el pelo de todo el cuerpo.

5. Chronologie 4 (Chronologie, 1993): Otra de esas melodías que jamás me abandonarán.

6. Swipe To The Right (Electronica 2, 2016): La pegadiza melodía y la voz única y reconocible de Cyndi Lauper hacen un combo increíble.

7. Oxygène 20 (Oxygène 3, 2016): El cierre de la trilogía me dejó totalmente boquiabierto. Recuerdo escucharlo y decir: «Este tipo es un genio».

JAVIER

Si me permitís, voy a poner uno por álbum de estudio de los principales, sin contar recopilatorios ni experimentos varios:

Oxygène 2: Hay que ser un genio para crear un tema así.

Équinoxe 7: La secuencia de inicio es sencillamente tremenda, y la melodía principal una genialidad. Lo tiene todo.

Magnetic Fields 4: Tan sencilla como emotiva. Una obra maestra que creo que se ha hecho hueco en el corazón de todos los fans de Jarre.

Ethnicolor: Como he dicho antes, hay que ser un genio para hacer un tema prácticamente perfecto y que dure más de 11 minutos.

Rendez-Vous 2: Una locura sinfónico-electrónica con la única pega de ser tan famosa y tan machacada que puede llegar a cansar. Afortunadamente, no es mi caso.

Industrial Revolution: Se compone de una obertura y tres partes. En conjunto, es uno de los momentos compositivos más geniales de la carrera de Jarre. Casi insuperable.

Calypso 2: Un Jarre en estado de gracia, no me canso de oírla.

Chronologie 6: Quizá mi tema favorito junto a Je Me Souviens. Constituye lo que es Jarre en estado puro. Secuencias poderosas, ambientes planeadores, inolvidables melodías… Una obra maestra.

Oxygène 12: Una auténtica locura de tema. Casi puedes palpar los sonidos con las manos. Es tremenda.

Je Me Souviens: Como he dicho antes, mi tema favorito junto con Chronologie 6. Es sencilla, es emotiva, es… perfecta.

Fresh News: Hasta de un álbum tan pobre como Téo & Téa hay cosas que merecen la pena…

The Time Machine: El regreso de Jarre. El músico volvió en 2015 para quedarse y reivindicar su puesto en el Olimpo de la música. Esta es tan solo una muestra.

Here for You: El dúo de Jarre y Gary Numan es verdaderamente tremendo. No puedo parar de escuchar este pedazo de tema.

Oxygène 14: Una obra maestra. Así, sin más.

The Watchers: Un inicio tremendo, de los del viejo Jarre, para un disco muy bueno, Équinoxe Infinity.

ANSELMO

¡Era más fácil de responder la anterior pregunta! Esta es más subjetiva y depende de cómo te levantes… A ver, en mi caso voy a tirar por lo fácil, lo comercial y más obvio:

Chronologie 4: Por temas personales para mí siempre será la primera, en todos los sentidos.

Oxygène 4: Porque es «el tema».

Equinoxe: Lo considero como un todo, así que aquí va el disco entero.

Zoolookologie: En este caso voy a escoger la revisión que hizo para el recopilatorio Planet Jarre de hace un par de años.

Rendez-Vous À Paris: Del disco Metamorphoses. La parte del violín de Sharon Corr me deja en éxtasis.

Chronologie 6: Pero podría decir perfectamente Chronologie 2 o Chronologie 8. Me parecen auténticos trallazos de calidad.

Y como séptimo y último tema… aquí voy a ser un poco… en fin… «controvertido». Voy a decir Infinity (Movement 6), de su último disco hasta ahora, Equinoxe Infinity. Es un tema que suscitó mucha polémica, pero para mí está entre los grandes temas «divertidos» de Jarre. Cuando se publicó no paraba de oírlo una y otra vez, es un subidón de buen rollo brutal. Sinceramente, no entendí algunas burradas que se dijeron sobre este tema. Me parece algo muy digno y divertido, con un humor cercano a míticos singles ochenteros como Magnetic Fields 2 o Rendez-Vous 4

¿Y qué trabajo suyo no os ha gustado o no os acaba de convencer?

JOSÉ JUAN: Waiting For Cousteau es de esos trabajos que la gente admira, pero yo jamás le encontré el gustillo.

JAVIER: Como a casi todo el mundo, Téo & Téa. Un disco hecho con desgana y apatía. No lo digo yo, lo dice el propio Jarre. Y se nota, vaya si se nota…

ANSELMO: Téo & Téa,  no hace falta decir más. Ahí está Spotify, que cada uno saque sus propias conclusiones…

Creo que el que más y el que menos que fuera niño o joven en los setenta y ochenta conoce o le suena el nombre de Jean Michel Jarre. Teniendo en cuenta que no es un músico que después estuviera en primera línea comercial, ¿qué percepción de su figura pensáis que tiene la gente de los noventa en adelante?

JOSÉ JUAN: En mi caso puedo responder sin problemas, pues soy de 1989. Me parece un auténtico genio del sonido. No es un genio musical capaz de hacer florituras increíbles y virtuosas, sin embargo es capaz de generar ambientes y melodías que te dejan atrapado. Para el público en general no es fácil que reconozcan a Jarre, aunque sí es cierto que le resulta cuando menos curioso y les gusta saber más de él. Pero claro, vivimos un momento en que lo comercial es posiblemente de lo peor que jamás se haya compuesto o escrito de la historia de la música… Por lo tanto, un genio como Jarre jamás tendrá cabida.

JAVIER: Bueno, ahora la música es más difícil de percibir, y hay tantas cosas y tan a tu alcance, que lo valoras todo menos. Yo conozco músicos y grupos de ahora gracias a mis sobrinas, básicamente. Si no, no tendría ni idea y eso que, por lo visto, son famosísimos. Y lo mismo pasa con las viejas glorias de los setenta, ochenta y noventa para los jóvenes. La gente joven, en su gran mayoría y salvo alguna excepción, no tiene ni idea de quiénes son… Sin embargo hay chicos y chicas que, por diversas circunstancias, ha conocido la música de Jarre y han caído rendidos y rendidas a sus pies. Como me pasó a mí a los dieciseis años.

ANSELMO: No quiero ser políticamente incorrecto, pero la gente nacida en los noventa y criada musicalmente en los dosmiles me parecen auténticos analfabetos musicales. En su más amplia y gran mayoría, salvo, eso sí, honrosas excepciones. Eso, unido a que Jarre de 2000 a 2015 no hizo nada excepcionalmente visible hace que este artista pasase con más pena que gloria en esa generación. Quizás ahora con ese lavado de cara que supuso Electronica algunos milennials hayan descubierto a Jarre, pero vamos, que de donde no hay mata no se puede sacar patata. Triste pero cierto.

Anselmo G. López

¿Creéis que todos los músicos o aficionados a la música electrónica no sé si decir más austera o minoritaria entendieron el gran valor de llevar dicho tipo de música al gran público?

JOSÉ JUAN: Yo creo que sí. Cualquier aficionado a este tipo de música sí o sí debe conocer a Jarre. Puede que no sea santo de su devoción, pero sí deben tenerle el respeto y admiración que merece, pues posiblemente hoy día ellos puedan escuchar la música electrónica gracias en parte a su figura.

JAVIER: No todos. Algunos pensaron que Jarre «se vendió» al negocio. No creo que llevaran razón, pero es respetable que puedan pensar eso.

ANSELMO: Eso es algo que habría que preguntárselo a ellos, porque seguramente habrá disparidad de opiniones. Pero una cosa está clara, gente como Jarre, Kraftwerk o incluso Tangerine Dream, por nombrar a los tres más reconocibles, hicieron mucho por acercar a las grandes masas una música que, en algunos casos, por su complejidad y sonoridad pueden ser considerada como espesa y anticomercial.

¿Qué le queda por hacer o decir a Jarre? ¿Qué proyección de futuro tiene un artista tan importante en el desarrollo de la música popular del siglo XX?

JOSÉ JUAN: Prácticamente nada. Es una persona que ha hecho todo o más de lo que muchos desearían. Sin embargo, es un músico muy inquieto. Siempre está innovando y pensando qué hacer. Es una droga de la que jamás se podrá desintoxicar, por lo cual no deja de ser fruto de mi devoción.

JAVIER: Yo creo que ya no le queda mucho más por hacer. Pienso que no debería de intentar ser pionero en todo. Eso puede llegar a ser muy estresante, y, en algunos casos, algo ridículo. Por ejemplo, esos conciertos que está haciendo ahora en realidad virtual, con unos gráficos algo cutres, con playback a gogó… no sé. Me parece rizar el rizo. Está bien experimentar con los tiempos que corren, pero muchas veces se quiere ser tan pionero que se cae un poco en la pantomima. Con ser el Jarre de siempre, el Jarre que hace los discos que él desea, con su inconfundible sonido y alma, a mí me vale.

ANSELMO: Lo último que sabemos es lo del concierto de Año Nuevo con realidad virtual. Va a ser el segundo concierto que se haga con esa técnica pionera, y visto lo visto es algo tremendamente inteligente en estos tiempos pandémicos que corren, en los que no se pueden juntar grandes masas de gente. Un concierto que puedes ver desde tu casa con más gente y en un entorno totalmente virtual. Lógicamente es algo primigenio, por lo que muestra demasiadas carencias, pero estoy seguro que con el paso del tiempo y de la tecnología se van a hacer grandes cosas en este formato…

Por último, ¿qué recepción está teniendo el libro? ¿Qué os cuentan los aficionados como tú y los lectores en general?

JOSÉ JUAN: En un noventa y cinco por ciento todos han sido elogios. Lo cual me abruma. Siempre hay un pequeño sector de «fans duros» que encontrarán fallos o cosas que faltan, y por ello ponen un veto inmerecido a este trabajo. Pero gracias a Dios, la gran mayoría ha sabido valorar este libro y darse cuenta que estamos ante «la Biblia de Jean Michel Jarre en español».

JAVIER: Ha sido excelente. La gran mayoría de la gente ha sabido entender nuestro trabajo y nuestra intención. Por supuesto, también ha recibido sus críticas, eso es normal cuando sacas una obra a la luz, pero la acogida no habría podido ser mejor. Nos hemos sentido abrumados y honrados con muchas de las reseñas, y, además, comercialmente al libro no le ha ido nada mal. Ya sé que de las ventas de Amazon no hay que fiarse mucho, pero desde que salió el libro en mayo, ha estado entre los primeros puestos en las categorías Referencias de Música, Música New Age, Historia de la Música y Música Dance. Eso puede que no quiera decir mucho, pero lo que es a mí, me hace mucha ilusión.

ANSELMO: Última vez que voy a ser políticamente incorrecto. La respuesta de la gente ha sido… ¡cojonuda!, mucho mejor de lo que esperábamos, y eso que esperábamos mucho. Este ha sido un, entre comillas, trabajo muy, muy satisfactorio. Y digo entre comillas porque no lo considero realmente un trabajo, ya que ha sido un disfrute hacerlo con estos dos compis. Ha sido una prueba de fuego dura, pero una vez visto el resultado, han merecido la pena cada uno de los momentos de frustración vividos mientras redactábamos el libro. Ha habido párrafos que se han escrito, reescrito, pensado y repensado casi palabra por palabra, y creo que eso la gente lo nota. Estoy deseando leerme el libro porque la gente dice que está muy bien… ¡y no es coña! Lo he dejado en barbecho todo este tiempo para leérmelo a comienzos de 2021 e intentar disfrutarlo con cierta lejanía, como si fuese un lector más.

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