Sí, Harrison Ford encarnó a Han Solo en las películas de La guerra de las galaxias y, ya en unas coordenadas más adultas, también a Rick Deckard, el policía dudoso hasta de su condición humana que protagonizaba Blade Runner… pero para muchos siempre fue, es y será Indiana Jones, el aventurero cinematográfico por antonomasia desde los años ochenta. Y sí, Steven Spielberg dirigió Tiburón, E. T. el extraterrestre y La lista de Schindler, pero el mejor regalo que ha hecho a los espectadores es que volvieran con En busca del arca perdida y sus continuaciones a disfrutar de un cine de aventuras concebido a la vieja usanza pero con cualidades imperecederas. Y lo mismo ha pasado con el productor George Lucas, impulsor de muchos proyectos clave: hay que agradecerle que se contuviera y no estropeara el personaje del arqueólogo más famoso del séptimo arte con sagas, derivaciones e invitaciones al bostezo, tal y como hecho con su célebre space opera estelar.
La saga ha llegado a su fin con Indiana Jones y el dial del destino (2023), dirigida por James Mangold. Tras la jubilación de Indy solo queda por delante el eterno cariño que el personaje ha generado durante cuarenta y dos años. Y el deseo de que no haya tentaciones de retomarlo o de que se vuelva a su mundo ficcional en el futuro. Para celebrar a nuestro amigo, al aventurero del sombrero fedora marrón y el látigo, como se debe, podemos ver una y otra vez sus cinco largometrajes, la no lo suficientemente valorada serie de televisión y una de sus peripecias en videojuego, aquella que marcó una época. Así es cómo vieron algunos los críticos en su día estas obras:
En busca del arca perdida (1980)
«Dos cosas hacen de En busca del arca perdida algo más que un triunfo de la tecnología: su sentido del humor y el divertido estilo de sus personajes. Esta película resulta divertida, pero sus risas no están propiciadas por los diálogos ni bromas obvias (aunque la risa más grande proviene del gag, antiguo y ya sabido, del espadachín y el pistolero). Vamos a reirnos de sorpresa, de alivio, de incredulidad ante la capacidad de la película para acumular un suceso tras otro otro, en una serie inagotable de invenciones. Y las personalidades de los personajes centrales triunfan a lo grande. Harrison Ford, como Indy Jones, no repite su trabajo de La guerra de las galaxias. Aquí crea un personaje taciturno, discreto y obstinado que podría ser el Humphrey Bogart de El tesoro de la Sierra Madre en plan zumbón».
Roger Ebert
Indiana Jones y el templo maldito (1984)
«En Indiana Jones y el templo maldito hasta la figura más positiva (el ídolo principal Harrison Ford) bebe sangre y cruza, aunque solo sea en pocas escenas, al lado oscuro. Si eso no resume a la perfección el tono particular que Spielberg da a esta película ligera de verano, hablando sobre la esclavitud infantil, la muerte si caes a la lava, el imperialismo y la explotación del Tercer Mundo, más una bandeja de postres con sesos de mono helados, no sé qué puede ser».
Eric Henderson, Slant
Indiana Jones y la última cruzada (1989)
«Quizá la menos imaginativa de las correrías de Indiana Jones, aunque también la que aporta elementos desmitificadores. Indiana Jones pelea ahora al lado de su padre, un socarrón Sean Connery que incluso le roba alguna secuencia. Incluye un vibrante prólogo que recoge una aventura juvenil del héroe, encarnado por River Phoenix».
Miguel Ángel Palomo, El País
Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal (2006)
«Solo con decir el título se te acelera el corazón. […] Puedo decir que si te gustaron las otras películas de Indiana Jones, seguramente esta te gustará también. Si no te gustaron, entonces no nos estamos entendiendo».
Roger Ebert
Indiana Jones y el dial del destino (2023)
«Mangold toma partido por una solución que nos recuerda con emoción que el traje de héroe de Indy siempre fueron sus cicatrices. Una aventurero que, pese a la fantasía de sus hazañas, es profundamente humano. […] La historia concluye cuarenta y dos años después con un arqueólogo octogenario que no oculta sus canas ni su cuerpo vencido, y que se despide de la pantalla con la dignidad que siempre ha merecido.»
Elsa Fernández-Santos, El País
Las aventuras del joven Indiana Jones (serie, 1992-93)
«Es un buen producto, quizás de lo mejores entre todo lo que se hace hoy para la tele, pero parece condenado al fracaso comercial»
Brian Lowry, Variety
«George Lucas ha encontrado la respuesta para educar a nuestros jóvenes medio analfabetos que han sacrificado la lectura por ver la televisión. La serie es una lección divertidísima de historia, arte y filosofía».
Alexandra Farkas
Indiana Jones and the Fate of Atlantis (1992)
«Una combinación de seriedad, tontería, erudición genuina y galimatías místicos. […] Su trama es lo suficientemente potente como para equipararse a cualquier historia Indy. […] Un juego exuberante, divertido, bien elaborado e inteligente que supera a su predecesor, The Last Crusade».
Charles Ardai, Computer Gaming World

