Entrevista con los autores de Bienvenidos a ‘Noche de miedo’
Tras Noche de miedo: La novelización, Noche de miedo: El libro de colorear y el tebeo Las crónica de Peter Vincent, el catálogo de Applehead Team dedicado al que seguramente es el filme más famoso de Tom Holland (de quien la editorial ha publicado también su colección de relatos, Cuentos retorcidos) se completa con una obra completísima y rigurosa como pocas, escrita al alimón por Javier Moragón y Octavio López Sanjuán: Bienvenidos a ‘Noche de miedo‘. En la siguiente entrevistas ambos nos cuentan varias claves sobre la elaboración de este magnífico libro oficial de la saga.
Para empezar os voy a hacer un pregunta un poco general y, quizás, a poneros en un brete. Imaginad que tenéis delante a alguien que nunca ha leído un libro dedicado con tanto detalle a una sola película como es el vuestro, una persona que no se ha planteado acercarse a obras tan exhaustivas. ¿Qué explicación le daríais para animarlo a leerlas?
Octavio: Pues solamente se me ocurre ofrecer una explicación puramente personal. A mí me encanta indagar en aquello que me produce fascinación, e intento averiguar todo lo que pueda en torno a aquella obra que me resulta sugerente, para extraerle todo el jugo posible. Creo que cuanto más descubres sobre esa determinada película, más te enriquece la experiencia, y más detalles puedes detectar por parte del autor correspondiente. A la hora de escribir sobre esa determinada materia, enfoco el proceso de la misma manera, porque en el fondo es lo que me gustaría leer a mí.
Y, yendo a lo concreto, dadle una razón a un lector que conozca la película por la que recomendáis la lectura de este libro.
Javier: Sin duda, porque en este libro, el lector que ame Noche de miedo va a poder conocer todo lo relacionado no solo con la película original, sino también con el universo creado a partir de la mítica película de Tom Holland: la secuela, los remakes, los cómics, la obra de teatro oficial… Absolutamente todo, y de la mano de la gente que estuvo trabajando en todas y cada una de las encarnaciones de Noche de miedo.
¿Y a alguien que no la haya visto o que es joven y solo conoce el remake de 2011?
Octavio: Como en el libro también el remake de 2011 tiene su parcela, pues hay un capítulo entero dedicado a esta producción, yo creo que puede encontrar elementos de interés en el libro. Además, y enlazando con lo que decía antes, creo que es interesante conocer la historia previa para poder comprender ciertos elementos del remake de 2011. Como por ejemplo, la amistad entre Charley y Ed. Es una relación a la que se le presta bastante atención en el remake, y que proviene de la cinta original. Por no hablar del contraste entre el vampiro encarnado por Colin Farrell, una bestia casi automática, y el más seductor y romántico chupasangre encarnado por Chris Sarandon. Ambos dieron vida a Jerry Dandrige, pero es muy sugerente atender a como lo hicieron los dos actores.
Una de las ideas centrales de vuestra obra es que en Noche de miedo se consiguió un extraño equilibrio entre terror y comedia, entre cine adolescente y sabía relectura de premisas ya vistas en filmes clásicos, como el tema de «los extraños vecinos». Hay mucho de Hitchcock en ello, sin duda. En vuestra opinión, ¿qué dos elementos clave hay para que la consideréis una película irrepetible?
Javier: Precisamente los dos elementos que has mencionado: terror y comedia mezclados sabiamente, con un Tom Holland en estado de gracia, que fue capaz de hilvanar un guion inteligente repleto de homenajes a los clásicos, desde Hitchcock a las películas de la Hammer. Holland, en mi opinión, consiguió con Noche de miedo crear una obra maestra inmortal.
Hacéis hincapié en que, de entrada, la calidad del guion escrito por Tom Holland está por encima del de muchas películas de su época. ¿Qué pensáis que hubiera pasado si al final la hubiera dirigido otra persona? Contáis que estuvo a punto de suceder.
Octavio: Creo que hubiera sido muy diferente, y no arrojaría esa energía cómplice que posee el largometraje. En esencia, Noche de miedo fue una película de autor, en el sentido que Holland estaba dirigiendo un guion que él mismo había escrito. Creo que esa vinculación con su obra, donde sabía cuáles eran los puntos fuertes, los golpes de guion y las escenas más memorables, se tradujo en que la película posea una fluidez increíble, casi una obra de teatro bien afinada puesta en pantalla.

Creo que no me equivoco al decir que todo el mundo opina que la elección de Roddy McDowall para interpretar al cazavampiros Peter Vincent es el mayor acierto de la producción, su rasgo distintivo. ¿Qué otras cuestiones consideráis definitorias en el paso de la historia del papel a la pantalla?
Octavio: Estoy totalmente de acuerdo. Peter Vincent es el alma de la película, y el auténtico protagonista en realidad, aunque aparezca menos tiempo en pantalla que Charley. A fin de cuentas, es quien vive ese cambio que le obliga a convertirse en ese valiente matavampiros que lleva toda la vida fingiendo ser. Pero además, yo creo que es esa genética emparentada con Los cazafantasmas, Poltergeist e incluso En busca del arca perdida, con unos efectos de maquillaje impactantes, desagradables y viscerales, la que le otorgaron ese puesto especial entre el cine de los ochenta. Siempre que termino de ver la película, me llama la atención la potente sensación que se me queda después del climático acto final, donde reinan las explosiones sanguinolentas, los desprendimientos cárnicos y las transformaciones repletas de patetismo. Es todo un festival sangriento.
Por el contrario, ¿hay algo del guion original, o en el desarrollo de alguna premisa, que quizás no esté del todo conseguido?
Javier: Estás hablando con un fan rendido, así que me cuesta ser objetivo. Pero estoy de acuerdo con el propio autor, Tom Holland, en que quizá el arco narrativo de Charley Brewster queda un poco deslucido, y eso que es el protagonista, en comparación con el del arrollador Peter Vincent, que, como bien ha dicho Octavio en varias ocasiones, es el verdadero protagonista de la película.
La escena que a mí se me quedó grabada, aún hasta el día de hoy, es el famoso encuentro entre el vampiro y Vincent, quien sujeta una cruz, pero no le sirve de nada, porque no tiene fe. Se trataba de una ocurrente forma de jugar y renovar la tradición vampírica que por entonces tenía el espectador. ¿Cuáles son vuestros momentos favoritos y por qué?
Octavio: Si tuviera que elegir uno, aparte de la magnífica y patética última transformación del Rata en humano, sería la que viene justo después. Peter sale al exterior de la casa de los Brewster, y mira hacia la mansión de Dandrige. Es más amenazante que nunca, envuelta en tinieblas. Al principio el rostro de Vincent refleja temor, pero luego agarra con fuerza su arma y, con convicción, inicia la marcha hacia la infernal guarida del villano. Creo que es una escena perfecta que define ese cambio del personaje, que pasa a ser un actor fraudulento a un héroe completo, el matavampiros que siempre ha pregonado ser.
Unas ochenta entrevistas exclusivas, buceo en fuentes y archivos… Después de esta titánica labor vuestra, dentro de los aspectos que no conocíais previamente, ¿cuáles han sido vuestras mayores sorpresas?
Octavio: Por mi parte, que me he centrado mucho en Noche de miedo parte 2, ha sido retomar el contacto con Tommy Lee Wallace. Lo contamos mucho en las presentaciones Javi y yo, pero fue especialmente difícil volver a dar con él. Al final tuvimos que recurrir al correo tradicional, que por fortuna funcionó. También guardo especial recuerdo de la ayuda que nos brindó Miguel Tejada-Flores, guionista y productor de esa película, que revisó muchísimas veces el texto hasta que se ajustó a la realidad. Y sobre eso, yo no conocía del terrible asesinato que cometieron los hijos del ejecutivo José Menéndez, que dio al traste también con todo lo que rodeaba a Noche de miedo. Algo que incluía una tercera parte con Roddy McDowall…
A pesar de todos los problemas de producción que hubo y de la ausencia de Holland en el proyecto, en general valoráis positivamente la segunda parte. ¿Qué creéis que le sobra y que le falta?
Octavio: A mí me gusta especialmente comprobar, y esto ha sido un descubrimiento de la investigación para el libro, que todas las canciones que aparecen en el filme tienen relación con lo que estamos viendo en pantalla. Por ejemplo, cuando aparece Louie por primera vez, viene precedido por una versión de la canción «Louie, Louie», que se escucha por la radio. Quizás lo que menos me guste es el vínculo forzado del parentesco entre los dos villanos.
¿Y su gran acierto?
Octavio: Creo que es darle mucho más protagonismo a los villanos, y convertir a algunos de ellos en una suerte de caricaturas. Por ejemplo, Louie, que en esencia es el Coyote de los Looney Tunes.
El remake de 2011 parece que no os entusiasma, aunque señaláis que, después de haberla visto varias veces, habéis valorado ciertos aspectos de ella.
Javier: El mismo Tom Holland lo dijo, y yo no puedo estar de acuerdo: el remake de Noche de miedo de 2011 es una buena película de vampiros, pero no una tan buena recreación de la Noche de miedo original. Tiene sus puntos fuertes, como las interpretaciones de Colin Farrell y del fallecido Anton Yelchin, o incluso la de Imogen Poots, pero dos personajes tan icónicos como el Rata y Peter Vincent acaban, a mi juicio, muy mal parados en esta encarnación de Noche de miedo.
David Tennant, el intérprete encargado de dar vida de nuevo al Peter Vincent, es indiscutiblemente para ciertas personas el mejor actor del mundo, pero no convenció para nada, a casi nadie, como el ínclito cazavampiros. Aunque el trabajo de Roddy fue irrepetible, ¿a quién veríais en la actualidad como un buen sustituto? O dicho de otra manera, fuera de los ochenta, ¿qué debe tener ese intérprete que retome o se replantee el papel?
Javier: Bueno, seguro que David Tennant se limitó a interpretar el papel que estaba escrito en el guion, así que le eximo de culpa. Tu pregunta es ciertamente difícil. Mark Hamill hizo también de Peter Vincent para una lectura de guion que se hizo en Internet para el 35 aniversario del filme. La verdad es que Roddy McDowall lo hizo tan bien que no se me ocurre quién más podría hacer de Peter Vincent. Pero se me ocurre algo bizarro, porque quien voy a decir es un actor al que tengo mucho, mucho cariño, aunque no sea Sir Lawrence Olivier, precisamente: Bruce Willis. Sería, cuando menos, curioso.
Podemos reformular planteamiento: ¿era o es necesario reinterpretar al personaje?
Javier: A mí los remakes no me molestan, siempre y cuando, respetando el original, ofrezcan una nueva visión, quizá más actual, de las películas. No es que sea necesario reinterpretar al personaje, pero asumo que es dificilísimo llegar a las cotas de Roddy.
Sin embargo no os disgusta esa extraña continuación directa a video de 2013. ¿Creéis que hubiera merecido mayor distribución y que, como trabajo, no debió quedarse en la segunda división?
Octavio: En realidad, más que continuación es un nuevo remake de la original, actualizando los personajes al año en que se realizó y trasladando la acción a Rumania, en una especie de Erasmus. En general, creo que merece mejor reconocimiento del que tuvo, ya que me parece que los responsables comprendieron muy bien los pilares básicos de Noche de miedo, en especial su Peter Vincent, que en este caso, y al contrario del remake de 2011, me parece una excelente actualización del personaje.
Las preguntas anteriores me lleva a plantearos si, después de una secuela, un remake, una secuela de dicho remake, una obra de teatro y los productos derivados de lo que llamáis Universo «Noche de miedo», existe margen para que la franquicia continúe, o si preferís que estos personajes y estos vampiros sigan muertos y enterrados.
Javier: Bueno, de hecho la franquicia continúa con una serie de novelas que está escribiendo el propio Tom Holland con el autor Jack Ulrich. Estas novelas son el verdadero canon de Noche de miedo, descartando la secuela Noche de miedo parte 2, que el propio Holland no considera canónica. La primera de estas novelas, Fright Night Origins nos sitúa de nuevo en la historia que vimos en la película original, pero con más escenas adicionales, y nos sumerge en el pasado remoto de Jerry Dandrige y Billy Cole. Como fan de Noche de miedo el libro me pareció una auténtica gozada y espero como agua de mayo la continuación, que ya sí nos situará en los sucesos posteriores a lo acontecido en la Noche de miedo original. Ojalá Applehead Team pueda publicar esta serie de novelas en España.

¿Cuáles son, aparte de esta, vuestras siete películas vampíricas favoritas?
Octavio: Lo cierto es que no soy un entusiasta del cine vampírico. Si tuviera que elegir, tal como me pides, creo que elegiría las siguientes:
1 – Déjame entrar: la original, me parece sencillamente una obra maestra.
2 – Abierto hasta el amanecer: Su maridaje entre el cine gamberro de Tarantino y Rodríguez con los temas vampíricos me divierte sobremanera.
3 – Drácula, de Bram Stoker: me entusiasma su puesta en escena.
4 – Los viajeros de la noche: La he descubierto muy recientemente y me ha encantado la sordidez y tristeza que desprende.
5 – «Mala sangre» (capítulo de Expediente X): me vais a perdonar que no sea una película, pero me parece desternillante y maravilloso este capítulo, no solo por la originalidad de ciertos atributos vampíricos, sino por su visión de los dos protagonistas de la serie.
6 – Vampiros, de John Carpenter: pura diversión del más grande.
7 – Mordiscos peligrosos: la película es un poco castaña, pero sale Lauren Hutton, y sobre todo Jim Carrey, que me flipa.
Javier: Me pasa como a Octavio, no he visto quizá tantas, pero pondré mis cuatro favoritas:
1 – Jóvenes ocultos: Una de esas películas que saqué en el videoclub y que no se olvidan. Es gozosísima.
2 – El baile de los vampiros: También combina magistralmente el humor con el terror.
3 – Vamp: La vi en el cine y muchas de sus escenas me impactaron. Le tengo cariño.
4- Drácula, de Bram Stoker: Es una obra maestra, visual y artísticamente.
Esta pregunta va solo para una mitad de vuestro feliz tándem. Javier cuenta en el epílogo su experiencia personal con la película original, algo, que en gran medida ha sido la chispa para que este libro exista. Octavio, ¿qué nos puedes contar? ¿Cuándo, cómo y por qué viste Noche de miedo?
Octavio: Lo cierto es que no recuerdo el momento exacto en que vi la película, pero sí puedo decir que fue aproximadamente cuando tenía veinte años. Quizá al verla tan tarde no se convirtió en una de esas películas que marcan a fuego, como le ocurrió a Javi, pero sí que recuerdo quedarme prendado de la interpretación de Roddy McDowall, y sobre todo de la energía visceral del tramo final. Me sigue pareciendo irresistible.
Vuestra lista de agradecimientos, al final del volumen es extensísima. Para no alargarnos en esta entrevista y concluirla, vamos a quedarnos solo con una persona, y esta no puede ser otra que Tom Holland. ¿Qué me decís de él y de su apoyo al proyecto?
Javier: Tom Holland fue puro entusiasmo durante toda la entrevista, que duró unas dos horas. Para que os hagáis una idea, al final de la entrevista fue él quien nos dio las gracias a nosotros, en vez de al contrario. Estar hablando cara a cara con un hombre cuya creación me ha hecho tan feliz, fue un momento muy importante en mi vida.
Y, por supuesto, es imposible no agradecer a Octavio. Trabajar con él ha sido un auténtico placer. Ya echo de menos esos días y noches de intenso trabajo juntos, aunque en la distancia. Además, el proyecto ha servido para forjar una gran amistad. Para mí Octavio es mi hermano, un tío maravilloso en todos los aspectos. Estoy seguro que antes o después, su agenda está completa hasta dentro de una década, por lo menos, volveremos a hacer juntos un proyecto. Al menos, ese es mi deseo.

