Por Octavio López Sanjuán
A modo de introducción para aquellos que no lo conozcan, este personaje negro y rojo apareció por primera vez en el videojuego Sonic Adventure 2. Como una especie de reverso tenebroso de Sonic, Shadow es silencioso, vengativo —durante la trama del juego sabremos por qué— y posee ciertos poderes que rivalizan con los del erizo azul protagonista. Y puesto que su trama es más siniestra y cargada de rencor la música que acompaña al personaje es de la misma naturaleza. En muchos casos son sonoridades furiosas, tenebrosas, de rock duro, cuando no electrónica pesada, para remarcar la siniestralidad del personaje. Jun Senoue, compositor de Sonic Adventure 2, supo ver este extremo a la perfección y confeccionó, además de determinadas canciones, diferentes melodías oscuras para cada una de las fases donde Shadow tenía un lugar especial.
Ese camino fue mucho más allá con la llegada del videojuego protagonizado íntegramente por este antihéroe trágico, titulado precisamente Shadow The Hedgehog. En ese juego se ahondaba en el origen del personaje, y Senoue, con la ayuda de otros artistas, y claro está, con su grupo Crush 40 y Johnny Gioeli, preparó otras canciones fabulosas para el personaje.
En caso de que aparezca alguna canción procedente de los juegos en Sonic 3: la película, debido al arco argumental señalado, doy por seguro que será “Live & Learn”, de la que os hablamos hace un par de años aquí, pero sirva el presente listado como otra muestra más de la riqueza musical de los videojuegos de Sonic.
1.- “I Am …(All of Me)” – Crush 40
Quizás el mentado juego dedicado exclusivamente al erizo negro no estuviese a la altura, con concesiones tales como otorgarle un arma al personaje —aunque la utilización de la motocicleta ha sido rescatada para la película de Sonic 3— pero lo cierto es que la banda sonora era alucinante. Y comenzaba con este rabioso tema que abría la intro del juego. Crush 40 lo da todo describiendo la naturaleza del personaje a la vez que juega con los recuerdos —el personaje sufre amnesia en la trama— para ofrecer un tema que en directo contiene una fuerza contagiosa.
2.- “Never Turn Back” – Crush 40
Si el anterior tema, que abría el juego, era rabioso y oscuro, este es similar en su furia, pero más positivo, casi propio de Bon Jovi. No en vano, fue el seleccionado para cerrar la aventura. Así, el personaje ha completado su arco, comprendido su pasado, y se encuentra más decidido a seguir hacia adelante, sin —como dice la canción— mirar atrás. Nótese además cómo el tema se abre con un suave piano cuyas notas no son otras que las de la canción citada antes, “I Am…(All of Me)”. Una suerte de alfa y omega rockero y delicioso.
3.- “Supporting Me” (Sonic X Shadow Generations version)
Aunque sin mucho contenido vocal, hemos escogido este tema porque en su verso hay algo triste, heroico y casi sibilino. Gran parte de la pieza es una rabiosa tonada, pero de tanto en tanto hacen acto de presencia esas frases casi melancólicas. En el videojuego Sonic Adventure 2 se escucha cuando aparece un experimento fallido —por decirlo de algún modo, porque se supone que es un monstruo perfecto— llamado Biolizard. Una especie de lagarto mutado gigante. Aquí hemos escogido la versión aún más frenética presente en el reciente videojuego Sonic X Shadow Generations.
4.- “All Hail Shadow” – Magna-Fi
De nuevo para el videojuego Shadow The Hedgehog, el grupo Magna-Fi preparó esta canción de cierre donde se insta a alabar al erizo negro por sus heroicidades. Como muestra de su capacidad camaleónica, la canción fue después versionada de diferentes maneras, entre ellas por el mismo grupo Crush 40 de manera tan diferente que casi parece otra canción.
5.- “The Chosen One” – A2
Y para cerrar este breve recorrido musical del erizo con púas rojas, algo totalmente diferente: una suerte de balada triste que versa sobre el supuesto elegido que Shadow está destinado a ser. Con la guitarra cruzándose con la voz rota, la letra habla de la pérdida de recuerdos mezclado con ese amor puro y protector que el erizo profesaba por su querida María Robotnik.
