Hacemos envíos de nuestros libros y camisetas a todo el mundo (We ship our books and T-shirts worldwide) y, además, ¡los envíos dentro de España son gratis!         Suscríbete a nuestra newsletter y síguenos en nuestras redes sociales para estar al día de todas las novedades.      Es fundamental acceder a las fichas de los libros para obtener toda la información, especialmente sobre los que están en preventa. Así podrás conocer detalles importantes, como las fechas previstas de lanzamiento.    Algunos títulos son exclusivos de nuestra web, al menos durante un período limitado de varios meses.

Por Octavio López Sanjuán

Masato Nakamura había conseguido elaborar para los dos primeros videojuegos de Sonic unas bandas sonoras encantadoras y nostálgicas, convertidas en inolvidables desde el primer momento en que se encendían las consolas y el jugador comenzaba la experiencia. Para la tercera entrega del erizo azul en 16 bits, la apuesta por convertir a Sonic, y su música, en algo muy especial seguía en alza.

Por ese motivo, en Sega pensaron que, tras haber colaborado en el videojuego “Moonwalker” con Michael Jackson, podría ser muy estimulante invitar al genio musical a aportar su creatividad a Sonic 3, especialmente teniendo en cuenta el interés del músico por el personaje, al que adoraba.

Jackson aceptó participar y, junto a varios colaboradores y bajo la guía de Brad Buxer, comenzaron a preparar las diferentes pistas para las fases del juego. Sin embargo, una vez finalizado el proceso, al artista no le convenció cómo sonaba el resultado en el chip de sonido de la Mega Drive, por lo que solicitó retirar su crédito. Algunas fuentes aseguran que Jackson y su equipo compusieron música para todo el juego —e incluso para el futuro Sonic & Knuckles—, pero lo que parece evidente es que su huella puede percibirse en varias pistas.

Así, una de las más significativas es «Carnival Night Zone», que, con su naturaleza circense, presenta cambios de ritmo y silencios abruptos muy vinculados al estilo New Jack Swing del rey del pop, además de efectos sonoros —como roturas de cristal— similares a los del tema «Jam».

Tema Carnival Night Zone:


Tema Jam:

Lo mismo ocurre con el delicioso «Launch Base Zone». Construido sobre un marcado bassline, ofrece un tono más contenido, pero mantiene caídas sonoras y acentos rítmicos que recuerdan claramente al universo musical de Jackson.


Tema Launch Base Zone:

Por su parte, «Ice Cap Zone» reutiliza la base del tema «Hard Times», del grupo The Jetzons (1981). Para el juego, Brad Buxer reinterpretó la pieza con un enfoque más afilado y épico, adaptándola al entorno helado en el que Sonic aparece esquiando.


Tema Ice Cap Zone:

Tema Hard Times:

También el tema asociado a Knuckles —y la música de los mini-jefes, que lo versiona— deja entrever la influencia de Jackson, incluso en algunos de sus característicos gritos, con una energía rítmica que recuerda a «Blood on the Dance Floor».


Tema Mini-Bosses:

Tema Blood in the Dance Floor:

Sin embargo, quizá el momento más reconocible llega con la música de los créditos finales. Ahí, suena una melodía cuyo parecido con «Stranger in Moscow» es evidente —aunque más contenida—. El propio Brad Buxer confirmó años después la relación entre ambas composiciones.

Tema Staff Roll:

Tema Stranger in Moscow:

Resulta una lástima que, por cuestiones legales, estas piezas no se incluyeran en revisiones modernas como Sonic Origins, donde fueron sustituidas por nuevas composiciones mucho más neutras.

Todo ello no solo evidencia la enorme creatividad de Michael Jackson —ya indiscutible en 1993—, sino también el alto nivel de ambición musical que Sega imprimía a la saga en aquella época.

Spread the love
Wishlist 0
Continue Shopping