—Paco, tenemos una emergencia. Se han producido algunas pequeñas avalanchas de gente. No vas a poder cantar el Johnny Techno Ska. La gente se vuelve loca con esa canción y puede pasar algo grave…
Momentos antes salir, le pregunté a Narcís qué hacíamos y esta fue su respuesta:
—Tú eres un comunicador. En unos segundos tendrás el micro en la mano y a 90.000 personas pendientes de ti. Creo que eres más grande de lo que pareces y momentos como estos son los que definirán quién eres para esas personas que tienes ahí esperándote. Haz lo que creas… y, si la cagas, ¡reza por los dos!
Con la frase «Escucha bien la historia que te voy a contar, la historia de un colega que es un loco terminal» da comienzo Johnny Techno Ska, una canción mítica de los años noventa que puso a bailar (y aún lo hace) a muchísima gente en España e Hispanoamérica, pero también serviría a la perfección para que el artista que cantaba ese temazo pudiera comenzar la historia de su propia vida. Hablamos de Paco Pil, una estrella fulgurante de contribuyó decisivamente en aquella década a popularizar los sonidos más makineros de las discotecas, y que, aunque no con dicha frase como inicio, ha publicado en efecto su autobiografía en Applehead Team. El título, como no, Me debes una fiesta.
La fama definitiva le llegó a Paco gracias al que fue el primer álbum de un DJ de música electrónica con piezas cantadas por él mismo que se publicó en nuestro país. No existía nada parecido hasta entonces, solo propuestas de disco a disco de doce pulgadas, pero no algo tan largo y completo como Energía positiva, que salió a la venta con inmenso éxito en 1994, impulsado por el pepinazo que había su primer trabajo el año anterior, el sencillo Viva la fiesta, otra pieza fundamental en la banda sonora de miles y miles de jóvenes, hicieran o no la Ruta del Bakalao. Si Viva la fiesta había reflejado las juergas que se pegaba, Pil decidió que debía seguir buscando la inspiración en la misma fuente, por lo que se dejó llevar por la fiesta hasta completar un trabajo donde fijaba definitivamente la misión que se había autoimpuesto: llevar la positividad hasta el último rincón del planeta.
Estas memorias dan a conocer el auge, el triunfo, la caída y la recuperación del artista (pues hoy día Paco Pil está a la cabeza del movimiento revival de los años noventa en España), unas vivencias sazonadas con las mil y una juerga que se ha pegado a lo largo de los años. Pero los lectores no solo encontrarán esto en las páginas del libro, porque hay muchos aspectos en la trayectoria vital y profesional de Paco que hasta sus seguidores más acérrimos y pasionales desconocen. Un montón de cuestiones que Pil se detiene a explicar por primera vez, como los detalles de su paso por el programa de televisión Leña al mono que es de goma, u otras de su ámbito privado (la infancia y adolescencia, las exploraciones juveniles en el mundo de la noche, los problemas con los «malos», el aprendizaje musical, la supervivencia y los esfuerzos para superar las dificultades…). Eso sin olvidar la justa reivindicación de su obra grabada en las últimas tres décadas, pues ha firmado muchísimos tesoros sonoros más, como pinchadiscos y mezclador pero también como compositor y cantante, aparte del elepé que le dio la fama. En esta multiplicidad de prismas reside, a la postre, el atractivo del libro: aparte de ser una autobiografía, contiene partes que parecen sacadas de un relato costumbrista, picaresco, policiaco-criminal y hasta humorístico; amén de que incluye el trasfondo sociocultural y la crónica musical de una época que Pil, con muy buen criterio, se ha empeñado en reflejar. Por todo eso, Me debes una fiesta es la apasionante historia del alma de todas las fiestas.

¡Los mejores años y las mejores fiestas! Bienvenidas y bienvenidos a este viaje alucinante por la década de los noventa. El piloto de la nave se llama Paco Pil y nos llevará a conocer una época en la que la juventud española se adentró en una espiral nocturna de diversión única e irrepetible. DJ, cantante, músico, animador y fiestero irredento, el famoso responsable de himnos como Viva la fiesta y Johnny Techno Ska hace un repaso en primerísima persona a su vida y su carrera profesional, desde la infancia hasta el presente pospandémico, pasando por la mítica Ruta del Bakalao y las centenares de juergas locas vividas durante más de treinta años.
Repleta de episodios descacharrantes y anécdotas increíbles, Me debes una fiesta es la autobiografía de un artista que ha vivido constantemente una ruleta rusa de altos y bajos. La trayectoria de Paco Pil (¡de los Pil de toda la vida!) está salpicada de rotundos éxitos y de descensos hacia los márgenes menos agradables del mundo del espectáculo, pero eso no ha provocado que su estrella se apague. Tal y como cuenta en este libro, escrito en colaboración con Santiago Alonso, Pil deja constancia de cómo ha sabido mantener bien arriba la misión de extender a raudales, por España e Hispanoamérica, la energía positiva. A la vez, ofrece una radiografía del mundo de la música y las discográficas que apasionará a los amantes de la historia cultural. Entre la crónica personal y la social, casi como una novela picaresca, donde se mezclan risas y lágrimas a ritmo del mejor tecno, se trata de una obra única que disfrutarán tanto los miles y miles de fan de Paco Pil como los curiosos que aún no sepan lo que es jurar por los surcos de los plásticos más duros. A unos y a otros, solo cabe decirles que abran Me debes una fiesta y… ¡¡AAA-DEEEE-LANTEEEEE!!


