Primero llegó, en 1993, el sencillo «Viva la fiesta». Un experimento en toda regla: un DJ cantante que acercaba al gran público las tendencias musicales que hasta el momento solo se escuchaban en las discotecas y locales más underground. De esta manera, Paco Pil se significó como una figura determinante en la popularización del bakalao. Pero no obtuvo un triunfo inmediato, pues el tema tardó en difundirse casi un año, ya que las emisoras no se atrevían a radiarlo. La presión popular venció y la canción empezó a escucharse a través de la ondas. La consecuencia es que por fin, en 1994, Pil pudo extender el concepto a un álbum entero. Y se publicó Energía positiva, el disco pionero en nuestro país de un pinchadiscos de música electrónica que también cantaba, un trabajo que lo catapultó hacia la fama. Es el Álbum Mágico que durante décadas ha permanecido en los corazones de muchas personas y también ha ganado nuevos seguidores, incluso algunos que no habían nacido por entonces.
Sin embargo, este no es ni mucho menos el único trabajo destacable de Pil. Al contrario. En sus memorias, Me debes una fiesta. La loca historia de Paco Pil, realiza un repaso, a la par que una reivindicación, de toda su discografía, que no es precisamente corta. El lector descubrirá, entre otras cuestiones, que el artista grabó a principio de los 2000 un magnífico disco completo que no se comercializó, Palabras con Fusión, y que bien podría ser el Álbum Secreto; o que ha sido el responsable de una larga serie de temas (composiciones propias, audaces versiones y remezclas de todo tipo), sin olvidar las colaboraciones especiales con artistas de diferente signo. Como muestra de esta actividad, he aquí siete botones, dos de ellos extraídos de Energía positiva:
Dimensión divertida
«Según iba comiendo y mi cuerpo se regeneraba, la química de las noches anteriores volvió a hacer efecto y un rayo de luz que incidió en mi cara me llevó a entrar en una especie de trance. Pedí al camarero un bolígrafo y comencé a escupir palabras, frases, estrofas y estribillos contando lo que sentía por la fiesta. Y así escribí “Dimensión divertida”, ¡esta vez en servilletas!».
Botas de botar
«Otra de las mejores canciones del álbum. De largo. Pienso, con sinceridad, que su poder para incitar a bailar se mantiene intacto. Hace cinco años, para las redes, hice el vídeo Un Día Con Paco Pil Y Sus «Botas De Botar», yo a mis casi cincuenta recorriendo las calles del Poblenou, dando botes sin cesar, al ritmo de la canción».
La batalla del vinilo
«Está basada en una velada que preparé en la discoteca de Tenerife, donde propuse organizar un concurso para encontrar el mejor disc jockey de R&B de las islas, a la manera de un “enfrentamiento” entre los cuatro participantes que optaban al reconocimiento».
La plaza
«En ”La plaza”(2004) adoptamos el nombre de Tribaleo, que es el nombre que le di a mis locuras en Ampuriabrava, ¡y a la famosa fiesta de siete días! Años después, me sigue chiflando la canción. Salió en vinilo y cedé, con varios remixes (house comercial, techno house…), y también se incluyó en el recopilatorio Techno & house latino. Curiosamente, lo único que tenía de latino eran unas voces reivindicativas, con un acento tirando a estándar».
Alarmas
«El vídeo de también fue una experiencia de las buenas. Plasma estupendamente el rebujito musical del tema. Voy pasando de escenario en escenario en tiempo real, como si no hubiera corte, solo que en cada uno aparezco con un atuendo diferente. […] Lo preparamos en un set único, por lo que una vez terminadas las tomas en cada uno de los lugares concretos (la playa, un salón, un dormitorio, un baño y la selva), ya no podíamos repetir porque cambiábamos el fondo y atrezo para montar el siguiente».
The Final Countdown
«Escribí una versión muy particular del clasicazo heavy-pop de Europe. […] En julio de 2020 di salida a “The Final Countdown” con un nuevo videoclip, de producción mucho más modesta (en este caso con dibujos y animación de Frank Gamboa), con el que, cambiando el concepto, quería enviar un mensaje positivo de resistencia: ahora tocaba la cuenta atrás del final de la pandemia».
Sirena
«KU Minerva Publicó “Sirena”con iMarchiati, un dúo italiano de dance muy particular: por ejemplo, en este caso, su canción incorpora aires muy latinos. Pues bien, su productor se enteró de que Tiziana también me lleva a mí y quiso hacer algo inmediatamente con “¡el loco, el loco Paco Pil!”. He adaptado el texto para la versión española de la misma canción y he añadido mi featuring con un rap exclusivo que no estaba en el original italiano. Este gustaba mucho en Latinoamerica, aunque se les hacía raro por el idioma. Ahora, ya con una parte de la letra en el nuestro, ha entrado definitivamente en ese continente y ha llegado incluso a las listas de varios países».


