Todos sabemos que el Lejano Oeste fue tierra de vaqueros e indios. Sin embargo, no se suele hacer hincapié en que también de vampiros, fantasmas, hombres lobo, seres ancestrales, animales temibles, extraterrestres, monstruos prehistóricos, monstruos intraterrestres, psicópatas, caníbales y cualquier otra figura terrorífica que se nos ocurra. Igualmente, se suele olvidar que todas las cosas que nos gustan de este género clásico y eterno pueden suceder en otras épocas, en otros países y hasta en el espacio exterior. Todo esto está perfectamente explicado en Weird Western, cine del oeste sin fronteras, el libro colectivo coordinado por el crítico y escritor Jesús Palacios donde, por un lado, se hace un repaso concienzudo a los wéstern que argumentalmente se les han añadido elementos propios del cine fantástico o de miedo; y, por otro lado, los filmes en los que el wéstern experimenta un cambio «genérico» y se amolda otro tipo de historias.
La primera parte del volumen, que corre a cargo de Palacios y hemos contado en otra entrada de nuestra web, es un ensayo introductorio y detallado del tema del Weird Western. Ahora hemos seleccionado siete películas que se analizan en la segunda parte, en la que intervienen también el resto de autores de este libro colectivo. Y es que la Frontera promete muchas e inquietantes sorpresas.
Pacto de sangre
«La calabaza adquirió su propia identidad mitológica sirviendo de cabeza a jinetes malditos o creciendo en huertos siniestros llenos de sugerente malignidad, como aquel donde yace enterrado un monstruo vengativo en Pacto de sangre, debut del artista en efectos especiales y maquillaje Stan Wiston como director y con el genial Lance Henriksen interpretando a un padre enfurecido, a la caza de los adolescentes que matan a su hijo accidentalmente. Entre el WW y el gótico americano, es una de esas películas de bajo presupuesto que se han convertido en filme de culto con incontables seguidores». Rakel Suárez Hernández
Ravenous
«El filme pone de relieve la transformación sobrenatural que sufre quien se alimenta de carne humana, volviéndose más fuerte, sanando rápidamente de sus heridas y convirtiéndose en una criatura insaciable, además de evidentemente psicótica, tal y como describen las leyendas tribales. Por si esto fuera poco, el personaje de Robert Carlyle decide, además, convertir al canibalismo a sus compañeros elegidos, en una especie de mesiánica misión imperialista y depredadora, alegoría de la propia conquista de la Frontera y la idea del Destino Manifiesto». Rakel Hernández Suárez
Temblores 4: Comienza la leyenda
«La más WW, por supuesto, de la serie nos traslada al Viejo Oeste de 1889, exactamente cien años antes de cuando iba a ser estrenada en un principio Temblores. […] Presenta al dueño de la mina de plata del pueblo, todavía conocido como Rejection, quien viaja al lugar para investigar una serie de muertes extrañas que está provocando la huida masiva de sus trabajadores. Entendiendo que el problema son unas criaturas subterráneas nunca vistas antes, una especie de enormes larvas extremadamente voraces que se lanzan de un salto contra sus presas, los habitantes que quedan en el pueblo solicitan la ayuda de un conocido pistolero, Black Hand Kelly (Billy Drago). No obstante, las cosas no salen nada bien». Rakel Hernández Suárez
Desapariciones
«Otro buen ejemplo de gran wéstern, que funcionaría bien aún sin elemento sobrenatural, pero que sube grados de intensidad con su componente fantástico y terrorífico. Ese explorador brujo, feo y siniestro, que recuerda al Thulsa Doom del Conan (1982) de Milius, intensifica el terror apache que desprenden tanto filme como novela, sin que en ninguno de los dos casos pierda ni un ápice de perfección formal. Si este es el camino del WW, bienvenido sea». Alfredo Lara
La venganza de Ulzana
«En él ya ha cristalizado definitivamente el concepto de terror apache; pero el filme de Aldrich es mucho más que eso. La película es un memorable desafío intelectual y bélico entre la partida de Ulzana y la tropa comandada por McIntosh y Ke-Ni-Tay, un juego en el cual, quien se equivoque, puede darse por muerto. Al mismo tiempo hay un serio intento de comprender esa crueldad en el comportamiento bélico de los apaches por parte de un horrorizado teniente Garnett, que es incapaz de digerir la realidad con la que se está encontrando» Alfredo Lara
Valhalla Rising
«Aunque situado en la era premedieval, el filme posee todos los mecanismos de un wéstern apocalíptico: el paisaje desolado y la importancia de ese paisaje como campo de batalla para cuestiones más amplias como Civilización contra Naturaleza salvaje, Imperialismo/Destino Manifiesto (insistiendo una vez más en la definición del wéstern de Corrigan y White como “narrativas que siguen alguna versión de una búsqueda dentro del mundo natural”)». Donato Totaro
Vampiros en la sombra
«Aunque ambientada en la actualidad mantiene sus raíces bien profundas en el género wéstern, desde su iconografía hasta su partitura. Revólveres, cabalgatas a caballo, tipos con tocados indios y una cárcel de la vieja escuela se suman a la atmósfera, donde las notas musicales de Richard Stone dan vida a grandes escenas de acción con sonidos que remiten directamente a las melodías de los clásicos del cine del Oeste. La acción está bien elaborada, el diseño de producción aprovecha al máximo tanto el paisaje como el ambiente de la pequeña ciudad, y cuenta con suficiente humor como para mantener las cosas en movimiento y sin aburrir nunca». Adolfo Reneo


